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lunes, 19 de septiembre de 2016

Los ricos

 Los ricos no lloran en tiempos de crisis



Bolsamanía -   septiembre de 2016


El número de millonarios en España creció más en 2015 que en cualquier otro país de Europa respecto al año anterior, concretamente un 8,4%. Según el último informe mundial de la riqueza, 192.000 personas engrosaban la lista de ricos en nuestro país el año pasado, es decir, aquellos con un patrimonio superior al millón de dólares (890.000 euros) excluida la vivienda habitual y los bienes de consumo duradero.

¿POR QUÉ HAY MÁS MILLONARIOS?
Además, este mismo informe destaca que el número ha crecido un 50% durante la crisis desde los 127.000 de 2008. ¿Cómo es posible? Según explicó la Agencia Tributaria en nota de prensa nada más conocerse estos datos, “en la mayoría de los casos no estamos ante nuevos enriquecimientos personales durante la crisis, sino que se trata de personas que ya tenían previamente elevados patrimonios, pero que los ocultaban en el extranjero, de manera que no podían ser controlados por Hacienda y no pagaban impuestos por ellos”.

El afloramiento de esos patrimonios se debe, según Hacienda, a los novedosos instrumentos de información y lucha contra el fraude puestos en marcha desde el año 2012 por la Agencia Tributaria. De hecho, señala que ese mismo año, según refleja el informe, es cuando comienza a aumentar el número de ‘nuevos millonarios' durante la crisis.

Fernando Tomé Bermejo, decano de la Facultad de Ciencias Sociales en la Universidad Antonio de Nebrija, cree que la lucha contra el fraude es una de las variables que explican el afloramiento patrimonial, pero no la única. Asegura que España es uno de los países de Europa donde existe una mayor concentración de la riqueza. Es decir, donde menos personas acumulan mayor patrimonio. En crisis, explica, “los desfavorecidos venden su patrimonio a menor precio, llenando el mercado”. Por el contrario, “los favorecidos, que tienen mayor acceso a dinero y fuentes de financiación, encuentran grandes oportunidades en la compra barata de esos patrimonios”, indica.
Según Tomé, este efecto de concentración de riqueza “crece en los tiempos de crisis, pero no se reduce en los de expansión económica, sino que solo se ralentiza su crecimiento”.

Gloria Claudio, profesora titular de Economía Mundial de la Universidad Francisco de Vitoria, afirma que, al mismo tiempo que aumenta el número de millonarios en España, la desigualdad no hace más que crecer. "No olvidemos que, desde el comienzo de la crisis, las diferencias entre grupos de población a nivel de rentas aumentan de forma constante hasta el punto de que el 10 por ciento de la población más rica concentra más de un 55% de la renta", subraya. Y destaca un dato: "Según la agencia Eurostat, España es el segundo país más desigual de Europa, solo por detrás de Lituania, debido en parte a los altísimos niveles de desempleo que hemos alcanzado durante la crisis y a la creciente precarización del empleo".

Además, David Castells, profesor de economía de la Universidad Autónoma de Barcelona, añade dos factores más que explicarían esta situación. A su juicio, "la especialización productiva cada vez más concentrada en sectores desiguales, como el turismo", sería una de las causas, sumada a que "tanto el sector público como el privado han decidido salir de la crisis apretando a las clases medias y bajas, recortando en salarios y empleos, etc."


LOS GRANDES PATRIMONIOS ESTÁN EN MADRID
Según datos de la estadística de Patrimonio publicada por la Agencia Tributaria recientemente, 508 contribuyentes españoles declararon un patrimonio individual neto superior a 30 millones de euros en 2014. Es decir, una cifra aproximadamente un 44% superior respecto a los 352 multimillonarios que tributaban en España en 2011. Se confirma, por tanto, que el número de fortunas se ha incrementado en los últimos tiempos.

Atendiendo a la estadística de Hacienda, la distribución de este patrimonio se sitúa principalmente entre capital mobiliario, bienes inmuebles, afectos a actividades económicas y otros bienes y derechos. Además, cabe destacar que las grandes fortunas se sitúan mayoritariamente en Madrid, pues de los 508 multimillonarios, 303 residen en esta Comunidad.
Asimismo, de los 6.341 contribuyentes españoles más ricos, aquellos que declaran un patrimonio neto individual no exento de más de 6 millones de euros, 3.153 personas residen en la Comunidad de Madrid, aproximadamente la mitad. Los expertos coinciden en que la razón fundamental de este hecho es la bonificación del 100% en la cuota sobre el Impuesto de Patrimonio que tiene establecida la Comunidad de Madrid, lo que les exime de tributar por este concepto, algo que favorece a la hora de rendir cuentas por sus propiedades.

Fernando Tomé agrega que, aunque las ciudades mantuvieran un mismo tratamiento impositivo, estas “suelen concentrar un mayor porcentaje de elevados patrimonios, comparadas con menores núcleos urbanos, porque permiten a los dueños el acceso a un mayor nivel de servicios y bienestar”.
Carlos Castells apunta también a que en las grandes capitales "la corrupción es sistémica". "No hay que recordar que muchos millonarios lo son directamente o indirectamente gracias a la corrupción, beneficiándose de ella, o gracias a un sistema pervertido", apunta el profesor de economía la Universidad Autónoma de Barcelona.


MUCHO DINERO, POCA SIMPATÍA
El incremento del número de millonarios durante la crisis contrasta con la dureza de los problemas económicos que ha sufrido el país. Esta dualidad incrementa la carga peyorativa que acompaña a los ricos. Sobre todo, a los muy ricos, como al creador de Inditex, Amancio Ortega.
En las últimas semanas, y por la subida de las acciones de la compañía textil, la de Ortega ha vuelto a ser por momentos la mayor fortuna del mundo. Su riqueza se mueve en torno a los 70.000 millones de euros, según la clasificación de Forbes y Bloomberg.

En cuanto la noticia trascendió, volvió la polémica en torno a su figura, de este modo, regresó la eterna pregunta: ¿Por qué la sociedad es tan crítica con los multimillonarios? Fernando Tomé, de la Universidad Antonio de Nebrija, ofrece una explicación. A su juicio, generar riqueza, o hacerse millonario, no es malo en sí mismo, pero sí va en contra de determinadas ideologías políticas, que prefieren que la generación de la riqueza sea para la sociedad de manera directa, no para el individuo. “Ambas líneas de pensamiento son válidas, el choque social que generan provoca el creciente quejido de los que se sitúan en la línea contraria”. Y remata: “Como en la mayoría de opciones económicas, en el equilibrio está la virtud”.

En la misma línea concluye Gloria Claudio de la Universidad Francisco de Vitoria: "La cuestión no es si es mejor un país donde haya millonarios o un país donde solo haya pobres, sino que el objetivo sería conseguir un país con una distribución de la renta más equitativa donde la pobreza y la desigualdad dejaran de existir".