China, el dragón “Smaug”
Forbes - viernes, 14 de
febrero de 2014
Los chinos están más ávidos que
nunca por acumular oro. Todas las estadísticas así lo demuestran.
Quien haya leído la obra de J. R.
R. Talkien, El Hobbit, o visto la última película bajo el mismo título, sabrá
que “Smaug” es el nombre de un enorme dragón que custodia una tesoro compuesto
por piedras preciosas, plata y sobre todo una gran cantidad de oro.
El apetito insaciable de este
dragón por el rey de los metales, fue el que lo condujo a apropiarse de dichas
riquezas que antes pertenecieron a los enanos de la Montaña.
Esa representación fantástica,
sin embargo, bien puede ser equiparada a lo que, en el mundo real, está
sucediendo con el gigantesco “dragón” asiático: China.
Los chinos están más ávidos que
nunca por acumular oro. Todas las estadísticas así lo demuestran.
La agencia estatal de noticias
Xinhua dio a conocer esta semana que el “consumo” del metal durante 2013,
ascendió a un total de 1,176.3 toneladas.
De esta forma, la demanda subió
un 41.36 por ciento respecto al año anterior, y es casi el triple de su
producción minera total, según datos de la Asociación del Oro de China (CGA,
por sus siglas en inglés).
Por cierto, ese país se ha
consolidado asimismo como el principal productor mundial. Dicha producción
además, se queda por completo en su territorio.
Esa cifra de 1,176.3 tons.
implica que por primera vez –como ya lo habíamos adelantado en este espacio,
China habría sobrepasado a India como el principal consumidor global.
Cabe destacar que esta alza se
dio en un contexto de baja de precios, que acabó con una racha positiva del
precio del oro que duró 12 años.
Así que mientras en Occidente los
medios y los enemigos del dinero real (oro) no dejaban de mofarse de él por
“perder todo su brillo”, en Oriente daban las gracias por poner a precio de
ganga, tan valioso activo.
Esta oportunidad no la están
desperdiciando los chinos, al grado que estadísticas no oficiales pero
sustentadas, dan cuenta de que la demanda real de oro es casi del doble de lo
que reporta la CGA.
Koos Jansen, autor del blog In
Gold We Trust y especialista del mercado chino, calcula que la demanda real es
de al menos 2197 toneladas.
Jansen basa sus estimaciones en
las entregas físicas que efectúa la Bolsa de Oro de Shanghai (SGE, por sus
siglas en inglés).
Hasta 2007, el monto retirado de
los almacenes del SGE era considerado como el oficial para medir la demanda
china.
Sin embargo, a partir de 2008
–año del inicio de la crisis global, la CGA cambió la manera en que mide la
demanda de oro, de un nivel mayorista a uno minorista. Este ajuste le habría
permitido, según el autor de ese blog, manipular a la baja las cifras reales al
esconder demanda de inversión.
En otras palabras, el “dragón
Smaug” de Asia no quiere que se sepa a nivel internacional cuánto oro físico
está acumulando, pues la mayoría lo está obteniendo al vaciar las lejanas arcas
occidentales. Desde luego, la manipulación a la baja de las estadísticas solo
puede deberse a una orden expresa de Beijing.
Jansen asegura que en los
Reportes del Mercado de Oro de China de 2007 a 2011, los números de demanda que
aparecían eran iguales a los retiros del SGE, por lo que debería seguirse
considerando así, como ahora él lo hace.
No obstante, en 2012 la ya no se
publicó dicho Reporte, ni ha vuelto a aparecer.
Llama la atención que en el
último, el de 2011, ya se decía que “la desregulación del control del oro para
abrir su mercado al público en 2002, llevó a un incremento constante de la
demanda de oro de China, que excedió de un modo sin precedentes las mil
toneladas en 2011…”
Eso significa que es falso que
2013 haya sido el primer año que los chinos compran más de mil toneladas, como
ahora lo publica la CGA para que lo reproduzcan los medios extranjeros.
En otras palabras, la CGA es una
para el mercado interno, y otra para el exterior.
Fuentes de Jansen le han dicho
que el Banco Popular de China (Central) no compra su oro por medio del SGE, por
lo que incluso la cifra de 2,197 toneladas de los retiros del SGE en 2013, se
quedaría corta para reflejar la demanda final real de este país.
Recordemos que ese banco central
no ha modificado ante el FMI su monto de reservas de oro desde 2009, pero
diversos analistas apuntamos a que estaría acumulándolas de forma secreta.
Por si fuera poco, en 2014 el
apetito del “dragón” continúa siendo voraz.
Las bóvedas del SGE entregaron,
tan solo en enero pasado, un total de 247 toneladas, un incremento de 43 por
ciento respecto al mismo mes de 2013, y un nuevo récord mensual.
Así, el “dragón Smaug” asiático
sigue preparando el terreno para el día en que, bajo un nuevo sistema
monetario, su divisa, el yuan, juegue un rol preponderante bajo el respaldo del
oro. Parece que sus rivales occidentales olvidaron la norma fundamental: quien
tiene el oro, pone las reglas.
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