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lunes, 15 de agosto de 2016

oro

 El oro está en alza, pero las falsificaciones también


The  wall street journal-  lunes, 15 de agosto de 2016  
David Myers, un farmaceuta de Nueva York, quería aumentar sus activos en oro, pero tenía una preocupación: ¿cómo estar seguro que las monedas de oro que había examinado en una casa de cambio eran reales?

“Yo sabía que hay una buena cantidad de falsificaciones por ahí”, dijo Myers. “Había un montón de buenas ofertas que pasé de largo sobre porque no quería correr el riesgo.”

El oro falso es casi tan antiguo como el verdadero. Pero a los operadores les preocupa que el auge de este año en los precios de metal precioso atraiga a muchos que buscan aprovecharse y vender oro falso.

Al mismo tiempo, dicen ejecutivos de la industria, la fabricación y venta de monedas y barras de oro falsas nunca han sido tan fácil como ahora. La aleación de metales ha mejorado muchísimo la apariencia de las falsificaciones y los mercados en línea como eBay y Alibaba han hecho que sea más fácil venderlas en todo el mundo.

Rod Gillis, director de educación de la Asociación Numismática de EE.UU., dijo que incluso experimentados operadores de metales preciosos pueden tener dificultades para distinguir las falsificaciones. El mercado también ha descubierto un fuerte aumento del número de falsificaciones del sello y el empaque de una moneda para hacer que parezca estar autenticada por un tasador legítimo, una práctica conocida como slabbing.

Las falsificaciones afectan toda la gama de monedas, dijo Gillis. “La situación es terrible”.

Impulsados por las preocupaciones sobre el crecimiento global, las tasas de interés bajas y negativas, y las consecuencias del brexit, los precios del oro han aumentado este año 26%.

Las ventas de monedas de oro para el segundo trimestre aumentaron un 72% respecto al mismo período del año anterior, según GFMS, una unidad de Thomson Reuters.

Los datos sobre el seguimiento de oro falsificado en circulación son escasos. Ninguna organización central es responsable de la misma, y los inversionistas pueden ser reacios a reportar falsificaciones. Pero operadores individuales dicen que se han encontrado con cada vez más casos en los últimos años.

Josh Phair, presidente de la Casa de la Moneda de Scottsdale, Arizona, dijo que el número de informes de falsificaciones que recibe la compañía se ha más que duplicado en los últimos cinco años. El mayor aumento, de alrededor del 15% al 20%, se produjo este año.

Para casas de moneda privadas, refinadores y distribuidores, el problema es una seria amenaza en momentos en que el negocio enfrentan una mayor competencia de los fondos negociados en bolsa (ETF, por su sigla en inglés) de oro, que muchos inversionistas están comprando en lugar del metal físico. En junio, los ETF de oro alcanzaron su nivel más alto de los últimos tres años, US$93.000 millones, según el Consejo Mundial del Oro.

“Si las falsificaciones entran al mercado en una mayor cantidad, eso podría realmente erosionar la confianza” entre los inversionistas de oro, dijo Phair.

No todo el mundo en la industria considera que el oro falso es una gran amenaza, y los expertos dicen que las falsificaciones comprenden una pequeña porción del total de metal en circulación. John Albanese, fundador de la Alianza de Consumidores de Numismática en Bedminster, Nueva Jersey, dijo que la mayoría de los fraudes implican vendedores de monedas que no pueden entregar el producto o que cobran groseramente de más a sus clientes.

“Están sonando las alarmas [sobre las falsificaciones], pero yo personalmente creo que es [una preocupación] exagerada”, dijo.

Líderes de la industria de metales preciosos y especialistas en monedas se reunieron a principios de mes, en la antesala de la Exposición Universal de Dinero, una muestra anual de monedas, y están organizando una campaña para promover la educación de los consumidores en este tema y la aplicación de las leyes anti-falsificación.

Parte del problema es la falta de vigilancia formal. El Servicio Secreto fue fundado originalmente en 1865 para luchar contra la falsificación de dinero. Aunque la organización aún está involucrada en el tema, la expansión de sus responsabilidades en el área de seguridad la han obligado a delegar en gran medida la detección de las falsificaciones a los operadores y organizaciones sin fines de lucro.

“Si nos sentamos a esperar que el gobierno se ocupe, todos estaremos en serios problemas”, dijo Terry Hanlon, presidente de Dillon Gage Metals, un mayorista de metales preciosos.

Los métodos para copiar lingotes también han mejorado. Mientras que el peso más ligero del oro falso solía ser un claro indicador, los falsificadores han empezado a utilizar mezclas con tungsteno, que es un metal comparativamente más pesado.

Los expertos atribuyen el origen de la mayoría de las monedas falsas a China, donde las leyes anti-falsificación no se aplican estrictamente y donde los productos falsificados en todas las industrias son un problema persistente.

La distribución está muy extendida. La oficina del alguacil en Atenas, Alabama, una localidad de unos 25.000, anunció el mes pasado varias detenciones relacionadas con la venta de oro y plata falsificados.

“Algunos de los incautos compradores han sido estafados en miles de dólares”, dijo el alguacil Mike Blakely en un comunicado de prensa.

Para tranquilizar a los compradores, algunos fabricantes han desarrollado aplicaciones para teléfonos inteligentes que analizan los productos de metales preciosos. El objetivo de estas aplicaciones es verificar inmediatamente la autenticidad. La Casa de Moneda de Scottsdale, Argor-Heraeus, MKS PAMP Group y la Real Casa de la Moneda de Australia, entre otros, comenzaron a usar esas aplicaciones este año.

Myers, el comprador de oro en Nueva York, dijo que utiliza una aplicación de iPhone que confirma la autenticidad de las monedas por el sonido que hacen al ser golpeadas. Gracias a la aplicación pudo detectar varias monedas falsas en el último año.


Pero, dijo, la confianza depositada por la aplicación “probablemente me hizo comprar más de lo que debería”.