Decálogo para la inversión en 2015. Nuevos
retos, nuevas oportunidades
Estrategias de Inversión - jueves, 8 de
enero de 2015
Con la llegada de 2015, el inversor debe
enfrentarse a una serie de divergencias con un impacto en mercado que hacen
necesaria una gestión del patrimonio prudente y sostenible.
Con la llegada del 2015, el inversor debe
enfrentarse a una economía mundial que crece a ritmos desiguales, a las
distintas políticas monetarias aplicadas por los Bancos Centrales -con sus
repercusiones directas e indirectas en los mercados financieros, a las
tensiones geopolíticas que existen y se han ido intensificando, a la guerra de
divisas entre las principales potencias mundiales, a la especulación con los
precios de las materias primas -en especial, con el petróleo-, a unos tipos de
interés que no rentabilizan el ahorro, a una elevada volatilidad, y a un
conjunto más de variables que hacen que invertir eficientemente sea una tarea
complicada.
Para intentar minimizar el impacto de todas
estas divergencias y poder gestionar el patrimonio de una forma prudente y
sostenible, el inversor no solo necesita estar informado. Debe tener presente
una serie de aspectos que se pueden enumerar en diez constituyendo un decálogo
para la inversión en 2015.
1. Punto de partida. ¿Cuál es mi exposición a
los mercados financieros?. Todo inversor acostumbra a tener su patrimonio
depositado en varias entidades financieras, hecho que dificulta tener una
visión de conjunto. Lo recomendable sería poder disponer de esta
"fotografía inicial", que en ocasiones puede sorprender al inversor.
A menudo se tiene una idea de cómo está distribuido el patrimonio, pero con la
variabilidad de los mercados financieros, la idea puede alejarse de la
realidad.
Este punto de partida indicará a priori si el
inversor se encuentra cómodo o no con la exposición a activos de riesgo alto,
moderado y bajo, con el porcentaje de inversión directa a través de acciones,
ETFs, futuros, opciones, e etc, con la inversión canalizada a través de
instituciones de inversión colectiva, etc. Para ello, existen en el mercado
aplicaciones diseñadas específicamente para agregar las posiciones
patrimoniales. Una de ellas es la desarrollada por GVC Gaesco llamada Mi
Portfolio (www.miportfolio.es). Esta aplicación permite al inversor gestionar
su patrimonio de forma global, incluso aquel depositado en otras entidades
financieras.
2. Perfil inversor. ¿Cuál es mi sleeping
point?. El grado de aversión al riesgo y el horizonte temporal fundamentan este
punto. ¿Qué nivel de riesgo se está dispuesto a asumir sin perder el sueño? Los
anglosajones utilizan esta frase para definir una estrategia de inversión
adecuada al perfil personal del inversor. El diseño de un modelo core -
satellite facilita enormemente esta tarea. La parte core se creará con aquellas
posiciones cuyo horizonte temporal sea de más largo plazo, dejando para el
componente satellite aquellas inversiones tácticas o más especulativas.
En teoría, este sería un modelo óptimo para
aplicar. En la práctica, resulta difícil mantener esta objetividad cuando la
volatilidad de los mercados es elevada ¬-momentos en que el sleeping point
carece de valor-. Llevar un seguimiento de las inversiones es recomendable,
independientemente de la capacidad de asumir fluctuaciones en el capital y del
horizonte temporal de las mismas.
3. Análisis e información de mercados. ¿Y dónde
invierto? Una vez definidos los puntos anteriores, se debe abordar la difícil
decisión de invertir el patrimonio. Para ello es necesario disponer de
análisis, de información económica y financiera, de datos micro a nivel
empresarial, de tendencias, etc. Todas las entidades financieras emiten sus
perspectivas para los mercados financieros que van actualizando continuamente.
Obviamente, cada una tiene su propia opinión, pero a grandes rasgos las líneas
maestras suelen ser las mismas.
No es necesario ni eficiente dedicar horas a
leer todos los informes de research, además que resultaría imposible dada la
gran cantidad generada diariamente. Basta con estudiar detalladamente aquellas
notas que emiten las entidades que nos merecen más respeto, credibilidad y
seriedad. El acceso a la información es cada vez más fácil, puede incluso
llegar a saturar. Por esto, se le debe dedicar el tiempo necesario para definir
la estrategia adecuada a las necesidades de cada uno.
4. Asesoramiento vs gestión personal. ¿Cuándo
es recomendable contar con un buen asesoramiento?. Cada inversor debe ser
realista y conocer sus capacidades. Contar con un asesor financiero resulta
acertado cuando no se dispone ni de tiempo ni de recursos suficientes para
entender el funcionamiento de los mercados financieros y tomar decisiones de
inversión apropiadas. A pesar de las duras críticas que han recibido tanto el
sector financiero como sus componentes, hay profesionales serios y respetables,
con la experiencia suficiente para guiar al inversor en la toma de decisiones.
De igual forma, la elección de la sociedad con la que trabajar es fundamental.
Existen entidades financieras de todo tipo, algunas con un enfoque global,
otras especializadas en una o varias líneas de negocio. Sin duda, confiar en
aquéllas reguladas debidamente por la CNMV, que cumplan estrictamente las leyes
y la normativa vigente aportará tranquilidad y confianza.
5. Implicación personal vs delegación de la
gestión. ¿Y si delego la gestión de mi patrimonio?. Ocurre con frecuencia que
no se dispone del tiempo necesario para seguir de cerca la evolución de los
mercados financieros -ya sea por motivos personales o profesionales-, y poder
adecuar la cartera a la situación de los mismos, en especial en momentos
críticos. A tal efecto, la gran mayoría de entidades financieras han
desarrollado un servicio de gestión de patrimonios. Aunque en una primera fase
este servicio se ofrecía a grandes patrimonios, hoy en día el mínimo está al
alcance de cualquier inversor.
6. Decidir en qué clases de activos invertir.
¿Fondos, acciones, bonos, futuros, ETFs, CFDs, estructurados?. Una vez definida
la estrategia global, y en base a una buena planificación financiera que
considere el perfil de riesgo, el horizonte temporal, el grado de aversión al
riesgo y la liquidez, entre otras variables, hay que escoger la clase de activo
con la que se materializará la inversión. Cada una de ellas tiene,
indudablemente, sus ventajas y sus inconvenientes, ya sea a nivel fiscal, de
exposición entendida como apalancamiento, de riesgo, etc. Tal y como sucedía
con el sleeping point, el inversor debe decidir en qué invertir en función de
su perfil. Para una cartera con un sesgo más estratégico (a largo plazo) que
especulativo, la inversión a través de instituciones de inversión colectiva
(fondos de inversión y SICAVs) se podría considerar como la adecuada,
utilizando tan solo los instrumentos derivados y los CFDs para cobertura.
La inversión directa a través de acciones, ETFs
y emisiones de renta rija también es acertada, pero se deben tener presentes
entonces factores como la diversificación y la fiscalidad.Para aquellos
perfiles más especulativos existe toda una gama de opciones, futuros, warrants
y CFDs en cualquier divisa y sobre cualquier clase de activo. Aquí se deben
evaluar los riesgos asociados como son el grado de apalancamiento, la
exposición real a los mercados financieros, la gran variabilidad de los precios
condicionada por la volatilidad de los mercados y la liquidez entendida como la
rapidez en poder deshacer las posiciones.
7. Diversificación. ¿Todos los huevos en la
misma cesta?. Tal y como se ha mencionado en el punto anterior, cobra especial
relevancia la diversificación. El objetivo se centra en minimizar el riesgo
evitando la concentración de la inversión en pocas alternativas. Toda
estrategia de perspectivas financieras definirá sus mercados, sectores,
regiones, divisas, materias primas, empresas, bonos, etc. favoritos. Entre
ellos existirán correlaciones más o menos potentes (entendiendo la correlación
como el efecto sobre un activo derivado del comportamiento de otro), pero es
importante entender que no son perdurables en el tiempo, es decir, que van
cambiando constantemente.
El inversor debe contemplar las distintas
correlaciones entre los activos en los que invierte para tomar las decisiones
de inversión. Correlación y diversificación cimentan, de esta forma, una base
sobre la que se optimizará la estrategia. Cabe en este punto considerar las
inversiones llamadas de retorno absoluto, esto es, las que intentan generar
rentabilidad con independencia de lo que sucede en los mercados financieros.
Contar con cierta exposición a este tipo de estrategias añadirá a la cartera
estabilidad.
8. Plataforma de contratación. ¿A través de qué
herramientas puedo comprar, vender, traspasar o introducir órdenes
condicionadas? Toda entidad financiera cuenta con su propia plataforma de
contratación para que el inversor pueda ejecutar las transacciones. No
obstante, no todas ellas disponen de las mismas prestaciones. Utilizar una
plataforma que permita operar desde cualquier dispositivo (ordenador,
smartphone, tablet), en cualquier momento del día, con todas las herramientas
de análisis, gráficos interactivos y soporte, y con la tecnología para que las
órdenes se ejecuten rápida y eficientemente es básico. Con estas premisas, GVC
Gaesco acaba de lanzar al mercado una nueva plataforma de última generación:
GVC Gaesco Markets, la cual ofrece a sus clientes múltiples ventajas, todas
ellas con el objetivo común de facilitar al inversor el acceso al mercado con
las mejores condiciones - https://markets.gvcgaesco.es/markets/ -.
9. Costes. ¿Y qué comisiones me van a cobrar
para llevar a cabo estas inversiones? Sin duda, uno de los puntos críticos a la
hora de invertir es el referente a los costes y comisiones. Puede ocurrir que
se desconozcan, a priori, todas las comisiones que se aplican en la
contratación. Existen para algunos mercados los cánones, que son distintos a
las comisiones de intermediación. Hay activos sobre los cuales se aplica
comisiones de custodia o depositaría, otros que llevan consigo comisiones
implícitas dentro de la horquilla, etc.
Estar bien informado de toda la estructura de
costes es crucial, sobretodo si el potencial de revalorización del activo no es
muy elevado -lo que se puede ganar por rentabilidad, se puede dejar de ganar
por las comisiones-.También es importante destacar que las grandes entidades
financieras no acostumbran a ofrecer una estructura de costes y comisiones
eficiente, en el sentido que muchas de ellas llegan al mercado vía terceras
entidades (sociedades de valores y entidades similares). Por este motivo, y
para evitar un posible sobrecoste, resulta indicado realizar las operaciones
directamente con esta clase de sociedades, las cuales son miembros de los
mercados y ahorran al inversor un intermediario extra.
10. Patience and fortitude conquer all things -
Ralph Waldo Emerson Con esta frase célebre se resumen dos de las actitudes que
necesita tener un inversor en un contexto como el que se prevé para el 2015:
Por un lado, la paciencia para no tomar decisiones impulsivas -que
probablemente serán erróneas-, derivadas de las emociones y de la subjetividad
frente a situaciones críticas. Por el otro, la fortaleza para mantenerse firme
ante una decisión tomada consciente y estratégicamente.
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