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lunes, 7 de enero de 2008

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Sergej Barbarez, a la caza del gol número 100

Sergej Barbarez nunca ocultó la consternación que le causó la decisión del Hamburgo SV de no renovarle el contrato en verano de 2006. Muchos observadores predijeron que la trayectoria de uno de los futbolistas más carismáticos y arrebatadores de la Bundesliga comenzaría lentamente su inevitable ocaso. Sin embargo, el simpático delantero reaccionó de la mejor forma posible: sacó pecho y acalló todas las críticas. El jugador, con 36 años cumplidos, se encuentra a punto de coronar una carrera tan emocionante como singular.

Al bosnio sólo le faltan cinco dianas para convertirse en el quinto extranjero que atraviesa la barrera de los 100 goles en la historia de la máxima categoría del fútbol alemán. Cinco goles que le valdrían la inclusión en un selecto club de goleadores, al que también pertenecen el brasileño Giovane Elber (133 tantos), el suizo Stephane Chapuisat y el también brasileño Ailton (106 cada uno), y el peruano Claudio Pizarro (100). Barbarez, a quien los aficionados adoran por su simpatía y la prensa suele criticar por una supuesta y pasajera falta de entrega al trabajo, es en estos momentos el segundo máximo goleador de la Bundesliga en activo, por detrás del delantero estrella Miroslav Klose (106 dianas).

"Cada día me complace más medirme con jugadores de 20 años", comenta el curtido futbolista, que parece haberse quitado años de encima con ese pelo teñido de rubio platino que luce actualmente. Aunque, por encima de todo, son su calma y experiencia las cualidades que hacen que Barbarez siga brillando con luz propia a pesar de los años. Tras 15 años y 314 partidos en la máxima división de la liga alemana todavía es capaz de echarse el equipo a la espalda, algo que sólo está al alcance de los grandes. Barbarez ha contribuido enormemente a la reciente racha triunfal del Leverkusen que, con siete victorias en los últimos ocho partidos, se ha encaramado a la cuarta posición de la tabla liguera y ha entrado por la puerta grande en los dieciseisavos de final de la Copa de la UEFA. "Es un auténtico líder", ha declarado el Presidente del Bayer 04 Leverkusen, Wolfgang Holzhäuser.

Fuerzas en la adversidad
Todo el que conozca bien a Barbarez sabe que su ruptura con el Hamburgo ha servido para darle un nuevo impulso en el ocaso de su carrera. El bosnio vivió seis años de gloria y se convirtió en una de las estrellas de la liga con ese equipo. De hecho, tenía pensado colgar las botas en el Hamburgo, pero la entidad decidió hace año y medio llevar a cabo un relevo generacional, y el ex internacional de Bosnia-Herzegovina no entraba en sus planes. "Fue el día más extraño de toda mi vida. Sentí que todo se revolvía en mi interior. Era como quedar suspendido entre el cielo y la tierra", relató el delantero en la entrevista que concedió a la revista Kicker, en la que recordaba el día en el que fracasaron definitivamente las negociaciones con su antiguo club.

Sin embargo, como se suele decir, el bosnio sacó fuerzas de flaqueza. A Barbarez le mueven su propia obstinación, su gigantesca ambición y su inmenso corazón. Se negó a aceptar que, por su edad, fuera un futbolista acabado y, tras aclimatarse a su nuevo equipo, comenzó a realizar una labor decisiva en el Leverkusen.

El jugador, que ha recibido 48 convocatorias para la selección nacional de su país natal, ha marcado esta temporada cuatro goles y tres pases de gol a las órdenes del entrenador Michael Skibbe. Pero no es sólo su eficacia, sino por encima de todo su personal estilo de juego lo que lo convierte en una pieza cada vez más importante para el Leverkusen. Barbarez lee las jugadas como nadie y, aunque no se caracterice precisamente por un derroche de cualidades físicas, tiene una habilidad pasmosa para estar siempre en el lugar preciso en el momento adecuado. El legendario entrenador alemán Udo Lattek lo describió como uno de los mejores futbolistas que había visto en su vida. Ésa es la razón de que los aficionados le perdonen esa especie de actitud distante que algunos interpretan como arrogancia.

Sin planes a largo plazo
"Antes no era tan malo como me pintaban, y ahora procuro no prestar demasiada atención a los elogios", ha revelado el veterano, que conoce el mundo del fútbol como nadie y se las sabe todas. Hacer planes a largo plazo es una ingenuidad en un entorno tan cambiante, y eso lo tiene muy claro. De hecho, el jugador llegó por casualidad a la Bundesliga, donde ha desarrollado prácticamente toda su carrera profesional.

Hace 16 años, Barbarez, al que sus paisanos han honrado poniendo su nombre a una calle de su ciudad natal, Mostar, se fue de vacaciones con su tío a Hanóver. Precisamente por aquella época estalló la guerra en los Balcanes, por lo que su padre decidió que el joven Sergej se quedara en Alemania. Así pues, el dotado jugador realizó un entrenamiento de prueba con el Hanóver 96 y consiguió un contrato a las primeras de cambio; a continuación, pasó una breve etapa de transición en el Union Berlín y el Hansa Rostock, antes de pasar al Borussia Dortmund, donde sus posibilidades se vieron limitadas por la escasa confianza que depositó en él el entrenador Skibbe, curiosamente su actual entrenador en el Leverkusen.

La consagración definitiva le llegó con el fichaje por el Hamburgo, con el cual llegó a convertirse en el máximo realizador de la Bundesliga en la temporada 2000/01, con 22 tantos, antes de que los directivos del equipo hamburgués decidieran construir un nuevo equipo en torno a su nueva adquisición del verano (septentrional) de 2005, Rafael van der Vaart.

¿Futuro como entrenador?
Nadie le podrá arrebatar ya las experiencias acumuladas en su vibrante carrera, donde vivió más de una travesía del desierto. Barbarez es todo un personaje, un hijo de la Bundesliga, un futbolista de pura cepa. También en su tierra natal podría servir de gran ayuda para impulsar allí el balompié. Sin embargo, ciertas diferencias de opinión con la asociación nacional lo llevaron a poner punto y final a su carrera internacional en el año 2006.

"Espero hacer realidad mi sueño de dirigir algún equipo desde el banquillo. En Bosnia, el fútbol es más que un deporte. Los éxitos de la selección nacional ponen una sonrisa en el rostro de una gente que está atravesando una difícil situación económica", declaró en cierta ocasión a Die Zeit, en una entrevista acerca de su posible futuro como entrenador. No obstante, Barbarez se ha propuesto un objetivo más inmediato: el club de los goleadores centenarios espera...

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