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martes, 23 de enero de 2018

inversionistas

El día en que los inversionistas londinenses voltearon a Latam



FORBES- 23 de enero de 2018
Varias modalidades legales que favorecen la inversión y protegen de medidas tributarias excesivas, convierten a esta región en un escenario sumamente prometedor para inversión.

Este análisis me hizo recordar a varios latinoamericanos que he conocido en mi vida; miembros de dinastías industriales y financieras, así como a varias personas que tienen la suerte de administrar el caudal financiero de distintos personajes, que tienen la misión y responsabilidad de encauzar flujos de dinero para maximizar su rentabilidad.

En mi ciudad natal Monterrey, se tuvo una generación que vivía en un enclave conocido como El Obispado. De sólo dos familias se derivaron herederos de fortunas que trascendieron. Desafortunadamente, las nuevas generaciones descendientes aún no han podido conseguir el mismo ritmo, hasta ahora sólo han jugado con Monopoly Money.

Esto a excepción de algunos casos, como los Sarmiento de Colombia, los Cisneros de Venezuela, los Fanjul de República Dominicana y los Santo Domingo de Colombia, un gran ejemplo a seguir. En México algunos casos ejemplares en materia empresarial exitosos son Eugenio López Alonso, Federico Sada Melo y Yolanda Santos de Hoyos, quienes han salido de su zona de comodidad para crecer.

 
Mi traslado y tránsito desde hace más de veinte años entre las ciudades de Nueva York, Londres y Cape Town fue en búsqueda de oportunidades que vislumbraba e intuía en estas localidades y que se precipitaron, gracias a la crisis del Brexit y la caída de la libra esterlina,  la cual veía desplomarse aún más de lo esperado, lo que dejó oportunidades muy redituables.

Sin embargo, irónicamente recuerdo que pregunté a un británico sobre su posición respecto al Brexit. Él me respondió categóricamente y con plena seguridad que había votado por quedarse dentro de la Unión Europea. Dos semanas y 56 individuos después, descubro que aparentemente ningún voto a favor de Brexit y que incluso se sentían avergonzados del triunfo de esta moción en las urnas, todo esto, considerando que los 56 individuos poseían notables diferencias de edad y trasfondo socioeconómico.

Dado el voto por el Brexit, aparentemente nadie deseó ocupar la posición de Primer Ministro, nadie quiso inmediatamente tomar esa papa caliente, hasta que Theresa May entró al ruedo.

Justo después de este hecho, recibí la llamada telefónica del dueño de un prominente banco en México. Al igual que yo, consideró como una gran oportunidad comprar libras esterlinas a la baja por la tensión y el repudio generalizado alrededor de este suceso, muchos británicos, incluso, temiendo cierres de todo tipo, empezaron a sacar su dinero del  Reino Unido.

Y aunque tradicionalmente hubiesen invertido en casi inmediatamente en Estados Unidos, el Factor Trump les despertaba cautela, por lo que una opción vio la luz: América Latina.

¿Por qué razón? Uno, entre varios otros factores fue el que terminó convirtiendo esto en una oportunidad seria: los inversionistas extranjeros en el sector inmobiliario poseen la ventaja de no pagar Impuestos sobre las ganancias en la compra venta de Inmuebles.

Esto aunado a varias modalidades legales que favorecen la inversión y protegen de medidas tributarias excesivas, convierten a esta región en un escenario sumamente prometedor para inversión, misma que a mediano y largo plazo pudiese desarrollar industria, alentar el crecimiento y nutrir el surgimiento de nuevos mercados de consumo.

La oportunidad que generó de esta manera para América Latina el Brexit es de destacarse, ya que se presentó como un primer contacto con inversionistas de una región con la que no tenían acercamiento y que invita a que a futuro puedan estas regiones puedan seguirse relacionando, aprendiendo de los beneficios que le pueda dar la una a la otra.

El Brexit es de esta forma una situación que llevará a los inversionistas a salir de su zona de confort inglesa y europea, regiones que ya conocen a la perfección, para saltar hacia nuevos sitios, América Latina es una opción importante, pero también viene ya avanzando África.




*Federico Garza-Bueron es responsable de búsqueda y lobbing para inversiones especiales, actualmente es Director Ejecutivo de Mezzaloan Ltd.

El futuro de la TV

El futuro de la TV: los anuncios personalizados


FORBES- 23 de enero de 2018
Al contrario de lo que se cree, la televisión todavía tiene mucho que ofrecernos, empezando por anuncios que se anticiparán a nuestras necesidades.

Las plataformas de compra automatizada de medios han cumplido ya 10 años en el mercado, tiempo en el cual, a pesar de sus múltiples posibilidades, se les ha aprovechado básicamente sólo para hacer publicidad digital, en formatos como display, mobile, social, audio o native, dejando de lado su aplicación en medios no digitales.

Sin embargo, como suele pasar en cuestiones de tecnología, esto cambiará pronto. Poco a poco, el marketing programático se irá aplicando en la televisión, en espectaculares y en formatos impresos, de modo que dentro una década el término “programático” ya ni siquiera existirá en el vocabulario, pues todas las campañas se ejecutarán de esta manera.

Específicamente en el caso de la TV, se espera que en Estados Unidos la compra de anuncios a través de plataformas programáticas sea de alrededor del 6% para 2018; para los siguientes años -de acuerdo con algunos estudios-, el crecimiento superará el 80%. De ser así, la televisión programática no tardará en ser la principal forma de compra publicitaria.

Con televisión programática nos referimos a la automatización de la compra de espacios publicitarios con base en audiencias creadas a partir de los datos de consumo de los televidentes; funciona para sistemas de televisión cerrados, como la TV satelital o por cable, y para TV basada en IP (internet).

 
Las barreras

Si suena tan bien, ¿por qué su crecimiento ha sido tan lento hasta ahora? Las razones poco tienen que ver con la capacidad técnica para la compra–venta; más bien guardan relación con los cambios comerciales que implicaría hacer este tipo de publicidad. Por ejemplo, en la industria televisiva el valor de un espacio se define en función del rating que alcance uno u otro programa, un parámetro que dejaría de ser determinante con programmatic.

También hay casos en que las televisoras hacen compromisos de venta por adelantado con los anunciantes y esto va en contra de uno de los pilares del marketing programático: la toma de decisiones de compra en tiempo real.

Finalmente, hay un sector en la industria que cree en el mito de que si venden su inventario a través de plataformas programáticas, bajará de manera importante su valor, resultando en un decremento de sus resultados financieros.

Los beneficios

Para los anunciantes, la televisión programática implica múltiples beneficios, por ejemplo, poder alcanzar una audiencia muy específica; digamos: hombres y mujeres que acaben de tener su primer hijo y estén en busca de comprar un auto. Aquí, al anunciante deja de afectarle si la gente está viendo un noticiero, un evento deportivo o alguna telenovela, siempre y cuando forme parte del segmento que está buscando.

Otra ventaja es tener una campaña realmente omnicanal, en donde las estrategias de televisión, digitales, sociales, OOH, etcétera, son medios conectados que pueden compartir data entre ellos. Con diversas plataformas y herramientas es posible conocer cuál de los medios está obteniendo el mejor resultado y hacer optimizaciones en tiempo real.

Adicionalmente, este tipo de publicidad conlleva una transparencia total, en donde los anunciantes saben con absoluta certeza dónde se está invirtiendo su dinero y tienen la garantía de estar presentes en contenidos seguros para la marca.


Con esto, muy pronto veremos cómo la famosa frase de John Wanamaker: “La mitad del dinero que gasto en publicidad se desperdicia, el problema es que no sé qué mitad”, sin duda quedará obsoleta.

transformación digital

   El sector retail ante la transformación digital



FORBES- 23 de enero de 2018
A medida que los retailers luchan por cumplir las expectativas de un mundo cada vez más digital, los consumidores seguiremos demandando una mayor comodidad.

Estoy tranquilamente sentado afuera de la oficina de un cliente esperando a que me reciba. En la recepción hay unas revistas. Tomo una y la empiezo a hojear, en realidad no hay nada que llame mucho mi atención. Sin embargo, mi vista se fija en un anuncio de una cámara Nikon. Como aficionado a la fotografía y al ver un pequeño icono de un celular, sin dudar tomo mi dispositivo y escaneo el código.

Éste me lleva a una página que me permite tener una visión 360° de la cámara. Incluso puedo interactuar con la pequeña pantalla lateral LCD y el visor de la cámara, descargar el folleto y manual de usuario, e incluso ver algunas imágenes tomadas con ésta. Estoy a menos de cinco minutos de entrar a la oficina de mi cliente. Rápidamente guardo la información con la idea de continuar reuniendo más datos sobre el mejor precio, calificación de usuarios, disponibilidad y comparación con otros modelos.

Experiencias como éstas son cada vez más comunes en el sector retail, debido a la urgencia del sector por adaptarse a la tecnología y ofrecer experiencias personalizadas y coherentes a los actuales hábitos de compra de sus consumidores; y que les permita sobrevivir en un mercado cada vez más competitivo.

Prueba de esto es Amazon Go, un supermercado prototipo ubicado en Seattle, Washington y que está parcialmente automatizado, con clientes que pueden comprar productos sin necesidad de pasar por las cajas de cobro. El concepto de esta tienda utiliza varias tecnologías, incluyendo la visión artificial, algoritmos de deep learning y fusión de datos para automatizar gran parte del proceso de compra y pago. El concepto de Amazon Go se ve como un modelo revolucionario que se basa en la tecnología del geofencing y los teléfonos inteligentes para agilizar la experiencia del cliente, así como la cadena de suministro y la gestión de inventario.

Si bien los negocios del sector están echando mano de la tecnología; es importante tomar en cuenta que, para llevar a cabo una transformación digital, ésta se debe sustentar en tres grandes pilares:

Transformación de los procesos de negocio, que debe hacerse con herramientas que apoyen, por ejemplo, la digitalización de un proceso para generar mayor productividad o proporcionar a los empleados la opción de realizar su trabajo de manera remota.

Oportunidad de nuevos modelos negocio, es decir, la tecnología debe apoyar a la empresa para que sea capaz de extender sus portafolios de productos y servicios, y así generar nuevas opciones de ingreso.

Experiencia del cliente, la cual necesita mejorar considerando los nuevos canales de venta y puntos de contacto con el cliente, al igual que un mayor y mejor conocimiento del mismo con tecnologías como el análisis de grandes cantidades de datos.

En la dinámica del retail, al igual que sucede en otros sectores, las tecnologías de información se han vuelto un diferenciador clave para impulsar la innovación y la agilidad, al ayudar a construir una infraestructura que permita gestionar, conectar y asegurar la información y datos necesarios para mejorar la lealtad del cliente y la productividad de sus empleados.

Por esto, quiero compartir con usted tres áreas clave que, en mi consideración, están transformando la industria del retail:

Internet de las Cosas: el IoT ha demostrado la capacidad de transformar todos los aspectos de un negocio de este sector, ya que crea nuevas eficiencias y oportunidades de ingreso. Desde una etiqueta RFID, un sensor de estanterías o una cámara de seguridad, hasta un camión de entregas; IoT hace posible incorporar, administrar, monitorear y proteger los distintos “objetos” conectados y simplifica el flujo continuo de datos provenientes de estos dispositivos. Con IoT, un negocio de ventas minoristas podrá impulsar las ventas, reducir los costos y estar al tanto de las necesidades siempre cambiantes de sus clientes.

Realidad Aumentada y Virtual: Estas tecnologías crean experiencias extraordinarias de compra que captan la atención del cliente y mantienen su fidelidad. La RA/V brinda a los consumidores la oportunidad de interactuar con dispositivos propiedad de las tiendas (quioscos de autoservicio, gafas, etcétera), estimulando el tiempo de permanencia dentro del lugar; además, los impulsan a utilizar sus propios dispositivos móviles para buscar productos o servicios, y consultar opiniones de otros usuarios. Sin duda, su implementación representa un gran diferenciador para la oferta y ganancias de los minoristas.

Innovaciones en la nube: Otra solución tecnológica que también está en la mira de los minoristas para lograr una transformación digital, es la nube; con la que se busca satisfacer las necesidades digitales y en tienda para transformar las experiencias de compra, respaldar la expansión de la tienda y mejorar el tiempo de servicio del sistema operacional de manera que siempre realice una venta. Al aprovechar las posibilidades que brindan las aplicaciones basadas en cloud, los negocios del retail pueden mejorar la colaboración con sus socios en ecosistemas integrados, agilizar las operaciones con el canal de distribución, mejorar la experiencia del cliente, personalizar las ventas, reducir los costos, incrementar la capacidad de almacenaje, entre otros beneficios.

Actualmente, el sector retail se encuentra ante el reto de crear un viaje de compra confiable y enriquecedor que incremente la satisfacción de los clientes y la fidelidad hacia la marca en un mercado cada vez más competitivo. Esto requiere que los negocios se transformen digitalmente, adoptando tecnologías innovadoras como el IoT, la Realidad Aumentada y Virtual, y las innovaciones en la Nube; así podrán responder de inmediato a las necesidades cambiantes del cliente para incrementar sus ventas e impulsar la imagen de su marca.

Sin embargo, no podemos obviar la importancia de la seguridad en esta industria, que ha sido un claro objetivo para los ciberdelincuentes. Es imperativo que los minoristas utilicen soluciones que les permitan proteger y tener una visibilidad total de la información de identificación personal y las transacciones, a fin de reducir el costo en las filtraciones de datos y minimizar el daño a la reputación.

¿Cómo será la tienda del futuro? ¿Seremos atendidos por robots con tecnología de reconocimiento facial incorporada, para ajustar cada pitch de ventas a nuestro estado de ánimo actual o de acuerdo con nuestras últimas compras? A medida que los retailers luchan por cumplir las expectativas de un mundo cada vez más digital, los consumidores seguiremos demandando una mayor comodidad. La tecnología continuará transformando la experiencia de los compradores.

La nueva ‘guerra’ de Trump

La nueva ‘guerra’ de Trump es económica


FORBES- 23 de enero de 2018
La reforma fiscal promulgada en Estados Unidos a finales de 2017 podría generar una carrera global por ofrecer las tasas impositivas más bajas en un esfuerzo por mantener la competitividad.

Consultando recientemente a un grupo de importantes empresarios mexicanos sobre cuál era su principal preocupación para 2018, me llamó significativamente la atención que la respuesta no fue la negociación del TLCAN o la elección presidencial. Lo que contestaron de manera casi unánime fue: la rebaja de impuestos corporativos en Estados Unidos, que puede detonar una “guerra de impuestos” a nivel global. La reducción tributaria desde 35% a 21% de las utilidades de empresas estadounidenses —pasando desde las más altas del mundo a una de las más bajas— puede llevar a un efecto dominó en otros países que busquen mantener su competitividad para atraer inversiones por el menor pago de impuestos.

El término “guerra de impuestos” viene de un fenómeno similar que ocurrió a comienzos de esta década, conocida como “guerra de divisas”. En ese caso, eran devaluaciones competitivas que habrían llevado a cabo países como China y Japón versus el dólar, para incrementar la competitividad de sus exportaciones. Muchos analistas económicos advirtieron de los daños que este tipo de confrontaciones podría generar en el comercio mundial. Un caso parecido puede ocurrir ahora con impuestos, donde el impacto sería sobre la inversión, además del déficit fiscal de los países que recortan sus ingresos a través de tributos.

La reducción de impuestos a empresas fue un tema durante la última campaña presidencial en nuestro país, como una manera de generar inversión y crecimiento económico. A ello habría que sumar ahora el efecto de competitividad que puede traer una “guerra de impuestos”.


La aprobación a fines del 2017 de la reforma tributaria en Estados Unidos tiene el potencial de ser un catalizador de cambios  a nivel global. La rebaja de la tasa máxima desde el 35% de las utilidades corporativas al 21% es un cambio de proporciones. Tanto así que lleva a ese país de estar dentro de los que tenían las mayores tasas (aunque la tasa efectivamente pagada por las empresas solía ser mucho menor, gracias a la gran cantidad de excepciones y deducciones) a estar ente los de menor tributación, como se puede visualizar en el gráfico a continuación:


Ya ha habido reacciones de parte de países europeos, como Francia y los Países Bajos, preocupados por la eventual pérdida de competitividad, que ya enfrentan por mayores costos laborales y de energía.

Junto con la rebaja de la tasa corporativa, que será permanente, la reforma tributaria de EU considera una ventana temporal de cuatro años para llevar a gasto de manera inmediata la inversión de capital, reduciendo aún más el pago de impuestos. Asimismo, considera hasta el 2026 el pago único de impuestos sobre los activos que se repatrien desde el extranjero, en un rango entre 8% al 15.5% de los activos.

Lo anterior, junto con otras medidas adicionales, incrementa de manera significativa el atractivo de Estados Unidos como un lugar para establecer una empresa, a lo cual se suman un mercado de capitales sumamente desarrollado y mercados laborales bastante flexibles.

El efecto dominó que ello pueda traer sobre impuestos en otros países, sean desarrollados o emergentes, si bien no ocurrirá de un día para otro, sin duda detonará un proceso que puede tener consecuencias no sólo en los flujos de inversión, sino también en una acelerado deterioro de las cuentas fiscales, comenzando por Estados Unidos y seguido por aquellos países que sigan sus pasos. Ello llevará a una necesidad de mayor endeudamiento público para financiar el creciente déficit y un aumento en la tentación de que la inflación sea una manera de resolver el exceso de deuda. El impacto positivo en crecimiento e inversión que la reforma puede traer en el corto plazo puede llevar a pagar costos tremendos en el largo plazo, ya sea en excesivo endeudamiento (y con ello mayores tasas de interés), mayores niveles de inflación y/o ajustes fiscales que recorte gasto social.

Sin duda, esta posibilidad de “guerra de impuestos” –como todo conflicto de escala global– corre el riesgo de tener cuantiosas bajas.



*Director de Estrategia de Inversiones para América Latina e Iberia de BlackRock

lunes, 22 de enero de 2018

Inteligencia artificial

Inteligencia artificial y transformación digital



FORBES – 23 de enero de 2018
En 2018, la IA será tema central de la segunda ola de transformación digital. Si es usted directivo de una empresa, no deje que se lo cuenten, sea protagonista del cambio.

En 2018, la Inteligencia Artificial será tema central de la segunda ola de transformación digital que las compañías líderes ya están abordando. Si es usted un directivo en una de estas empresas, no deje que se lo cuenten, sea protagonista del cambio.

La compañía de research Gartner predice que, en 2020, el 85% de los CIOs (Chief Information Officers) estará liderando proyectos de Inteligencia Artificial en sus organizaciones. Esto debido a que en los últimos años ha habido avances en la investigación de Inteligencia Artificial, que hacen posible abordar retos de negocio con este tipo de tecnología, los cuales antes eran inimaginables.

¿Por qué está sucediendo esto ahora? Los costes de la infraestructura computacional requerida han bajado mucho, disponemos de grandes volúmenes de datos para entrenar a los sistemas inteligentes, y ha habido una inversión financiera muy fuerte de, por ejemplo, gigantes digitales y empresas de venture capital. Para que se haga una idea, según Harvard Business Review, se calcula que compañías como Google, Facebook o Microsoft, invirtieron más de 20 billones de dólares en Inteligencia Artificial durante 2016, y el capital riesgo financió proyectos por alrededor de cinco billones de dólares durante el mismo año.

La Inteligencia Artificial puede ayudar en casi cualquier reto de negocio que las organizaciones tienen hoy en día. Les posibilita ganar nuevos clientes, por ejemplo, sugiriendo mediante análisis de sentimiento cuándo es el mejor momento para proponer una promoción a una persona. Les permite mejorar la satisfacción de sus clientes anticipando qué van a querer y sirviéndoles en consecuencia. Les mejora su eficiencia, por ejemplo, sugiriendo soluciones a profesionales cuando deben tomar una decisión. O les habilita para crear nuevos modelos de negocio usando la inteligencia artificial para atender de nuevas maneras y con nuevos productos a ciertos segmentos de clientes.

Así, se confirma que la Inteligencia Artificial va a permear en todo lo que hacemos, en cualquier proceso de negocio, en cualquier tipo de organización. En los próximos años, cualquier acción habitual en un entorno profesional estará apoyada o realizada por la inteligencia artificial. Se responderán automáticamente algunos de nuestros correos electrónicos, ante una decisión se nos sugerirán las posibles opciones y cuál es a priori la más adecuada, solicitaremos nuestras vacaciones a un asistente virtual, o venderemos a aquellos clientes que un sistema inteligente haya decidido priorizar.

Las organizaciones deben adoptar la Inteligencia Artificial en el corto plazo, como fuente de ventaja competitiva, y en el largo plazo como medio para subsistir (si no lo hacen ellas lo harán sus competidores). En esta etapa, sin embargo, para ser exitosos, se debe estar abierto a la experimentación con la inteligencia artificial, a la prueba, e incluso al fallo. Debemos mantener una actitud abierta al cambio e innovadora.

Aunque sigue habiendo sectores que por sus características son más propensos a la adopción de nuevas tecnologías como la Inteligencia Artificial, estamos viendo que a diferencia de lo que sucedió en el pasado con otros ámbitos, éste está suscitando interés en casi cualquier tipo de organización. Así, por ejemplo, la banca, por manejar grandes volúmenes de información y trabajar con activos fácilmente digitalizables, ha dado pasos firmes de adopción de inteligencia artificial, pero otros sectores como las telecomunicaciones, el retail, o las aerolíneas no se han quedado atrás.

Los tres factores clave en la adopción exitosa de la Inteligencia Artificial son: la capacidad para imaginar cómo usar este tipo de tecnología de manera práctica en los retos de negocio; el disponer de talento con conocimientos profundos de negocio y técnicos para poder llevar a cabo lo que se ha imaginado; y la capacidad de integrar este tipo de nuevas soluciones en ecosistemas ya existentes y muchas veces altamente complejos.

Por último, si bien se han conseguido avances impresionantes en la capacidad de la Inteligencia Atificial, todavía quedan grandes retos por resolver. Algunos de ellos son: todo lo que tiene que ver con la ética en la adopción de la Inteligencia Artificial; la capacidad de poder explicar no sólo por qué una inteligencia ha tomado una decisión, sino qué razones le han llevado a ello; el evitar sesgos en la toma de decisiones, introducidos esencialmente en la fase de entrenamiento de la Inteligencia; o la capacidad de poder aprender con volúmenes de datos menores (de millones a decenas), como lo hace un humano.



*Everis Americas Head of Artificial Intelligence.

marca personal

          Las pasiones que mueven a tu marca personal



FORBES- 23 de enero de 2018
La pasión y el propósito son dos elementos clave de las marcas personales, sobre los que pocas veces se habla. Oprah demuestra pasión por un tema, al que da voz como marca personal.

El año inicia con reflectores, y la pasión es parte de la ecuación. Los Golden Globes e inclusive el World Economic Forum en Davos, Suiza, que está por iniciar, son ejemplos en los que distintas figuras aprovechan para dar voz a causas que les apasionan profundamente.

La pasión y el propósito son dos elementos clave de las marcas personales, sobre los cuales pocas veces se habla. Si la pasión es, un sentimiento capaz de dominar la voluntad, perturbar la razón y darnos la energía que nos mueva hacia nuestro propósito, la podemos capitalizar para nuestra marca personal. Pero, necesitamos 1, tener claro a dónde vamos, y 2, saber qué es lo que nos hace hacer lo que nos gusta, es decir, identificar la pasión subyacente. Sin claridad en estos dos puntos, el diseño de cualquier marca personal, es mediocre.

Al trabajar en el diseño de marcas personales, es común encontrar que muchos ejecutivos de muy alto nivel carecen de claridad sobre el rumbo que como marcas personales quieren tomar. Con frecuencia pareciera que “son” el puesto que tienen, más no, la persona que ocupa el puesto. Más allá del juego de palabras, tiene un impacto significativo lo anterior.

Vemos que son pocos CEOs los que abiertamente abanderan una causa, y menos aún, los que han sabido separar la causa personal que les apasiona, de aquella que la organización promueve. El pretexto es que, al ser la cabeza de una organización, su voz como personas, se pierde o confunde con la voz de la organización.

Hace unos días leí un artículo en HBR que me hizo pensar mucho sobre la importancia del activismo de los CEOs. Para ser un CEO activista, primero necesitarían asumirse como personas apasionadas con una causa que los acerca a su propósito, y no únicamente como cabeza de organización estableciendo y timoneando el rumbo estratégico de sus empresas.

Abanderar causas, se ha convertido en buen marketing para muchas empresas, desde la venta incremental hasta el atraer talento millenial. Sin embargo, una organización apasionada y comprometida con una causa, se nota. La cultura de responsabilidad social se permea a toda la organización. Se viven los valores de la causa, y es visible tanto para empleados, como para clientes y accionistas. Lo mismo a nivel personal. Si te apasiona algo verdaderamente, se nota; te suma como marca personal, y sobra decirlo.

Alguien apasionado con lo que hace, pero más con las causas que apoya, desde mi perspectiva, es Oprah. Oprah tan solo hace unos días, pronunció un discurso de aceptación al recibir el reconocimiento Cecil B. de Mille en los Golden Globes. Filántropa que ha abanderado distintas causas, algunas de ellas, al dar voz a bebés, niños y mujeres abusados de distintas formas, aprovechó la oportunidad y la plataforma para darle voz a un tema que verdaderamente le apasiona y por ende la mueve a actuar.

Estamos a tiempo para hacer un buen ejercicio de introspección y aclarar el propósito y visión que tenemos de nosotros mismos, así como la pasión que nos mueve a alcanzarlo. Los beneficios de tener lo anterior claro, se verán reflejados tanto en el fortalecimiento de tu marca personal, y por ende en tu vida profesional y personal.


Finalmente, recuerda que, todo lo que hacemos y lo que dejamos de hacer, manda un mensaje sobre nosotros.

viernes, 19 de enero de 2018

nueva era

 Banca Abierta, nueva era en el sector bancario


FORBES- 19 de enero de 2018
La Banca Abierta es una tendencia que representa grandes retos para la industria bancaria y al mismo tiempo nuevas oportunidades para generar mayores ganancias y nuevas líneas de negocio.

Los bancos enfrentan una nueva era potencialmente disruptiva, en donde tecnologías como las API’s abiertas ofrecen un panorama completamente distinto para la banca tradicional. Un estudio realizado por Accenture señala que 99 de los 100 bancos más importantes del mundo planean invertir fuertemente en iniciativas de Open Banking para el 2020, un modelo de servicio emergente que permite a los clientes compartir el acceso a sus datos financieros con terceros no bancarios, para proporcionar al cliente una mejor experiencia bancaria.

Pero ¿están listos los consumidores para abrazar la era de la banca abierta? A pesar de las ventajas que propone esta modalidad, los consumidores parecen tener sus dudas y preocupaciones acerca de los servicios financieros proporcionados por terceros no financieros. Otro estudio reciente de Accenture muestra que dos tercios de los consumidores dijeron que no compartirían sus datos financieros personales con proveedores no bancarios.

Estos resultados sugieren que los bancos todavía tienen la confianza de sus clientes, una ventaja competitiva extremadamente valiosa, sin embargo, el mismo estudio muestra que los millennials están significativamente más abiertos a usar servicios de entidades no bancarias.

 
En Europa, Open Banking está siendo impulsado por la Revised Payments Service Directive (PSD2), una regulación que entrará en vigor en enero de 2018 y permitirá a los consumidores compartir sus datos financieros de forma segura con bancos y terceros, posibilitando que transfieran fondos con mayor facilidad, comparen y contraten nuevos productos o servicios y administren sus cuentas sin la participación de su banco.

Si bien existe un requisito normativo en Europa, la competencia en el mercado está llevando a los bancos de América y del resto del mundo interesarse en la implementación de este modelo de servicio. Los retos no son sencillos, muchos bancos se enfrentan a varios desafíos derivados de la adaptación de sus sistemas y arquitectura heredados, para convertirse en modelos comerciales habilitados para API’s abiertas.

La mayoría de los ejecutivos bancarios encuestados creen que Open Banking ofrece más oportunidades que amenazas y facilita el acceso de los consumidores a sus productos. Y aunque hay quienes creen que esto generará posibles vulnerabilidades de seguridad y fraude, es necesario resolver retos como el de la seguridad para mantenerse competitivos en un ecosistema que cambia día con día y en donde el cliente es cada vez más empoderado.

El 52% de los ejecutivos bancarios encuestados creen que se verán obligados a implementar Open Banking para competir con bancos tradicionales que han invertido en la transformación digital. Este es un llamado a la acción para que los bancos tradicionales aprovechen esta ventana de oportunidad para crear lanzamientos digitales convincentes, vincularse con los nuevos jugadores del ecosistema y reunir una comunidad de desarrolladores para estar mejor posicionados antes de que los no bancos hagan sus movimientos.



*Daniel Laniado es Director General de Accenture para la Industria Bancaria en América Latina.