Las tres líneas de defensa frente
al lavado de dinero
Forbes - lunes, 17 de
febrero de 2014
La prevención es la clave en lo que respecta a
las vulnerabilidades de toda empresa frente al lavado de dinero y el
financiamiento al terrorismo.
A pesar de que en la mayoría de
las empresas sobre todo de tamaño mediano a grande existen manuales y procesos
en los que se define a la perfección por lo menos de forma escrita la función
que debe jugar el gobierno corporativo de las mismas, en la práctica cotidiana
dicha función no es del todo clara sobre todo en lo que respecta al debido
cumplimiento con leyes y disposiciones aplicables propiciando un ambiente de
control deficiente al interior de las corporaciones.
El pasado mes de enero, el Comité
de Supervisión Bancaria de Basilea (Comité de Basilea) publicó una serie de
directrices para que los bancos puedan incorporar la gestión de los riesgos
relacionados con el lavado de dinero y financiamiento al terrorismo (PLD/FT) en
su programa de gestión de riesgos. Entre los diversos conceptos que contienen
las directrices es oportuno mencionar en esta colaboración semanal los
relativos a las 3 líneas de defensa con las que deben contar las instituciones
financieras en materia de PLD/FT
Por lo que respecta a la primera línea de defensa, se hace
referencia a que las políticas y procedimientos deben estar claramente
especificados por escrito y comunicarse a todo el personal así como contener
una descripción clara de las
obligaciones e instrucciones de los empleados así como orientación sobre
la forma de mantener la actividad de la entidad apegada al cumplimiento de las
regulaciones, así como procedimientos internos para detectar y reportar
operaciones sospechosas.
En este sentido el principal
problema que presentan tanto entidades del sector financiero como fuera del
mismo es que cuentan con manuales muy bien redactados pero carecen de
procedimientos claros para su implementación, así tenemos que es prioritario el
que quede claro para todos y cada uno de los empleados cuál debe ser su
actividad, es decir, si existe por ejemplo una política de conocimiento del
cliente relacionada con la PLD/FT, debe quedar muy claro para los empleados
cuáles deben ser los pasos para la implementación de la misma desde que un
prospecto de cliente pone un pie en la institución financiera. Un tema que
destacan en este aspecto las directrices del Comité de Basilea es la
importancia de una capacitación adecuada.
La segunda línea de defensa se
refiere a que el principal funcionario encargado de PLD/FT deber tener la
responsabilidad de la supervisión continua del cumplimiento de las obligaciones
por parte de la entidad financiera así como alertar a la alta dirección o
consejo de administración si se considera que la administración no está
abordando los procedimientos de manera responsable. También se hace referencia
a que los intereses comerciales de un banco no deben de ninguna manera oponerse
a la aprobación de la gestión eficaz de las responsabilidades del responsable
de cumplimiento así como que independientemente del tamaño de la entidad o de
su estructura de gestión, los posibles conflictos de intereses deben ser
evitados.
El problema para cumplir con lo
arriba mencionado es que en muchas ocasiones por situaciones de la estructura
corporativa en la que el encargado de cumplimiento no tiene el nivel necesario
dentro de la estructura se dificulta un adecuado proceso de escalamiento que
permita alertar a la alta dirección y consejo de administración sobre un
ambiente de control deficiente y potenciales incumplimientos regulatorios.
La tercera línea de defensa es la
auditoria interna que juega un papel importante en la evaluación independiente
de la gestión de riesgos y controles cumpliendo con su responsabilidad de
informar al comité de auditoría del consejo de administración o de un organismo
de control similar a través de evaluaciones periódicas sobre la eficacia del
cumplimiento de políticas y procedimientos para prevenir el lavado de dinero y
financiamiento al terrorismo. Podríamos afirmar que la auditoria ya sea interna
o externa cierra la pinza en un proceso de control. Auditoria revisa
principalmente temas que sucedieron en el pasado por lo que una función que
mida en tiempo real el debido cumplimiento con la regulación aplicable debe ser
fortalecida al interior de las instituciones.
En la medida que las entidades
tanto financieras como diferentes a ellas pongan especial atención a las 3
líneas de defensa mencionadas en las directrices del Comité de Basilea,
entendiendo sus alcances y correcta implementación, lograrán resultados más
eficientes en la conducción de negocios apegados a la normatividad. Kofi Annan
ex Secretario General de la ONU dijo: “La educación es el gasto para la defensa
más efectivo que existe”. ¿Usted qué opina, estimado lector?
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