La fuerza: Darth Vader y el lado oscuro en los
negocios / I
Forbes - lunes, 5 de enero de 2015
Las empresas que dominan la faz de la Tierra
presentan sus “sombras” de mil formas. Algunas disfrazadas de tiernas, otras
buenas en verdad, nos dejan mensajes de su lado oscuro. Mientras observas,
abraza la incongruencia humana (la sombra) y deja la hipocresía a un lado…
Un monstruo, mitad robot, que usa una máscara
tosca mediante la cual respira artificialmente. Viste un atuendo negro de pies
a cabeza. Voz profunda y ligeramente robótica. La fuerza (oscura) lo acompaña.
Puede ahorcar y mover cosas a distancia con facilidad. Es la sombra que
negamos, que reprimida vive dentro de nosotros y que cuando la vemos expresada
en un antihéroe, despierta nuestra admiración. El adorable monstruo.
Es el lado oscuro, la llamada “sombra” de Carl
Jung, el arquetipo que complementa al verdaderamente notable emprendedor,
ejecutivo, artista. Sin Darth Vader no hay Star Wars, no hay explosión, no hay
emoción, no hay láseres rojos. Podría faltar Luke Skywalker y ser Chewbacca o
Han Solo el protagonista… pero Darth Vader, Darth Vader es insustituible. Como
lo son El Padrino, Aníbal y otros contados villanos que secretamente deseamos
que nunca mueran y que ganen al medroso bueno. Veamos cómo ser un verdadero
Darth Vader digno de salir en Forbes:
1. Ponte el casco grande, la capa negra y no
uses espada verde, usa la roja. Se llama peacocking (ponerse plumas de
pavorreal). Richard Branson, el forajido, el antihéroe billonario. Observa su
melena sansónica. Sus plumas (ideas y acciones) son brillantes y exageradas. Si
bien recientemente su Opus Maius aeroespacial tuvo un triste accidente, eso no
quita la brutal carrera que ha tenido con su bandera, que ya en sí misma
implica un reto al que nos acostumbramos: Virgin (¿Virgen? ¿Así le pondrías a
tu empresa?). Siempre reprobaba y abandonó la escuela a los 16, puso una
empresa que no pagaba impuestos y pirateaba, su mamá casi pierde la casa al
hipotecarla para pagar multas. Se le conoce por salir en fotografías
completamente ajenas al hombre de negocios típico, peinadito y de traje, ya sea
vestido de mujer sobrecargo, pintando con aerosol la pared o con una modelo de
veintitantos montada en él mientras esquía (vigilado por su esposa).
2. Ve por todo, ambiciona un imperio
interestelar. Jeff Bezos, el fundador de Amazon, fue un niño adoptado, como
Steve Jobs (un comienzo especial per se). Empezando tempranamente con el
comercio electrónico, arrasó con las grandes y estorbosas librerías que
lloriqueaban hasta que murieron. Ahora va contra las editoriales tradicionales
–gracias a Bezos me libré de ellas y ahora El libro negro de la persuasión es
un best seller en Amazon–. Al igual que Vader, Jeff “ahorca” a la gente que no
tiene su nivel al trabajar, reportándose frases que bien podrían ser diálogos
de Star Wars: “¿Por qué estás desperdiciando mi vida?”, y “¿Eres perezoso o
simplemente incompetente?” Fue el primero en usar información de compra sin
permiso para aumentar las ventas; también le reclaman que permita comentarios
negativos a los artículos que se venden. Él contesta: “Si tienen razón las
críticas, cambia lo que haces; si crees que no, sé necio y sigue… los
inventores tienen que permanecer con sus ideas aunque la gente las critique.”
Dicen que es, quizás, el hombre más ambicioso del mundo. Su madre aún guarda un
discurso escolar en que declara que quiere establecer estaciones espaciales. Su
idea prevalece: Jeff tiene planes reales para su propia “Estrella de la Muerte”
y flotilla espacial (Blue Origin).
3. Para poder decir “Luke, yo soy tu padre”,
tendrás que chin…te a alguien. Steve Jobs y Bill Gates se robaron ideas uno a
otro y de todos lados. Bill atrapó a IBM con un “inocuo” contrato millonario de
un software que ni tenía y que compró después por unos pocos miles a un
incauto, no sin antes robarle la idea de interfaz amigable (iconitos) a Jobs.
Steve, a su vez, le robó esta idea a Xerox con todo y su primer mouse. Voraces
ejemplos de Supervillanos hegemónicos, dignos de que Austin Powers luche contra
ellos mientras lucubran cómo dominar al mundo desde una silla giratoria y con
el meñique en su boca. Tú ambiciona ser mejor que ellos dos y no busques robar;
mejor busca “inspirarte”, que es lo mismo pero diferente. Dirán: “¡Noooouuuu!”,
pero ni modo.
Nota cómo las empresas que dominan la faz de la
Tierra presentan sus “sombras” de mil formas. Algunas disfrazadas de tiernas,
otras buenas en verdad, nos dejan mensajes de su oscuridad. Mientras observas,
abraza la incongruencia humana (la sombra) y deja la hipocresía a un lado:
Coca-Cola… Sí, sí, sí… sé feliz, pero toma un
refresco de aguas literalmente negras, lleno de azúcar, que dice coca, que
viene de cocaína, y cola, que viene de cola. A mí me encanta.
Procter & Gamble… Usando un logo brujeril
por 200 años y contaminando con envases de PET todo el mundo. Desde mi shampoo
anticaída y anticaspa hasta mi pasta de dientes son P&G, y aunque los
envases los ponga en la basura inorgánica, contaminan mucho desde su
fabricación hasta su disposición final.
McDonald’s… “¡Mamá, mamá, cómprame una cajita
feliz hecha de carne de vísceras y partes varias de res! Pero no me lleves con
ese payaso, me da miedo.” Mi novia me enseñó a comer las pequeñas hamburguesas
de 15 pesos porque tienen más sabor, me gustan mucho.
Telcel… Siendo los hombres más ricos del mundo,
apoyamos a millones de mexicanos pobres vendiéndoles servicios de telefonía
móvil más caros que los que tienen Estados Unidos y Alemania. Yo uso Telcel
desde siempre.
Starbucks… Un commodity ultracaro con otro logo
brujeril. Café de calidad regular, que pocas veces es del país y que pagan a
precio bajo a agricultores para venderlo 1000% más caro. Estoy sentado en un
casi cómodo sillón de ellos escribiendo esto.
Monsanto… que de santo no tiene nada por sus
verduras y granos genéticamente modificados que no se sabe que lo son ni se
saben sus efectos. ¿A poco crees que esa manzana perfecta o las naranjas de tu
Jumex son orgánicas? ¿Y el tomate de tu sopa y el alimento del pollo que
comiste hoy?
Google… Cualquier cosa, y me refiero a
CUALQUIER COSA que hayas buscado sobre Google, permanece en la memoria de este
dios de Internet. Él sabe quién eres, qué te gusta, qué compras, sabe más de ti
que tú mismo. No tienes intimidad y dentro de poco tampoco voluntad. Me encanta
todo lo que hace Google… su Gmail, en su Drive guardo toooodas mis fotos, ¡que
las vean!, ¡total!
La verdad es dolorosa, pero pocos, muy pocos,
poquísimos, son los emprendedores y empresas que son 100% buenos, limpios y
puros. Hablo por mí, yo quisiera serlo, me esfuerzo, pero no lo soy, ¿tú lo
eres? ¿Segur@?
No hagamos de la fuerza oscura nuestra enemiga.
Mejor aprendamos a usar esa “sombra” de la que hablaba Carl Jung que todos
tenemos y es inherente al ser humano:
“La sombra es un arquetipo que se compone de
los instintos de sexo y vida. La sombra es parte de la mente inconsciente y se
compone de las ideas reprimidas, deficiencias, debilidades, deseos e
instintos.”
1. Se honest@. ¿Acaso no es el principio de la
ética según Kant? ¿Qué te encantaría hacer y crees que es “malo”? Piénsalo, tal
vez no lo sea tanto. ¿Una sex shop? ¿Un libro de persuasión? ¿Un software
adictivo? ¿Un blog de las 50 sombras de grey sobre vampiros promiscuos? Trata
de no dañar (aunque el sólo hecho de existir daña el entorno), porque al final
se te puede revertir, como el agua embotellada que compras que daña nuestro
medio ambiente. Al menos ten una intención final buena; la pequeña intención
puede hacer la gran diferencia.
“Este arquetipo es a menudo descrito como el
lado oscuro de la psique; representa lo atroz, lo desconocido y el caos.”
2. Reconoce que sin caos no hay creación.
¿Crees que sin revoluciones y guerras atroces estaríamos aquí tan tranquilos
sentados enfrente de nuestra computadora? ¿Por qué crees que la gente creativa
parece desordenada? Lo nuevo y la innovación nacen del caos. No lo olvides:
grandes empresas nacen de la necesidad, las ideas surgen en situaciones
incómodas, la destrucción es necesaria. El economista Schumpeter le llamaba
“destrucción creativa” (busca el concepto tú mismo en Wikipedia).
“La sombra puede aparecer en sueños o visiones
y puede tomar una variedad de formas. Podría parecer como un monstruo, un
dragón, un demonio, o alguna otra figura oscura o tabú.”
3. Ponle un logo, color o nombre dracónico. Tu
idea, tu empresa, tu vida debe tener un sello distintivo. Ya sabes las tres
reglas de marketing: diferenciar, diferenciar y diferenciar. No seas aburrido y
del montón. Qué mejor que pensar en un símbolo, nombre o color que sea
casi-malo. Una manzana de Eva, una bebida negra, una película de magos y
brujas, publicidad subliminal: “Por la compra de 4 neumáticos, sea cual sea tu
SEXO, llévate GRATIS el cambio de aceite.” (Esfuérzate más que este ejemplo.)
“Estas situaciones latentes están presentes en todos
nosotros, aunque la gente a veces niega este elemento de su propia mente y, en
su lugar, lo proyecta en los demás.”
4. Usa tu sombra en vez de negarla. Si criticas
algo como malo, es porque tú tienes algo de eso que críticas. Es la parte
oscura de lo oscuro. Creemos ser mejores que los demás. Reconoce eso que tienes
atorado, ese Breaking Bad que permanece reprimido, y utilízalo creativamente.
Libera a la bestia para domarla o te comerá por dentro. Es mejor crear algo con
esa energía, sublímala en vez de esconderla (los abusos más graves a la
humanidad nacen de negarla). Después piensa que eso que aparentemente es
oscuro, al final puede traer un bien al que lo usa y a los demás. Piensa cómo
lograrlo y déjate llevar, porque de todos modos, al final, Darth Vader salva a
su hijo, mata al Emperador y se vuelve un espíritu bueno al lado de Obi-Wan… ¿Ves cómo la sombra no es tan mala?
“Hay sombras oscuras en la Tierra, pero las
luces son más fuertes en el contraste”: Charles Dickens.
Epílogo
Justo al terminar este artículo descubrí que
había perdido a mi perrito. Lo dejé salir al llegar enojado del trabajo y no me
di cuenta. Toby tiene, o tenía, 16 años, mestizo, de pelo negro, pequeño en
tamaño pero grande en decisión y personalidad. Era el líder de un grupo de
perros pastor alemán; temerario, siempre enfrentaba rivales mucho más grandes
que él, aun en el ocaso de su vida conmigo. Dudé en publicar este artículo
porque pensé que inclusive estaba relacionado y que no debía hacerlo. Después
me percaté que él es un Darth Vader digno de recordarse, porque a pesar de su
personalidad dominante, era bueno, leal y mi mejor amigo. En este momento de
dolor, trato de encontrarle a mi pérdida algún significado. Lo que encontré es
que el llegar enojado a mi casa, me hizo no fijarme en él, y eso causó mi
sufrimiento. En mi vida eso sucede a menudo y debo cambiarlo. En la parte II
explicaré si encuentro alguna opción con más luz.
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