Zonas de riesgo Apuestas de inversión que
conviene evitar durante 2015
El Cronista Comercial - sábado, 3 de
enero de 2015
Si invertir en activos que ofrezcan buenos
rendimientos es difícil, hacerlo con la intención de evitar que la ola de lo
insospechado -que suelen formarse en los mercados financieros y avanzar sobre
los inversores desprevenidos- fulmine la existencia de los ahorros suele ser
más difícil aún. Por eso en los mercados financieros de todo el mundo, el
vector que manda ya no es el de las carteras ‘recomendadas’ por parte de los
portfolio managers y jefes de mesas de dinero de bancos. No, lo urgente, lo
importante es saber dónde NO poner la plata. En un año que promete fuertes
dosis de volatilidad y pocas directrices a salvo de escepticismos varios,
existen activos que brindan una insospechada seguridad: la que habla de un
magro o nulo resultado positivo.
n Deuda europea. En momentos donde la zona euro
se debate entre un ciclo de recesión y estancamiento y donde el Banco Central
Europeo pulsea con Alemania por el futuro de su tasa de interés pero con serias
intenciones de comenzar a flexibilizar su política monetaria, bajar las tasas y
emitir más euros, los inversores deberán sopesar que no es buena idea jugarse,
al menos en una proporción importante, por estos títulos. Exceptuando Alemania,
que paga las tasas más bajas, por ejemplo el bono español a 10 años se mueve en
el entorno del 1,6%, en mínimos históricos, y para obtener un 3% es necesario
acudir a la deuda a muy largo plazo, a 30 años. Ahora bien: si, como adelantan
los expertos, la puesta en marcha de estas inyecciones de liquidez del BCE
puede dar recorrido a los precios de la renta fija estatal a medio plazo,
entonces puede haber un atisbo de esperanza. Como se dijo, en la deuda a 10
años de países de la zona euro, las rentabilidades también están por los
suelos: Alemania paga el 0,6%; Francia, el 0,9%; Irlanda, el 1,3%; Italia, el
2%; y Portugal, el 2,9%.
Exchange Traded Funds. Uno de los activos con
los que hay que tener cuidado de cara a 2015, según la firma FE Trusted en
comentarios al periódico español Cinco Días, son los Exchange Traded Funds
(ETF, por sus siglas) vinculados a la evolución de la renta fija. En esta
línea, si bien el instrumento merece respeto ya que generalmente ostenta una
gran volatilidad, en realidad, la recomendación supone concretar el consejo
general de que hay que tener cuidado extremo con la renta fija: con la deuda en
general y con la pública en particular. En las variantes más arriesgadas, estos
certificados pueden ’escalarse’ para generar un mayor efecto en función del que
sea el resultado buscado. Por ejemplo, si busca potenciarse la suba, puede
elegirse un ETF que multiplique por 2 y por 3 ese efecto, pero una caída
también impacta de la misma manera.
Bonos de alto rendimiento vinculados al
petróleo. Todo lo que toca el petróleo cae. A no ser que uno pueda focalizarse
en algún ETF inverso en cuyo caso esa caída será finalmente una suba. En
concreto, la deuda high yield (corporativa) vinculada a proyectos de
hidrocarburos es la que puede resultar más dañada si se mantienen los actuales
precios del crudo o incluso continúan bajando. Sostienen en el mercado que con
la caída del precio del petróleo puede aumentar la tasa de defaults en deuda de
alta rentabilidad de Estados Unidos, donde entre el 15% y el 20% de las
compañías con deuda de calificación crediticia de bono basura tiene relación
con el sector de energía. Los bonos ‘basura‘ sobre petróleo relacionado con el
fracking (técnica para obtener crudo del subsuelo) estadounidense son los que
corren más peligro con diferencia y el flujo inversor en bonos podría entrar en
caos y llevar a la Fed a descartar la idea de subir las tasas.
Wall Street. Atención. La más atractiva de las
bolsas ya no lo es tanto. No al menos en 2015, porque se espera que la suba de
las tasas de interés actúe como una ’aspiradora’ de los fondos invertidos en el
mercado bursátil . La volatilidad en las bolsas europeas ha contrastado con la
voracidad alcista de los índices de Wall Street. Tanto el Standard & Poor’s
500 como el Dow Jones han marcado máximos históricos consecutivos durante buena
parte del año. En síntesis, los altos rendimientos que ofrecieron este año los
indicadores de Nueva York despiertan dudas, ya que a la hora de los saldos,
ambos se sitúan en récord, con subas de 9% en 2014 para el S&P y del 13%
para el Dow. El Nasdaq es el que más sube en lo que va de 2014 (más de un 14%),
pero aun así es el único que no ha alcanzado sus máximos históricos.
Oro. Les ocurre a todas las materias primas
pero el movimiento afecta más al oro. Con una cotización en torno a los u$s
1.200 la onza pero muy lejos del récord de u$s 1.900 que alcanzó en septiembre
de 2011, cuando había estallado la crisis de la deuda europea y volvió a
convertirse en uno de los activos refugio más deseados. Ahora la situación
económica global se ha clarificado y pierde atractivo como activo seguro.
Carsten Menk, de Julius Baer, advierte que la situación del rublo, que cae un
40% frente al dólar, provoca incertidumbre.
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