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lunes, 27 de mayo de 2019

creatividad


Buscando la creatividad en casa: Pixar y Gucci



FORBES- 27 de mayo de 2019
Gucci disputa el trono de los 10 billones de euros a Louis Vuitton, además es la marca líder entre los jóvenes. De su facturación total, más del 50% de ventas son a clientes menores de 30 años.

La creatividad es la materia prima de la moda y de las marcas de lujo. El reto transformar esta creatividad en crecimiento y rentabilidad. Un momento clave es cuando toca hacer el relevo del talento creativo. Es crítico cuando el relevo es el del fundador.

Después de varios éxitos sucesivos en Pixar que incluían Toy Story o Bichos, Steve Jobs tenía una preocupación principal. ¿Cómo continuar renovando la creatividad de la casa? Su miedo era caer en las redes de la complacencia y perder la creatividad que les permitiría seguir innovando e ideando y produciendo nuevos éxitos.

Esta es una situación parecida a la que viven las marcas de moda cuando experimentan sucesivas colecciones de éxito. Llega un momento que la siguiente comienza a dar señales de que no conecta con el cliente. La fórmula del éxito se agota y es el tiempo de encontrar nueva creatividad. Esta etapa de cambio es muy temida por los gestores de las marcas, ya que es un momento delicado, en el que todo se puede torcer. Muy similar a la transición que una marca hace cuando el diseñador que la crea y la impulsa ya no está.

Cuando Pixar se enfrentó a este problema, no trajo talento de fuera. Lo que hicieron fue buscar dentro de sus equipos el talento que hasta entonces no había sido tenido en cuenta. Lo identificaron y les llamaron las ovejas negras. Y les dieron la oportunidad de cambiarlo todo. No sólo lo que se hacía, sino cómo se hacía. Este nuevo equipo creativo buscado y encontrado dentro de la casa, fue el creador de “Los Increíbles” que resultó ser el mayor éxito de Pixar hasta la fecha, recaudando en taquilla más de 600 millones de dólares y ganando un Oscar.


Esta historia de renovación del talento creativo en Pixar es muy similar tiene muchos paralelismos con el renacer reciente de Gucci. La historia se la he oído contar a Marco Bizzarri en la conferencia de lujo organizada por Financial Times hace unos años en Versalles. Cuando le nombran CEO de Gucci en enero 2015, el crecimiento de la marca se había estancado. El impulso y el relanzamiento de la misma pasaba por una nueva fuerza creativa, fuente de innovación.

El ejercicio fácil hubiera sido ir de compras al mercado y atraer al talento creativo reconocido que va cambiando de marca periódicamente saltando entre LVMH y Kering eligió otro camino y buscó dentro de casa. Buceó en el equipo creativo existente y encontró a Alessandro Michele. Rompedor, con ideas muy diferentes a Frida Giannini que ocupó la dirección creativa durante años, había sido apartado. Sólo esporádicamente sus ideas se incorporaban a la colección.

¿Cómo alguien que hace una propuesta estética como la de Alessandro pudo sobrevivir dentro del equipo de Giannini tan diferente? ¿Cómo pudo someterse a una estética tan diferente y sobrevivir acallando su voz interior? Este misterio se quedará para especuladores de la historia.

Lo que sí sabemos es que Bizzarri, al identificar este talento oculto dentro de la casa, impulsarlo y empoderarlo consiguió un crecimiento meteórico para la marca. Hoy las ventas de Gucci alcanzaron 6211 millones de euros en 2017. Gucci disputa el trono de los 10 billones de euros a Louis Vuitton. Y además es la marca líder entre las generaciones más jóvenes. De su facturación total, más del 50% de las ventas son a clientes menores de 30 años, las tan cotizadas generaciones millennial y Z.

Alessandro ha conectado con las nuevas generaciones gracias a su producto, pero también a una forma de hacer diferente, de comunicar, de responder a sus expectativas. Ha transformado el museo histórico en Florencia en Gucci Garden. Massimo Bottura se ha unido al proyecto para liderar el restaurante. La marca ha conseguido como nadie reconciliar la necesidad de permanecer exclusivo mientras que se es inclusivo. Hamburguesas a 15 euros, por del mejor chef del mundo es un ejemplo.

Interesante la similitud de las dos historias de éxito. En ambos casos la mejor opción para recuperar la creatividad ha sido buscar en los márgenes de los equipos y empoderar a las ovejas negras.

sábado, 25 de mayo de 2019

el gol de la oportunidad


El gol que infla la red y el gol de la oportunidad



FORBES- 25 de may. de 19
Dicen los expertos que la ecuación más efectiva para lograr resultados es la siguiente: R = capacidad + voluntad + oportunidad. Parece sencillo, pero cuando tratamos con personas no lo es.

Rugen 60,000 almas en el Camp Nou de Barcelona. El frío que intenta colarse por las tribunas como un aguijón se diluye con el calor que despierta la pasión por el futbol. El duelo es entre el FC Barcelona y el Sevilla. Son los cuartos de final de la Copa del Rey, y en el partido de vuelta todo está en juego.

Quizás la mayoría piensa que el Barça, por su jerarquía y su historia, lo tenía fácil. Sin embargo, con un 0-2 que arrastraba del partido de ida y con un rival para nada insignificante, no se podría asegurar que estaba en su zona de confort. Además, como suelen decir los grandes entrenado-res de este deporte: “en los partidos de copa, el futbol se convierte en la dinámica de lo impensado”. No hay favoritos. No hay fórmulas mágicas. ¿Cabe preguntarnos si en las organizaciones de este siglo también nos movemos por estas ‘dinámicas’?

Naturalmente, los miles de ojos se detienen en la figura de Lionel Messi. El genio, el líder. Capitán blaugrana y el máximo goleador. De su magia, pero en concreto de sus goles, vive y triunfa el club; en gran medida es el equipo. Sin embargo, en la velada no nos dio solamente una lección de balompié —como nos tiene acostumbrados—, sino una auténtica lección de liderazgo.


Corría el minuto 12 del primer tiempo cuando se sanciona penalti a favor del Barça. Todos se ponen de pie para esperar a que El 10 convierta el primer gol de la remontada. Es lo más lógico: que el líder lidere. Que asuma su responsabilidad y abra el partido para pasar de ronda. Pero Messi no persigue su ego ni su afán de abultar su racha goleadora; pone su mano en la nuca de Coutinho, como animándole, le susurra algo ininteligible y le cede el lugar. El brasileño dispara con cara interna y acomoda el balón en una esquina: 1-0, y el Barça comienza a soñar.

Detrás de ese sencillo gesto hay mucha tela para cortar. Quienes vienen siguiendo la trayectoria del equipo del técnico Valverde han observado que, desde hace un tiempo, Philippe Coutinho está desmoralizado: suele deambular por el césped cabizbajo, comete errores que no se esperarían por su talento, parece desmotivado… No marca goles ni tiene actuaciones memorables.

Esto, en un equipo de alto rendimiento que exige lo máximo de sus jugadores, puede ser una bomba de tiempo. ¿Y qué hace el líder; qué hace Messi? En un gesto de total confianza decide dar una oportunidad a su compañero, consciente de que reúne las dos cualidades para salir airoso: capacidad + voluntad.

Dicen los expertos que la ecuación más efectiva para lograr resultados es la siguiente: R = capacidad + voluntad + oportunidad. Parece sencillo, pero cuando tratamos con personas nunca lo es. No estamos hablando de dar oportunidades a personas talentosas que, al mismo tiempo, no tienen ganas de colaborar: sería una pérdida de tiempo… Tampoco nos referimos a dar una oportunidad a quien manifiesta una voluntad de ayudar y de crecer, pero no tiene la capacidad para hacerlo: ¡sería un auténtico peligro!

No. De lo que se trata es de poner fin a esa mala costumbre que por desgracia abunda en muchas organizaciones: hombres y mujeres que tienen un extraordinario talento en lo que hacen y que están dispuestos a darlo todo por su equipo… pero nunca les llega la ocasión para demostrarlo. Y así se quedan, a la espera. Escondidos detrás de un manager que no los visibiliza ni confía en ellos.

Nadie ponía en duda el talento de Coutinho, por quien el Barça pagó una astronómica suma para contratarlo. Ni de sus ganas por superar el “bajón” que pasaba. Pero sólo Messi le dio la oportunidad, ¡y en un momento decisivo! ¿Cómo se tradujo esta decisión? No solamente logró que su compañero abriera el partido contra el Sevilla, sino que el empujón anímico lo llevó a convertir otro gol de cabeza en la segunda parte. ¿Casualidad? No lo parece.

Miremos con atención a nuestro equipo. Disfrutemos del talento y aprovechemos sus deseos de mejorar. Pero no olvidemos, como Messi, que a veces el mejor gol no es aquel que infla la red, sino el que le da una oportunidad a quien la está esperando con ansias.

¿Austericidio o transformación?


 En ruta a la 4T: ¿Austericidio o transformación?


FORBES- 25 de mayo de 2019
En diversos escenarios económicos se ha comprobado que sin contribución no hay crecimiento, es imposible fondear programas de desarrollo e infraestructura, así como mantener la estabilidad.

Entre 1995 y 2005, en América Latina se creyó que la crisis de la deuda debía atenderse como un problema de solvencia, sin considerar que justo ese tratamiento terminó desatando un verdadero problema de solvencia. A principios de 2012, el ex presidente español Felipe González emprendía una dura crítica contra las políticas de extrema austeridad implementadas en la Unión Europea, y lapidariamente afirmaba que “la austeridad hasta la muerte irremediablemente conduce a la muerte”.
En diversos escenarios económicos se ha comprobado que sin contribución no hay crecimiento, es imposible fondear programas de desarrollo e infraestructura, así como imposible es que se mantenga la estabilidad.


Felipe González calificó estas políticas como austericidas, ya que no generan empleos, ni competitividad, frenan la globalización, no permiten el crecimiento económico y arremeten contra la identidad y la soberanía de las instituciones.


Castigar los presupuestos hasta el punto de ahorcarlos no es, en definitiva, la mejor estrategia contra la corrupción y el desvío de recursos; es una forma de imponer nuevos populismos en los que se incrementa la base de pobres con fines electorales, se engruesan los programas clientelares y se provoca el paternalismo.


Ciertamente, después de esos largos años de amplia austeridad el mundo se sumergió en una profunda crisis económica, para la cual aún no hay ruta clara ni proyectos certeros que reencaucen hacia el desarrollo y la estabilidad.


Hablar de austeridad, tendría que hacer referencia a las políticas públicas que permitieran un equilibrio en la cuenta pública, con esquemas viables, razonables y eficientes bajo los cuales el Estado pueda funcionar y operar las actividades más básicas de atención a la población.


En un primer momento, bajo escenarios de amplio debate y descontento, la promesa de austeridad y de transformación pueden llegar al ciudadano como un bálsamo que cure las heridas del pasado. Como ese remedio fantástico que nadie antes vio ni pensó, pero que llega como llegan los proyectos mesiánicos, con muchas promesas y altísimas expectativas. Sin embargo, con el paso del tiempo, las señales preocupan a más de uno (y no todos de oposición).


La primera lectura de la política de absoluta austeridad no se puede hacer a la luz de la transformación pues pareciera que, en lugar de evitar una crisis, el austericidio dispone las condiciones para una tormenta perfecta.


Estas condiciones, propician el desmantelamiento de instituciones, el centralismo, amplían la brecha de la desigualdad y consolidan el ciclo no virtuoso del desempleo, la baja contribución y el nulo crecimiento.
La austeridad impuesta (y extrema) es la respuesta equivocada ante una crisis.

Fake News


 Facebook-Academia para combatir a Fake News



FORBES- 25 de mayo de 2019
La red social ha puesto en marcha un programa académico de becas que financian estudios sobre el papel de las redes sociales en la democracia, los procesos electorales y las noticias falsas.

Digamos que 2018 no fue el mejor año para Facebook. La aseveración no tiene que ver con sus finanzas, puesto que tuvieron un incremento del 37% comparado con el año pasado, alcanzando ganancias brutas por encima de los 55 mil millones de dólares.

Tampoco tiene que ver con el crecimiento de la plataforma, cuyos números indican que al menos 1500 millones de personas utilizan una vez al día al menos alguno de los servicios de la familia de Facebook o bien, que 2.2 mil millones de personas se conectan al menos una vez al mes a la plataforma, lo que en ambos casos indica un crecimiento de 9% YoY.

La crisis llegó por otro lado, por la forma en la que la Facebook fue utilizada y las implicaciones sociales que tuvo, particularmente con la democracia y las elecciones. La crisis de confianza y credibilidad que tuvo la red social y sus productos asociados se desató a partir del escándalo por Cambridge Analytica y su papel en la campaña del entonces candidato a la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump.

Ello propició que la empresa y su fundador fueran llamados a comparecer ante el Congreso de aquel país y que, además, se iniciaran investigaciones en prácticamente todo el mundo para determinar que tanto las redes sociales eran capaces de influir en los votos a través de estrategias al borde la ética como noticias falsas y la creación de burbujas de información.


A partir de los señalamientos, Facebook endureció sus políticas sobre distribución de contenidos y volvió mucho más rígidos los estándares sobre lo que puede publicarse. Ello le ha llevado a firmar una serie de convenios y acuerdos de colaboración con varios países, México entre ellos, aunque en apego a la verdad, sólo plantean buenas intenciones, pero no una metodología, ni tampoco un protocolo concreto para realmente combatir a las noticias falsas.

Resulta interesante, sin embargo, la forma en la que la plataforma está reaccionando a partir de las duras críticas y la ola de desconfianza que se ha formado a su alrededor. Así, ha puesto en marcha un programa académico de becas que financian estudios sobre el papel de las redes sociales en la democracia y los procesos electorales. Hasta el momento son 12 proyectos seleccionados entre los que destacan 2 de Chile y 1 de Brasil.

Además, la red social ha establecido alianzas con diversos medios de comunicación para verificar la información noticiosa y electoral que circula en sus plataformas tales como Verificado en México o Reverso en Argentina, cuya principal labor era luchar contra las noticias falseadas.

Además, Facebook recién celebró una reunión con expertos latinoamericanos con el fin de crear un Consejo Asesor de Contenido, cuyas decisiones serán vinculantes a las políticas sobre contenido en la red social.

El fenómeno de las noticias falseadas es difícil de combatir dadas las condiciones de la propia plataforma y de las estrategias que implican, tales como el comportamiento falso coordinado, por ello el equipo de Zuckerberg busca en la academia soluciones que le permitan seguir con el modelo de negocios de la red social y al mismo tiempo, combatir la desinformación y crear mecanismos de validación de información, que protejan los datos de los usuarios y permitan una mejor interacción con la información, principio fundamental de cualquier democracia.

Desafío de la movilidad


 Desafío de la movilidad verde en Latinoamérica



FORBES- 25 de mayo de 2019
Estimaciones revelan que cada año mueren más de 50,000 personas de forma prematura en la región debido a la contaminación atmosférica causada principalmente por el transporte.

La educación sentimental que hemos recibido a través del cine y la televisión ha redundado en que cada vez que pensamos en el transporte del futuro imaginemos autos voladores o sistemas de teletransportación como alternativas a los embotellamientos de vehículos contaminantes que, lamentablemente, suelen caracterizar a las urbes de la Latinoamérica. El problema no es menor: estimaciones conservadoras revelan que cada año mueren más de 50,000 personas de forma prematura en la región debido a la contaminación atmosférica causada principalmente por el transporte.

De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), México gasta casi 40,000 millones de dólares en costos de salud provocados por la contaminación, y la mitad de estos son atribuibles directamente al sector del transporte. De continuar así, el futuro dista de lucir promisorio: según datos de la Agencia Internacional de la Energía, la flota de automóviles en Latinoamérica podría triplicarse en los próximos 25 años, e incluso superar los 200 millones de unidades en 2050. Este crecimiento se traduciría en un efecto pernicioso en la demanda de combustibles y el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

 

Nos encontramos frente a un escenario que plantea una oportunidad única para tomar decisiones estratégicas que lleven al cambio que todos deseamos: un transporte digno, eficiente y limpio. La solución, sin embargo, está lejos de ser tan dramática como lo que vemos en una cinta de ciencia ficción. De acuerdo con “Climate Investment Opportunities in Cities 2018”, un informe de la Corporación Financiera Internacional (IFC, por sus siglas en inglés), miembro del Grupo Banco Mundial, Latinoamérica puede adoptar esquemas de movilidad verde con sencillez relativa y en un periodo corto. El potencial de inversión está ahí. IFC estima una oportunidad de inversión de casi 395 mil millones de dólares en el sector del transporte en las ciudades de la región latinoamericana hasta 2030, incluido el despliegue de vehículos eléctricos y el cambio modal hacia el transporte público y no motorizado. Tan sólo en vehículos eléctricos, IFC estima una inversión de 285 mil millones de dólares. Más de 42 ciudades importantes de América Latina han desarrollado sistemas de transporte público, como Bogotá, Santiago y Medellín, y más de 320 más han integrado carriles para bicicletas en sus sistemas de transporte. Una proporción significativa de estos proyectos tenía algún financiamiento privado a través de modelos de Asociación Público Privadas (APP).


¿Y la Ciudad de México?

Desde hace ya varios lustros, la Ciudad de México enfrenta el reto de reordenar la movilidad urbana en aras de reducir la contaminación, optimar la viabilidad y mejorar la calidad de vida de la ciudadanía. La Ciudad de México ha revisado profundamente el sector de transporte -la mayor fuente de las emisiones contaminantes (45% de las emisiones totales)- para crear un paisaje urbano mejor conectado, coordinado y accesible: la ciudad ha modernizado el Sistema Colectivo Metro, al tiempo que ha desarrollado planes de transporte intermodal y lanzado nuevas líneas de tránsito rápido de autobuses. El objetivo de estas iniciativas ha sido reducir la contaminación del aire, la congestión y el uso de energía.

La capital mexicana espera reducir las emisiones totales actuales en 10% para 2020, lo que ahorraría 2.7 millones de kilovatios-hora de energía. Como miembro de C40 Cities, la Ciudad de México también firmó la Declaración sobre autobuses limpios, comprometiéndose a incorporar flotas de autobuses de bajas emisiones. La ciudad ha logrado catalizar un cambio modal hacia el transporte público y limpio a través de nuevos programas para incentivar el uso de autobuses públicos y bicicletas La ciudad busca ampliar este éxito con un corredor verde creado mediante el despliegue de 100 nuevos autobuses eléctricos y 22 kilómetros de nuevos carriles para bicicletas en toda la ciudad.

En 2008 la Ciudad de México abrió una Oficina de Estrategia de Movilidad No Motorizada para alentar el uso de la bicicleta. La oficina tenía el mandato de construir una mejor infraestructura y construir una cultura ciclista en la ciudad. El sistema público de bicicletas compartidas de la ciudad, Ecobici, se ha convertido en la cuarta iniciativa más grande de su tipo en el mundo, al expandirse de 85 estaciones en 2010 a 444 en 2018. Con un área de cobertura de 32 kilómetros, los servicios de Ecobici se han utilizado 36 millones de veces desde 2010. IFC estima oportunidades de inversión de 2,000 millones de dólares en transporte público y 7,000 millones en el despliegue de vehículos eléctricos en la ciudad, lo que crearía oportunidades de inversión verde por un total de 9,000 millones de dólares en el sector del transporte hasta 2030.

Conclusión

El gran desafío es impulsar un liderazgo y acción política decidida, tanto pública como privada, para lograr la aceleración de la movilidad eléctrica. Esto se puede conseguir gracias al establecimiento de condiciones habilitantes, la disponibilidad de redes de recarga y la aplicación de normas de emisiones y eficiencia energética más estrictas para vehículos convencionales –gasolina o diésel – alineadas con las tendencias globales.

Si la totalidad de la flotilla actual de autobuses y taxis de 22 ciudades en 12 países de América Latina fuera reemplazada por vehículos eléctricos, se ahorrarían para 2030 casi 64 mil millones dólares en combustibles y se reducirían 300 millones de toneladas equivalentes de dióxido de carbono (CO²eq), según una estimación de la ONU dada a conocer a finales de 2017. La transición hacia la movilidad eléctrica en el transporte público en las 22 ciudades ayudaría además a evitar la muerte prematura de más de 36,500 personas debido a enfermedades respiratorias asociadas a la calidad del aire. El cambio hacia una movilidad verde es una idea que se encuentra a nuestro alcance. No dejemos pasar la oportunidad.

organizaciones


Cultura, el fragmento clave en las organizaciones



FORBES- 25 de mayo de 2019
Un verdadero cambio no puede ser superficial. Las empresas deben desarrollar una poderosa inmunidad contra el impacto económico y preservar la reputación para el futuro.

Para toda organización, socializar con sus empleados su cultura corporativa es la salsa secreta para garantizar un verdadero cambio al interior de la compañía. En esa medida, ¿cómo podríamos transformar a una empresa de adentro hacia afuera? La cultura corporativa es el ADN de una empresa. Así como la genética influye en quienes somos, la cultura determina cómo se ve una organización, cómo se comporta y qué tan saludable es.

¿Están los empleados predispuestos a comportarse éticamente o simplemente cumplen con las regulaciones cuando un gerente les está respirando en la nuca? Un verdadero cambio no puede ser superficial. Las empresas deben desarrollar una poderosa inmunidad contra el impacto económico y preservar la reputación para el futuro. A continuación, les presento cinco ideas que le ayudarán a convertir a su organización y llegar a la raíz del cambio, mientras implementa la cultura necesaria para lograr el éxito y prever una crisis que pueda presentarse.

 

El tono arranca desde arriba. Para que los empleados tomen en serio el cambio, necesitan escucharlo y verlo desde los niveles más altos de la organización. Dar ejemplo es la clave para incitar el comportamiento deseado, especialmente cuando se trata de altos estándares éticos. Esto es crucial para que los valores penetren a los empleados en todos los frentes de trabajo.


Para lograrlo se necesitan dos. Piense en las comunicaciones como una calle en doble sentido. Sus habilidades de escucha marcarán la diferencia al abordar las preocupaciones que puedan surgir. Asegúrese de seleccionar un marco de comunicaciones que facilite el flujo de información para todos los cargos de la organización. Los millennials son una gran fuente de información, especialmente cuando hay una desconexión entre los valores y el comportamiento. Como ejemplo, podría organizar almuerzos con grupos pequeños o, simplemente, salga a tomarse un café con un empleado para entender sus necesidades, retos y obstáculos a los que se ve expuesto. Encuentre un lugar donde pueda generar confianza y explorar las inconsistencias.


El dinero sí importa. ¿Cuál es su estructura de compensación? Piense en cómo eso influye en sus prioridades comerciales y en los riesgos que asume. En la misma línea, los incentivos deben alinearse en la medida en que se vaya ajustando el código genético de su empresa. Asegúrese de que la cultura también se vea reflejada en los paquetes de compensación de sus empleados. ¿Son recompensados por asumir riesgos o quizás por cumplir o superar los requisitos de cumplimiento?


La consistencia es clave. Los estándares inconsistentes pueden poner a una empresa en riesgo. Dependiendo del país, los empleados pueden tener diferentes normas culturales. Lo que es aceptable en Estados Unidos puede no ser aprobado en Latinoamérica. Si bien los mismos estándares no se adoptarán de la noche a la mañana, los líderes deben pensar detenidamente en crear pautas sin desestimar a un equipo o cambiar el ADN de su empresa.


El mensaje siempre escala por repetición. El cambio cultural no lo logra una empresa de la noche a la mañana. Requiere de un refuerzo continuo y de reforzar los mensajes y comportamientos de la organización. La cultura no implica imponer y olvidar, y debe configurarse a través de la comunicación periódica. Por ejemplo, las sesiones de capacitación, de retroalimentación por parte de los gerentes y los programas de reconocimiento son los puntos de partida para asegurarse de que el ADN de una empresa se modifique para siempre.

viernes, 24 de mayo de 2019

¿El populismo o la democracia?


¿El populismo o la democracia? fuera máscaras



FORBES- 24 de mayo de 2019
La concentración del poder político es una amenaza a la democracia, hoy tenemos la gran oportunidad de aprender, de contraatacar y de resolver. No al populismo, sí a la democracia.

De acuerdo con Jan-Werner Müller, el político populista no acepta la disidencia ni dentro ni fuera de su partido. Sólo él es moralmente superior. Solo él sabe lo que quiere el “pueblo». No hay espacio para la crítica; todos los que no están con él son sus enemigos y debe ser eliminados.

Si perdió la elección, es porque los enemigos del pueblo se la jugaron en contra. Si fracasó en alguna estrategia, es porque los enemigos del pueblo no le dejan avanzar.

No importa si es un populista de derecha o de izquierda, siempre encontrará un enemigo a quien culpar y contra quien dirigir a la masa. El enemigo puede ser el neoliberalismo en Latinoamérica, la Unión Europea y los inmigrantes en Europa, los tratados internacionales y los inmigrantes mexicanos en Estados Unidos, y los EU en Cuba y Venezuela.

Aunque haya ganado la elección el populista mantiene un discurso de choque y confrontación. Su fortaleza se basa en crear un enemigo simbólico, fuerte y mantenerlo vivo en todo momento. Esa es su razón de ser.


Al populismo le gustan las teorías conspirativas. La verdad y la racionalidad no importan, la única verdad es la que él construye todos los días. Lo que no es suyo es falso, él siempre tiene otros datos y si no los tiene, no importa, tiene por ahí un cliché muy útil para desacreditar a los críticos.

Con esta estrategia poco a poco va concentrando el poder. Ataca a las sociedades civiles, a la élite no-alineada, a los medios, a los partidos rivales, a los funcionarios independientes o al sistema de servicio civil, a la disidencia interna de su partido y a los jueces. No quiere obstáculos ni límites a su poder. En paralelo, busca el apoyo del Ejército como una fuerza importante con qué hacerle frente a la disidencia y para evitar un golpe de estado.

Concentra los apoyos sociales para que los electores cautivos le deban el favor. No quiere que los pobres mejoren, quiere alabanzas y sumisión. A diferencia de los partidos demócratas que respetan la disidencia, como populista lo hace descaradamente y sin ningún recato. Ya no hay máscaras que cuidar, su estrategia es precisamente eliminar al rival, romper las reglas y concentrar el poder en sí mismo.

¿Es el fin de la democracia? Muchos populistas no dan el paso definitivo de suprimir la democracia por temor a perder estatus en la arena internacional. Polonia, Hungría y Turquía, por ejemplo, quieren mantenerse dentro o cerca de la Unión Europea para seguir recibiendo los beneficios económicos. Otros como Venezuela y Corea del Norte sí rompen con la democracia y pierden los privilegios.

¿Y México? El régimen autócrata priista del siglo pasado definitivamente tenía fuertes rasgos populistas: concentración de poder, eliminación de la oposición, adulación perenne al presidente, Legislativo y Poder Judicial en manos del Ejecutivo, control de gobernadores, prensa comprada o amenazada, ataque a los empresarios independientes, control de los sindicatos y simulación de elecciones.

Hoy México, sin haber logrado convertirse en una democracia con instituciones democráticas fuertes, gobierno eficaz y Poder Judicial independiente, se vuelve a contagiar de su propio pasado populista. Por otro lado, es una sociedad más compleja, tiene 20 años de probar el pluralismo, la disidencia, la alternancia en el poder, la crítica abierta, la crítica de las sociedades civiles y de los medios independientes.

¿Qué puede ayudar a combatir el populismo en México?

La crítica, la denuncia, el humor, las redes sociales, las organizaciones civiles, los medios, las élites no compradas, los tratados internacionales, la realidad económica, la falta de recursos financieros, la maduración de la sociedad y el temor a convertirse en un apestado ante la comunidad internacional.