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martes, 8 de abril de 2008

Tesoro

El tesoro de los incas

Comunidades cusqueñas del valle sagrado guardan en sus andenes variedades de papa únicas en el mundo. En la reciente cumbre celebrada en la antigua capital del Imperio Inca intercambiaron sus experiencias con científicos mundiales para mejorar producción del tubérculo.

El varayoc de la comunidad de Paru Paru, Manuel Cápac, con su cetro en la mano espera tranquilo, con los arariwas o guardianes de los cultivos, la llegada de los científicos de renombre mundial que en convoyes llegarán desde el Cusco hasta el último santuario de la papa, para intercambiar entre sabios los métodos y costumbres para el mejor cultivo y producción de la papa.

Vestido con su montera y poncho multicolores, como en los tiempos de los incas, Cápac recibe en medio de una lluvia de pétalos de flores y pututos a las decenas de europeos, estadounidenses, africanos y asiáticos que han cruzado los mares del mundo para conocer el Parque de la Papa, considerado el último bastión del milenario tubérculo, ubicado en Pisac, en el corazón del Valle Sagrado de los Incas.

ORIGEN MILENARIO
El Centro Internacional de la Papa (CIP) puntualiza que este parque de 10 mil hectáreas de cultivo perteneciente a seis comunidades andinas, integradas por: Amaru, Saccaca, Chawaytire, Pampallaqta, Paru Paru y Kuyo Grande, sería un centro secundario del origen de la papa que apareció en el sur andino del país hace más de 8 mil años.

Como si fuera un tesoro, los campesinos de estas comunidades han guardado celosamente las más de 700 variedades de papas nativas. Las papas sagradas jamás habían salido de su territorio durante siglos. Se calcula que en el país existen más de 2,300 variedades nativas y en este parque biocultural se concentra aproximadamente el 30 por ciento de ellas. Solo permitieron que el CIP se llevara muestras de papa para su estudio y posterior mejoramiento, pero sin alterar su contenido genético. "No queremos que los cultivos transgénicos alteren nuestros cultivos y los lleve a la desaparición", dice el varayoc.

RITUAL CHAMÁNICO
Cumplida la ceremonia de bienvenida, los visitantes fueron conducidos hacia el anfiteatro natural que habían armado los campesinos en las orillas de una paradisíaca laguna azul llamada Kinsaqocha. Atrás habían quedado los cómodas butacas de un hotel cinco estrellas cusqueño para vivir, como en tiempos milenarios, las costumbres ancestrales de un pueblo que jamás perdió el recuerdo de sus orígenes.

Sentados sobre piedras y pasto, la conferencia magistral entre sabios de este mundo y los herederos del mundo antiguo, se inició con un pago a la tierra. Un chamán invitó hojas de coca a los científicos, que probaron por primera vez en su vida, y quizá por última vez, el sabor entre dulce y amargo de las hojas y su efecto revitalizante. Algunos la chaccharon, otros no.

Consumada la ceremonia ancestral, se inició la exposición y debate de las mejoras en la producción y las variedades más apropiadas para una alta producción de papa. Los científicos estaban interesados en conocer los métodos de cultivo de los comuneros y cómo habían logrado mantener la papa libre de plagas.

MÉTODOS
En estos pisos ecológicos que varían entre los 2,900 y 4,200 metros sobre el nivel del mar, se siembra papa utilizando chaquitacllas y sin una pizca de abonos artificiales y de insecticidas. No se conocen en las comunidades enfermedades como el tizón tardío, marchitez bacteriana, o plagas como el escarabajo del colorado o polilla de la papa, por ejemplo, comunes en otras latitudes.

Sus suelos permanecen libres de sustancias químicas. "Algunas veces utilizamos abonos naturales, pero lo más importante es la rotación de la tierra; hacemos descansar el terreno durante siete años, y en ese tiempo se recupera para seguir cultivando y cosechando papa de manera natural", explica el presidente de la comunidad de Paru Paru, Mario Pacco.

DIVERSIDAD
Berga Lemaga es un científico africano impresionado por la gran diversidad de papas nativas y por la sabiduría de conocimientos de los guardianes de la papa. Al verlas sólo atinó a decir: "Nosotros adquirimos esos conocimientos después de muchos años de ir a la universidad y de invertir mucho dinero; sin embargo, ustedes nos han demostrado poseer un gran bagaje de conocimientos y de efectividad en la aplicación de los mismos".

La clase maestra en los Andes se matizó con una larga caminata por la orilla del lago, visitando los andenes con cultivos de papa y se culminó con un break de papas nativas sancochadas, servidas con una suave salsa de rocoto con huacatay y queso, única en su género. De las papas no quedaron ni las cáscaras, y de la salsa, menos. Una delicia que los comuneros compartieron con los científicos.

TURISMO EN LOS ANDES
Los campesinos de las seis comunidades que integran el Parque de la Papa también tienen iniciativas para fomentar el turismo en esta parte del Valle Sagrado de los Incas. Una de ellas es la conocida como Ruta de Qochas. Ahí, durante tres días y dos noches se recorren pueblos y lagunas de ensueño, en compañía de guías locales.

Comparten su cultura y su forma de vida agrícola, en armonía con el sagrado medio ambiente, la Pachamama. Otra alternativa es la Ruta Pukara. Sobre la cima de las montañas del parque se alza el Pukara Pantillijlla, un complejo arqueológico que combina la belleza de los apus que se puede conocer durante una caminata de tres días.

Otro de los tours es la Ruta de la Papa, diseñado para los amantes de la aventura, que une las ancestrales rutas Qochas y Pukara en un solo recorrido. Pero, también se puedes visitar el parque en un solo día, como parte del recorrido en el Valle Sagrado, viajando por las carreteras que unen las seis comunidades y conociendo la laguna de Kinsaqocha. En los teléfonos (51 84) 245-021 o (51 84) 225-518 le pueden proporcionar mayor información.

CONFERENCIA MUNDIAL
La Conferencia Mundial sobre la Papa, organizada por el Centro Internacional de la Papa y la Oficina de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), se desarrolló en el Cusco entre el 25 y 28 de marzo con la participación de 110 destacados científicos, provenientes de 30 países.

La conferencia fue una actividad de primera importancia en el Año Internacional de la Papa, de las Naciones Unidas, que se celebra este año. El evento tuvo como objetivo aprovechar el potencial de la papa, a fin de incrementar su presencia en la agricultura, la economía y la seguridad alimentaria, en especial, en los países más pobres del mundo.

En estos cuatro días, las máximas autoridades mundiales en el cultivo de la papa debatieron estrategias para aumentar la productividad, rentabilidad y sostenibilidad de los sistemas de producción de este producto.

Los científicos señalaron que extender los beneficios de la producción de papa dependía del mejoramiento de la calidad del material de siembra, tener sistemas agrícolas compatibles con el sostenimiento de los recursos naturales y sembrar variedades de papa que reduzcan la necesidad de agua. Asimismo, estas variedades deberían poseer mayor resistencia a las plagas y enfermedades y capacidad de adaptación ante el cambio climático.

Ante esta perspectiva, la papa, considerada el alimento del futuro, tiene un destino promisorio y brillante. Así, como consecuencia del aumento de los precios de alimentos de importación, como el trigo, maíz y arroz, el Gobierno ha estimulado el consumo de pan con harina de papa, destinado a reducir estas importaciones y mejorar el precio de los productores locales.

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