https://www.facebook.com/wilber.carrion.1 - Twitter: @wilbercarrion  
  Su apoyo es bienvenido, cuenta: BBVA Continental- 0011 0175 0200256843  

lunes, 28 de noviembre de 2016

extremismo

Donald Trump: una mala y muchas peores



FORBES- 28 de noviembre de 2016
¿Cuáles son los escenarios y expectativas políticas que nos deparan después de su triunfo? ¿hasta dónde llegará su extremismo?


El triunfo electoral de Donald Trump implica no solamente para nuestro país sino para todo el mundo enormes y complejos problemas. Además de los temas comerciales, migratorios y diplomáticos que esbozó en su campaña y sobre los que pondrá énfasis desde los primeros días de su administración, se pone en juego la estabilidad regional, influencia y liderazgo de los EU, así como el resurgimiento de tendencias peligrosas que se creían rebasadas, por si fuera poco, su impacto podría ir mucho más allá de una simple borrachera electoral.

El discurso de campaña hecho política pública: una de las principales razones por las que Trump gano fue que supo despertar las emociones negativas, los odios y el desprecio contenidos entre la población que durante ocho años tuvo que admitir la victoria de Obama y que la considero una afrenta, una herida profunda en el auto-concepto que tienen de ser estadounidenses.

Me explico un poco, Trump enarbola la bandera de la superioridad, el extremismo y radicalismo ultraconservador que no admite divergencia de razas, preferencias, credos y que no reconoce ningún derecho fundamental en quienes no pertenecen a este grupo. Esa parte de la sociedad americana estaba lista para despertar y ahora va a emerger. Esta victoria llevara a grupos radicales a las calles, los comercios, los negocios y el servicio público.

Sin una moderación en el discurso, seguramente habrá cambios en la actitud de las fuerzas militares y policiacas, menor tolerancia, violaciones recurrentes a los derechos humanos, acoso y hasta para las oportunidades de negocios surgirá una actitud basada en la imposición, inequidad y desventaja. No es exageración considerar que la revitalización de grupos extremistas podría acarrear escuadrones de justicieros y toda clase de vengadores anónimos.

Trump está integrando un equipo de trabajo sin visión ni moderación, se articulan por ideologías, intereses, ambiciones, deseos y egocentrismos. Funcionarios radicales tomarán decisiones parciales, viscerales y tendenciosas, pueden imponer estilos, comportamientos y hasta marginar a grupos minoritarios de los programas gubernamentales.

El presupuesto y las acciones de gobierno se orientarán propagandísticamente y el impacto será brutal en áreas como la seguridad social, educación, salud y vivienda.

Además de proteccionismo, las condiciones para pactar pondrán en la mesa el o lo tomas o lo dejas, lo que tendrá efectos negativos en todos los países que exportan hacia los EU.

Radicalismo sin restricciones: en una situación casi inédita, Trump cuenta con el Congreso y el Senado dominados por los Republicanos, peor aún no existe ningún líder político, organización internacional, asociación civil, medios de comunicación o tratado que pueda oponérsele con éxito relativo.

Europa, el Vaticano, la OTAN, Asia, Latinoamérica, ninguno tiene la capacidad de articular intereses, ni siquiera se percibe interés de Trump por escuchar o sentarse a negociar, su punto de partida es la imposición y la explotación del adversario.

Para México todo es peor, no hay una sola fuerza política mayoritaria, con el consenso y legitimidad suficiente para abordar una agenda estratégica, no hay negociadores ni diplomáticos a la altura de la circunstancia.

Los pretendientes presidenciales mueven a la risa en EU, son ínfimos, insignificantes y sin la capacidad ni talentos necesarios. Ningún partido escapa a la sombra de la corrupción, todos nadan en la desconfianza ciudadana y la podredumbre.

La única esperanza es que surjan actores, agentes de cambio y/o grupos locales en EU que puedan contraponerse, dar moderación, orden y rumbo sin dejarse envolver por la violencia.

Sin embargo, está claro que a Trump no le importa la crítica, no tiene vinculación con la razón, el dialogo o el consenso, su ambición lo mueve y es suficiente para imponer y tomar ventaja. Su cerrazón, terquedad y obstinación son sus activos entre quienes votaron por él, nada ni nadie los van a cambiar, su triunfo electoral le da la razón, no se le puede discutir. Ahora se encuentra en el lugar que pretendió y no va a dudar de incluso usar los recursos a su alcance para minar a sus adversarios.

Una personalidad que se nutre de un ego tan podrido va a ser difícil de controlar incluso para sí mismo. Una mentalidad muy lejana de la realidad cotidiana, insensible y soberbia son un problema serio, no pueden armarse escenarios, tendencias o definiciones. No hay una guía, referencia o modelo que permita distinguir lo real, lo viable o las fantochadas. Se cancela la visión de estadista, el orden jurídico y la perspectiva social. Para la economía mundial y las finanzas vienen años caóticos, llenos de especulación y más corrupción.

La oferta de Trump incluye tomar decisiones ejecutivas inmediatas, sin experiencia en el gobierno va a chocar con la burocracia y seguramente las decisiones se enfocarán en mostrar su fuerza y dominio. Es obvio que muchos van a sacar una buena tajada de estas circunstancias, aprovecharán lo que se les ofrece y consolidarán su fuerza e influencia para exprimir cada minuto en su beneficio.

Nadie discute el derecho soberano que tienen los americanos para decidir su voto, pero parece que tampoco les importo el contexto mundial ni las circunstancias ajenas; de alguna manera es comprensible, para unos la esperanza no llegó, para otros es tiempo de recuperar la grandeza americana a cualquier costo.

Nadie creyó que fuera posible ver el retorno del proteccionismo y el conservadurismo en un mundo globalizado, interconectado y modernizado. Se suponía que la tolerancia, la diversidad y la integración no tendrían marcha atrás, los siguientes meses van a poner a prueba todas estas aseveraciones.




Alfredo Paredes-CEO de Capitol Consulting&Communication. Experto en comunicación estratégica. Consultor y académico internacional. Asesor de empresas y gobierno.