Tu vida a cambio de un puñado de datos
ABC - viernes, 5 de junio de 2015
No hizo falta que mencionara a Google, Facebook
o Twitter. Todo el mundo se dio por enterado cuandoTim Cook lanzó el mayor
ataque que se recuerda contra sus grandes competidores tecnológicos. Tuvo lugar
este lunes 1 de junio, cuando el consejero delegado de Apple hizo una aparición
a través de una videoconferencia en el evento EPIC’s Champions for Freedom, en
Washington. «Os hablo desde Silicon Valley, donde algunas de las compañías más
importantes y exitosas han construido sus negocios animando a sus usuarios a
ser complacientes con el uso de su información personal», dijo en un discurso
al que tuvo acceso «Techcrunch». «Están engullendo todo lo que puedan saber
sobre ti y tratando de monetizarlo. Nosotros creemos que eso está mal. No es el
tipo de compañía que Apple quiere ser».
EPIC (Centro para la Información Privada
Electrónica, en sus siglas en inglés) es una organización dedicada al estudio
de los problemas emergentes relacionados con la privacidad y las libertades
civiles en el entorno de internet. Cook trató de diferenciar el tratamiento que
Apple da a los datos privados de sus usuarioscon el de sus grandes
competidores. «Nosotros no creemos que [la privacidad] sea algo que tengas que
intercambiar por un servicio que se supone gratuito, pero que en realidad acaba
teniendo un coste muy alto. Esto es todavía más importante cuando almacenamos
datos sobre nuestra salud, nuestro dinero o nuestras casas en nuestros
aparatos», explicó.
No era la primera vez que Cook exponía su punto
de vista sobre privacidad: ya lo hizo el año pasado en una entrevista en el
programa televisivo de Charlie Rose para hablar sobre mensajes encriptados, en
una carta abierta sobre las nuevas medidas de seguridad de Apple tras el
escándalo de las filtraciones de fotos privadas de famosas y en un discurso en
la cumbre sobre ciberseguridad organizada este año por el presidente de EE.UU.,
Barack Obama, en la Universidad de Stanford (a la que no acudieron los máximos
responsables de Google, Facebook o Yahoo).
Sin embargo, nunca había apuntado con tanta
precisión a quienes hacen dinero con la privacidad del usuario: «Creemos que el
cliente debe controlar su propia información. Quizá te gusten esos servicios
supuestamente gratuitos, pero no creo que merezcan que tengan tu email, tu
historial de búsquedas y ahora incluso tus fotos familiares rastreados y
vendidos para sabe Dios qué objetivos publicitarios». Se trataba de una
referencia explícita a Google Photo, una aplicación presentada la semana pasada
que permite a los usuarios de Google guardar y organizar sus fotos de forma
gratuita en Internet -reconocimiento facial y geolocalizadores son algunas de
sus funciones-.
En su discurso, Cook también se refirió a los
planes del Gobierno de limitar el uso de mensajes encriptados (por ejemplo, los
que Apple utiliza en aplicaciones como iMessage o FaceTime). «Si pones una
llave debajo de la alfombrilla para la policía, los ladrones también pueden
encontrarla», aseguró.
Publicidad a medida
Pero en el centro del pulso entre Apple y los
gigantes de internet está la llamada publicidad segmentada, que ha beneficiado
al usuario (al recibir anuncios que se ajusten a sus intereses) y a las
empresas desarrolladoras de estos servicios (al ampliar sus ingresos). Sin
embargo, todo tiene un precio: la privacidad. Los usuarios ceden información
sensible a costa de utilizar estas plataformas, relacionarse con otras personas
o pasar el rato.
«Ellos viven un poco de nuestra información y
nos ofrecen sus servicios a cambio de que le facilitemos los datos. La
privacidad no existe en internet hoy en día. Estás dando tus datos a muchas
empresas voluntariamente.Los usuarios no son conscientes», señala a ABC Luis
Corrons, director técnico de PandaLabs en la firma de seguridad Panda, quien
asegura que las grandes corporaciones de internet no «cogen tus datos para
venderlos a terceras personas». Voluntariamente, los usuarios escriben sus
datos personales en sus biografías. Con un pequeño gesto le dan a «me gusta» a
decenas de páginas que les interesa. Y comparten sus imágenes de sus hijos y
sus fiestas sin miedo. Pero eso permite a empresas como Facebook elaborar un
perfil detallado de todos nosotros. Va camino de rastrear el planeta entero.
Hay dos modelos de negocio enfrentados: los que
cobran por servicios y los que lo ofrecen gratis a cambio de los datos para
fines publicitarios. «Es un mercado que ha adquirido una gran profundidad.
Hemos pasado en diez años de una publicidad contextual a un modelo que se basa
en análisis de comportamiento», matiza Ricard Martínez, presidente de la
Asociación Profesional Española de Privacidad.
Por su parte, Eduard Blasi, especialista en
derecho tecnológico en Marimon Abogados, asegura que hay «una gran cantidad de
servicios gratuitos que, en muchas ocasiones, no resultan tan gratuitos como
tal. Efectivamente, no hay un pago económico pero, claro, todo servicio
comporta unos gastos. Facebook y Google tienen unos gastos que tienen que
sufragar, pero ¿de qué forma? A través de los datos personales en muchos casos»,
subraya. Las principales compañías «intentan estudiar el comportamiento de sus
usuarios para mandarles publicidad personalizada. Estos datos de navegación son
un activo que tienen en su poder».
Lo hacen de múltiples formas. Revisando el
historial de navegación, los gustos, la edad, el sexo o la ubicación, las
empresas cruzan estos parámetros para que el usuario reciba contenidos
individualizados y, con ello, aumentar las posibilidades de venta. Y se
garantizan, además, de que va a pinzar la curiosidad del receptor. «Muchas
veces si nos leemos detenidamente los términos y condiciones que aceptamos,
muchos servicios no nos compensarían», opina este experto. Ya se sabe la máxima
de internet: cuando el servicio es gratuito, el negocio eres tú.
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