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martes, 7 de marzo de 2017

marketing digital

Tu seguridad en el marketing digital




FORBES- 7  de marzo de 2017
La experiencia de navegación personalizada implica el uso de información personal; sin embargo, el usuario elige las opciones para gozar de privacidad y disfrutar Internet.

 En columnas pasadas hemos hablado de la capacidad de segmentación que tiene la tecnología y es que cada uno de nosotros les dice constantemente a sus distintos dispositivos electrónicos qué es lo que buscamos, compramos, comemos, visitamos, quiénes son nuestros amigos y conocidos, cuáles son nuestras pasiones y temas de interés. Con toda esta información y apoyados en plataformas de segmentación de marketing programático, las marcas calculan nuestras decisiones futuras y así nos impactan con anuncios de productos y servicios que sean relevantes para nosotros.

Se calcula que, de cada usuario promedio de Internet, en cualquier momento, se tienen más de 5,000 gigabytes de información relevante para poderlo segmentar. Esto es equivalente a casi un año de video en definición estándar, un millón de canciones, 1.25 millones de fotos o dos millones y medio de libros.

Sin embargo, una parte importante no es solamente la cantidad de información existente, sino que al ser data digital, se puede relacionar una con otra para poder identificar patrones de comportamiento.

Para muchas personas es preocupante que exista esta cantidad de información tan grande y que se utilice para conocerlos de manera tan personal. En muchísimas ocasiones he recibido preguntas sobre el peligro al perder la privacidad y qué tenemos que hacer para protegernos. Estos miedos muchas veces vienen por la falta de conocimiento del tema, por lo que a continuación aclaro algunas dudas y les invito a considerar los siguientes puntos:


Todo se hace con tu consentimiento. Cualquier empresa profesional, por ley, debe tener disponible su política de privacidad. Ahí puedes saber qué se hace con los datos obtenidos a través del uso de determinada plataforma. En la mayoría de las ocasiones diste permiso expreso para el uso de datos al momento del registro de esa red social, sistema de correo o juego.

No es específicamente “personal”. Datos como nuestro nombre y apellido nunca son utilizados por la data. Generalmente, dentro del mundo del marketing programático, se reconoce a una misma persona mediante un identificador.

Hay mucha autorregulación. Todas las empresas serias en el mundo tecnológico usan autorregulación para no pasar la raya de abusos en privacidad. Aunque no lo creas, la mayoría de las plataformas no aceptan usuarios menores de 13 años (que pudieran cometer errores de seguridad). No se usa información relacionada a religión, ni enfermedades, que puedan resultar en segmentaciones que perjudiquen al usuario. Aunque técnicamente se puede segmentar, por ejemplo, a un grupo de personas que van a una cafetería específica, se busca no hacer targeting a grupos muy pequeños.

Hay muchas maneras de que no nos segmenten. En muchas de las plataformas sociales, de información, juegos, entre otros, se puede optar por hacer una auto segmentación (decir específicamente cuáles son mis intereses) o pedir que no se haga. En la mayoría de los anuncios que vemos, viene un pequeño logo (normalmente en la parte superior derecha) que se llama AdChoices. Si se le da click, se puede entrar a un sitio en donde elijamos que no se guarde nuestra información; también se puede hacer directamente en las opciones de nuestro navegador.

La segmentación ofrece beneficios para el usuario. El que nos puedan segmentar significa principalmente que nuestra experiencia digital va a ser mucho más personalizada y relevante. Hay información que debemos dar para que esa experiencia funcione correctamente. Imagina que quieres hacer uso de una red social, pero no estás de acuerdo en compartir la información de quiénes son los amigos y conocidos con los que quieres tener comunicación.

Así es como la segmentación genera una experiencia digital placentera, pero esto sólo se da si se tienen cuidados básicos de navegación. Algunas de las cosas que personalmente hago son:



No acepto ningún acuerdo digital de alguna compañía en la que no confíe.
No bajo ninguna aplicación fuera de los lugares que sepa explícitamente que son seguros.
No doy click a ningún link que me llega al correo.
Sólo comparto información personal cuando entro directamente a un sitio de confianza.
No acepto a nadie que no conozca físicamente en las redes sociales.
Y, aun así, decido no poner nada personal en estas redes.
Podemos estar tranquilos. Desde mi punto de vista, la personalización hace más agradable nuestra experiencia digital, sin implicar peligros serios, siempre y cuando usemos el sentido común en lo que compartimos.





Luis Arvizu-VP Comercial para LATAM y US Hispanics en MediaMath, empresa global de tecnología, y cuenta con más de 20 años de experiencia en la industria del marketing digital.      

lunes, 6 de marzo de 2017

futuro

Los bancos del futuro




FORBES- 6 de marzo de 2016
Los bancos que no tengan a clientes enamorados de su servicio, corren el riesgo que llegue alguna empresa innovadora, digital, ágil y atraiga a sus clientes, sobre todo a los millennials.

Es impresionante lo que hoy en día tenemos en un smartphone; Un pequeño aparato que nos cabe en la bolsa del pantalón, y que nos da acceso a tecnología que en los años 80’s costaba más de un millón de dólares (Bold, Diamandis). Lo más interesante, es que los smartphones eran tecnología escasa hace 10 años y hoy son aparatos que tiene el 57% de la población en México.

Estos aparatos que revisamos en promedio 150 veces al día, se han vuelto parte fundamental de nuestras vidas y la forma en cómo nos comunicamos, entretenemos, informamos y trabajamos. Un aparato donde la aplicación que gana nuestra atención es la que tiene mejor experiencia de usuario.



A pesar que hoy en día podemos hacer nuestra vida mucho más sencilla gracias al acceso a servicios móviles, existen aún servicios como los bancarios en México que son el servicio con peor ranking en la percepción de calidad en nuestro país (Leventer Group).

No es ningún secreto que si tienes un problema con tu banco tendrás que esperar en una larga llamada telefónica o ir a sucursal a esperar a ser atendido, hay personas que se acostumbraron a esto y lo ven como algo normal, sin embargo, los Millenials, (jóvenes nacidos entre 1984 y 1999), desde pequeños hemos estado rodeados de tecnología y es algo que se nos facilita, por lo que la espera nos genera una gran fricción con los bancos.

Platicando con Ángel Sahagún, fundador de albo, una app que reemplaza a tu banco y que ha abierto 4,000 nuevas cuentas en sus primeros tres meses, nos comenta:

“La idea surge después de varios años trabajando en la industria de tecnología bancaria, viendo como los bancos siguen utilizando procesos tradicionales, llenos de burocracia y complejidad para tareas sencillas. Por ello, creemos que es momento de un mejor servicio bancario. albo es una app que reemplaza a tu banco, sin sucursales y que te ayuda a usar mejor tu dinero. Todo desde tu smartphone.”

“La banca móvil está creciendo de manera exponencial, sin embargo la mayoría de los bancos tienen estructuras que los hacen lentos y burocráticos para tomar decisiones de manera veloz sobre su estrategia digital, es ahí donde ser una startup es una gran ventaja al poder tomar decisiones rápidas enfocadas a nuestros clientes, no a jefes corporativos”.

La experiencia del usuario sin duda tendrá que ser una prioridad entre los bancos que quieran dominar el mercado, sin embargo, existen otras tecnología exponenciales que también están cambiando el sector financiero, como lo son el crédito peer to peer, Blockchain, Big Data y Machine Learning, todo esto enfocado a mejorar la experiencia del usuario.

Los bancos que no tengan a clientes enamorados de su servicio, corren el riesgo que llegue alguna empresa innovadora, digital, ágil y atraiga a sus clientes, sobre todo a los Millennials.

  


Edwin Moreno-Economista de la Universidad Iberoamericana, ex alumno de Singularity University y empresario de profesión. Apasionado de los negocios y las tecnologías exponenciales que están por transformar al mundo. Representante en México de Exponential Organizations.

viernes, 3 de marzo de 2017

comunidades emprendedoras

Impacto de comunidades emprendedoras



FORBES- 3 de marzo de 2017
Comunidades con valores y metas definidas como Startup Grind o Local Muse se enfocan en crear una plataforma que permite a sus integrantes desarrollarse personal y profesionalmente.

Uno de los elementos más importantes en el ecosistema emprendedor son las comunidades, gracias a las cuales, los emprendedores pueden encontrar un espacio en el cual encuentran personas con intereses, metas y valores similares.

El objeto general de una comunidad es crear valor para sus integrantes, a través del desarrollo personal, profesional y/o espiritual a través de valores definidos y acciones específicas; las comunidades requieren para subsistir acciones recurrentes y compromiso de sus integrantes.

Desde la experiencia personal como Director de Startup Grind, una comunidad global enfocada a inspirar, educar y conectar emprendedores en 200 ciudades en 98 países, hemos identificado la importancia de enfocarnos en crear valor para nuestra comunidad a través de eventos mensuales, foros regionales e internacionales y sobre todo empoderando en 2016 a un millón de emprendedores a través de medios digitales, contenido y más de 1,300 reuniones.

Uno de los esfuerzos de comunidad más interesantes en nuestro país, es “The Local Muse”  una iniciativa de dos mujeres increíbles, Laura Rodríguez y María Padilla, quienes a través de este proyecto buscan promover el desarrollo profesional de mujeres jóvenes, creando espacios de comunicación que inspiren, guíen y motiven a la mujer joven mexicana que busca destacar en esta área de su vida.

Lejos de las comunidades que se enfocan en entretener a sus integrantes, The Local Muse se enfoca en encontrar áreas de impacto, a través de las cuales puedan inspirar a más mujeres mexicanas a desarrollarse profesionalmente y encontrar el balance personal y profesional, así como a impulsar a aquellas mujeres que ya tienen una carrera profesional para que logren alcanzar sus metas profesionales y al mismo tiempo crear un sentido de responsabilidad para que, más adelante ellas se conviertan en inspiración y soporte de nuevas generaciones.

En palabras de una de sus fundadoras, María nos explica que, “The Local Muse es una plataforma que inspira y crea comunidad. Es un espacio que nos permite cuestionar y redefinir el rol de la mujer mexicana”; María considera que “el proyecto será un éxito cuando logremos que la plataforma impacte la vida de miles o millones de mujeres en el país o inclusive en la región. ¿Cómo queremos que impacte sus vidas? Queremos que TLM las haga cuestionarlo todo, las apoye a definir sus metas, que sea inspiración para que recuerden que son capaces de lograr sus objetivos y que sea una guía para que puedan llegar a ellas de la mejor forma posible”.



Conclusión

Las comunidades deben enfocarse en la implementación de acciones que impliquen el menor esfuerzo posible para impactar a la mayor cantidad de integrantes. Logrando así transformar a sus miembros en una plataforma que permita de forma sostenible impulsar cada vez a más individuos.

En palabras de David Brain, “La comunidad es algo que hacemos juntos, no un contendedor”. En la medida en que como líderes o como miembros de comunidad nos comprometemos a actuar y a colaborar por el bien común lograremos construir comunidades exitosas, que midan su impacto en base al valor creado y no al tamaño.






Pablo G. Lascuráin-Es fundador de Grupo CREA e INTRINNO, la primera plataforma de innovación abierta en Latam. También es director regional de Startup Grind powered by Google for Entrepreneurs.

jueves, 2 de marzo de 2017

segmentación

Masividad fragmentada



FORBES- 2 de marzo de 2017
La idea de segmentación deberá aprovechar la especialización y segmentación que ya existe en múltiples nichos alternativos de la nueva mass media mexicana.

Cuando en 1984 planteamos el proyecto Rock 101 a la directiva del NRM, conformada entonces por ‘viejos sabios’ que habían sido parte de los fundadores de la industria de la radio en México, el concepto de ‘fragmentación del mercado’ era algo nuevo que creo inquietud y resistencia en el pensamiento más conservador de la empresa. Pensar en un medio ‘masivo’ de comunicación que no tuviera en su mente buscar alcanzar al mayor número de radioescuchas, era, para las mentes más ortodoxas, un despropósito. Significaba ‘desperdiciar’ el potencial absoluto del medio que, en su vocación esencial -pensaban ellos- estaba reunir al mayor número de personas posibles. Competir por no dejar nada afuera de la señal. Sin embargo, el proyecto de Rock 101 se basaba precisamente en dirigirse y atender a un segmento de la población que estaba totalmente desconectado de los contenidos de radio y tv en un México, entonces, cerrado al mundo, y que habían encontrado la manera de crear redes informales de comunicación a través de amigos y conocidos que, con acceso a las comunicaciones exteriores a México, refrescaban los gustos musicales, los conceptos e ideas de este segmento poblacional -jóvenes entre 18 y 25 años- que no sólo no encontraban en la radio o en la tv satisfechas sus necesidades de comunicación e intercambio de ideas, sino que rechazaban sus mensajes al mismo tiempo que, conservadores mentes al fin y al cabo, la orden de programación y producción de la mass media mexicana era mantener el status quo sin alterar la continuidad establecida, cuando menos, 25 años antes en el modelo ‘spot carrier‘. Al escoger e identificarnos con un público al cual dirigirnos, entendiendo y conociendo sus aspiraciones personales, estilos de vida, hábitos de consumo, lugares frecuentados, manerismos, expresionismos, tendencias de moda y marcos culturales y sociales, podíamos establecer marcos de referencia creíbles que, en el mismo idioma, inventaran un dialogo coherente con sus necesidades de comunicación, creación y pertenencia en una comunidad que confirmara identidad, y que en esa identidad desarrollara un intercambio permanente de ideas sobre las cuales construir proyectos promocionales, programas, contenidos, y toda la serie de acciones consecuentes con el fenómeno cultural que se construía a sí mismo en el marco de la incipiente y activa comunidad que, en esencia, era la reunión de mentes y personalidades afines. La construcción coherente de nuestro concepto en comunión con su gente, dio origen a este fenómeno que, más allá del éxito que tuvo en la radio mexicana creando el paradigma y formato de radio juvenil que aún se utiliza en México, alcanzo un nivel de influencia cultural sobresaliente y transgeneracional.

Esta idea de la segmentación volvimos a aplicarla en W Radical, la estación que diseñamos entre 1999 y 2002 en Televisa Radio. Atendiendo a un nuevo grupo de la sociedad, con gustos y costumbres distintos a la comunidad Rock 101, pero con puntos existenciales en común, generamos un nuevo fenómeno cultural alrededor de la música electrónica, nuevamente atendiendo sus estilos de vida, lenguaje, manerismos, expresionismos, intereses, desarrollando el concepto a tal punto de masificar por imitación aspiracional el modelo, influenciando los procesos creativos de la radio y la tv en conjunto, en los primeros años del Siglo XXI, generando una corriente que se desbordó de W Radical hasta ‘chotearse’ a través de la media complaciente, incorporada a un mainstream consecuente con la moda generada en el ‘leviathan’ dominante, Televisa, que absorbió el modelo y lo distribuyo en sus plataformas.

El innegable poder de Televisa al inicio del siglo XXI y su perdida actual, es ahora parte de la discusión en el tema de la mass media, la segmentación y la distribución de presupuestos publicitarios con base en la eficiencia. En un momento de cambios verdaderamente dramáticos en nuestra historia contemporánea de la mass media, el derrumbe de la fortaleza masiva de Televisa ha tenido una consecuencia positiva al generar una ola de incertidumbre sobre el manejo de la publicidad en México. Si bien la idea de segmentación que iniciamos en 1984 a través de Rock 101 fue un parteaguas que logró su cometido en cuanto a la creación de un nuevo modelo de comunicación, su posible influencia en la conceptualización de la distribución mercadológica de la inversión publicitaria fue soslayada por precisamente la fuerza del poder dominante del mercado, que fue Televisa, al consumir más del 80% del presupuesto total de la publicidad en México. Las normas establecidas por la empresa para la venta de tiempo/aire, jerarquización de contenidos, creación de conceptos comerciales, estrategias de posicionamiento btl y atl, se convirtieron en auténticos paradigmas que definieron el pensamiento de la industria publicitaria, obligando a los distintos competidores en radio a buscar opciones de supervivencia por contenido realizando acuerdos con el poder político que, a su vez, modificó el comportamiento del cuadrante al favorecer la creación de radio hablada, noticiarios y programas de comentario, estandarizando los cuadrantes en un modelo basado en las necesidades de las empresas más que en las necesidades de la audiencia. La consecuente pérdida de rating de la radio, a raíz de este desprendimiento con su público, atrapado en negociaciones con y desde el poder fáctico, sólo fortaleció este modelo dominante de negociación publicitaria en los primeros años de nuestro siglo.

Hasta la aparición de Internet en el mercado masificado.

El rapidísimo desarrollo de la Internet en los últimos años ha expuesto al público a un control sobre sus propios contenidos de consumo que ha literalmente empoderado al antiguamente estático receptor, evolucionándolo a un nuevo nivel de dialogo horizontal que rompe el paradigma del discurso vertical en donde el contenido es impuesto, ante la falta de opciones, y con el control dominante de la industria definido en su certeza arrogante de preponderancia histórica. Sin una solución alternativa real y menospreciando siempre la fuerza de la nueva media, la radio y la tv, específicamente Televisa en esta tesis, se derrumbaron al intentar forzar sus arquetipos en el nuevo contexto de intercambio de ideas que ha creado Internet. La falta de identificación de la radio con la audiencia contemporánea, sumado a la decadencia del ‘imperio’, pone ahora el concepto ‘segmentación’ nuevamente en la mesa, como alternativa que por fin se explora a fondo en México.

Esta nueva idea de segmentación deberá aprovechar la especialización y segmentación que ya existe en múltiples nichos alternativos de la nueva mass media mexicana, más que buscar crear una estratificación artificial basada en estereotipos que, en el mayor de los casos, sólo reflejan una pobre postura creativa cargada de prejuicios. La identificación en lenguaje, modismos, manerismos, estilos de vida, actitud, intereses, cultura, sociedad, de cada uno de los múltiples grupos que con redes informales más eficientes -las mismas que detectamos en los 80’s hoy con nombres como WhatsApp, Twitter, FB, Snapchat, Instagram, etc.- hoy rebasan brutalmente la parálisis creativa e ideológica de la mass media convencional, son la nueva forma de masificación publicitaria. Entender que con la excepción de algunos eventos masivos por antonomasia -eventos deportivos y culturales que convocan a grandes números de audiencia (Super Bowl, Oscares, por ejemplo)- la búsqueda de grandes volúmenes de audiencia ya no será la lógica de inversión publicitaria, es el reto en la preconcepción de la industria de la comunicación. Comunidades diversas que interactúan dinámicamente en nichos específicos, sólidamente segmentados son la consecuencia de la nueva naturaleza de la comunicación multinivel que convive diariamente con la media convencional. Entender esa diversificación y aprovecharla, comprendiendo a fondo que, como lo describimos en 1984, estamos creando un rifle de alta precisión en lugar de una escopeta, y que el concepto ‘mass’ en ‘mass media‘ ha dejado de ser descriptivo, y que la tv y la radio han pasado de ser fuerzas preponderantes a ser jugadores adicionales en un concierto de voces múltiples con credibilidades compartidas, comparables, e incluso más poderosas en su influencia en el dialogo con sus comunidades, es el reto en el nuevo mundo de la comunicación e influencia y percepción del Siglo XXI.

Superar el discurso unificador a través de un solo mensaje, múltiples outlets, por el mensaje múltiple en múltiples outlets, es la necesidad en la creación y producción de mensajes que realmente lleguen a conectar con las múltiples audiencias, comunidades, tribus, que desde su epicentro enlazan a sus miembros, ‘aislándolos’ de otras influencias. La multiplicidad de mensajes orientados específicamente a mercados únicos e independientes, será la lógica unificadora que eventualmente cohesione el diverso espectro de la nueva comunicación del Siglo XXI.






Luis Gerardo Salas-Creador y fundador de Rock 101 desde la FM hasta rock101online.mx siempre explorando nuevas formas de provocacion. En el curriculum dice: Rock Stock, W Radical, y una lista larga de noches que se convirtieron en mañanas llenas de música.  

consejos

 5 consejos para museos y redes sociales



FORBES- 2 de marzo de 2017
Las redes sociales podrían ser un excelente aliado para museos, ya que permitirían ampliar la experiencia de los usuarios de forma digital.

Las redes sociales se han convertido en uno de los pilares de cualquier estrategia de difusión y comunicación digital. Las marcas han encontrado un excelente aliado y el marketing digital puede ayudar a colocar mejor un producto o servicio en la mente del público objetivo.

Sin embargo, no todas las estrategias de comunicación digital tienen como fin último vender. ¿Qué sucede con los museos, sólo por citar un ejemplo? Al parecer, muchas de los esfuerzos de la comunicación digital en dichos organismos, se preocupan por hablar de los horarios o los pormenores de la exposición, pero todo parece llegar hasta ahí.

¿De qué manera un museo podría aprovechar las redes sociales? Los medios sociales podrían funcionar no sólo como un elemento de difusión de las expos y eventos que pueda tener un museo, sino también como un elemento clave en la ampliación de la experiencia de los visitantes.

He aquí una estrategia de comunicación digital a través de las plataformas sociales, considerando 5 acciones básicas.

Guía de la exposición. La flexibilidad de formatos con los que cuenta Facebook y otras redes sociales, pueden permitirnos crear contenidos que ayuden a crear una guía interactiva de la exposición. Más allá de los horarios, las salas y los libros de visitas, se puede crear una ayuda visual para recorrer y entender mucho mejor las piezas expuestas y ampliar la experiencia del usuario. Canvas de FB, por ejemplo, permitiría crear no sólo las cédulas tradicionales de una obra, sino una explicación mucho más amplia y detallada (en video, incluso) que haría mucho más enriquecedora e interactiva la visita a un museo.
Explicación de los ejes conceptuales. El arte es una abstracción, es una reinterpretación de la realidad y su base conceptual es, en ocasiones, complicada e intangible. Por ello, los usuarios de la red pueden encontrar en diversos materiales como infografías, gifs y animaciones, los conceptos principales sobre los que descansa una exposición o bien, el proceso creativo del artista, que en muchas ocasiones, es parte fundamental del arsenal conceptual que permite entender y disfrutar una exposición artística.
Frases y opiniones. Completar la experiencia estética puede ser bastante más satisfactoria cuando escuchamos la opinión de otras personas; así, una frase u opinión convertida en ilustración o gif puede convertirse no sólo en un apoyo para la comprensión de una obra, sino en una reinterpretación en sí misma. Los curadores y críticos pueden jugar un papel esencial en este caso.
Curaduría de usuarios. El arte no está completo sin los ojos del observador. Por ello, recopilar las fotografías y los contenidos que los propios usuarios generan, ayudan no sólo a tener una galería más amplia, sino a otorgar el reconocimiento necesario que el museo debe a sus visitantes. Y sí, a las visitas les encantan las selfies.
Horarios e información en general. Siempre es necesario publicar horarios y días de atención, además de condiciones de las visitas e incluso costos y descuentos si fuera el caso. Este es quizá el contenido que más comparten las instituciones, pero no necesariamente el que mejor transmite la experiencia del museo en las plataformas digitales. No obstante, es muy importante para que los visitantes puedan tener la mejor experiencia al interior del recinto.
Uno de los riesgos que se pueden correr es confundir que la tecnología debería convertir en algo lúdico a un museo, sin embargo, no necesariamente es así, ya que, si bien el arte puede ser divertido o provocar una sensación de satisfacción, también puede ser su intención inquietar o incomodar, mover a la reflexión.

Por ello, las redes sociales no solamente pueden contribuir al trabajo de difusión de una exposición, sino a hacer mucho más amplia la experiencia estética al dotar de contenidos especiales a los usuarios.

  



Rubén Vázquez-Es profesor en la FES Aragón y en la Universidad Iberoamericana; adicto a las redes sociales. Maestro en Comunicación y estudioso de Internet. Presume de tener siempre la respuesta correcta.

líder en crecimiento

5 tips para el líder en crecimiento en tiempos de incertidumbre



FORBES- 2 de marzo de 2017
Ante el escenario de incertidumbre provocado, entre otras cosas, por la poca oferta de trabajos para los jóvenes, proponemos puntos a considerar en la conformación de una imagen de liderazgo.

Crisis significa oportunidad, se abren las posibilidades. De esta manera, aunque pareciera que se aproxima un tsunami en nuestra economía, México se abre como un lienzo en blanco para innovar y crecer.

Para Big Foot, la innovación actual tiene poco que ver con los factores que han dado éxito en el pasado. La construcción de un muro de nuestro socio comercial más importante, el alza en el precio de la gasolina, el discurso político otra vez populista, la poca oferta de trabajos para la población joven, constituyen la invitación más importante a olvidar las recetas del pasado porque, como en los negocios, simplemente no van a funcionar.

Y ante ese escenario de incertidumbre, encontramos cinco puntos a considerar en la conformación de una imagen de liderazgo:

Entender de una vez por todas que se está trabajando con una oportunidad y no una crisis
Partir de una crisis implica revisar el pasado, los problemas que nos han llevado hasta ahí, contar con vicios y, hasta gente ya tóxica que dificultará el paso a la novedad, al cambio y a una visión diferente, por buena que sea, para hacer las cosas.

Partir del futuro y no del presente
La visión del presente cuenta con muchas limitaciones y no es capaz de visualizar cambios con facilidad. Las soluciones pensadas desde el futuro abren muchas más posibilidades y obligan a evolucionar.

Contar con la gente
El liderazgo que visualiza poder para sí, además de ser socialmente cancerígeno, también es poco inteligente y muy pronto perderá capacidades para gobernar. Las masas, gracias a la tecnología, no sólo serán inteligentes sino también un invaluable apoyo para lograr más eficiencias en la gestión de gobierno.

Contar con mujeres y jóvenes
Los jóvenes de hoy, así como las mujeres, en general, entienden más de empatía, del trabajo multitasking en equipos, de estructuras más horizontales y menos jerárquicas, de la inclusión, y ellas, de la familia. Desde hace décadas, navegando contra corriente en muchos campos, las mujeres mexicanas están acostumbradas a la adversidad y cuenta con una fuerte necesidad de generar progreso. Los jóvenes de esta generación, por su parte, se ven a sí mismos como solucionadores, críticos y pragmáticos para cualquier fin.

Contar con tecnología
Finalmente, la tecnología ya es accesible y muy pronto estará al alcance de todos. Los jóvenes son sus principales usuarios y empoderarlos para resolver las necesidades más críticas sociales con tecnología será la ruta más clara hacia la evolución y el crecimiento donde encontrarán, sin duda, nuevas maneras de resolver todo.

Contamos con grandes riquezas en el país: su gente, incluyendo la base de nuestra pirámide poblacional, como la más grande, seguida por los enormes recursos del país. Sin embargo, nuestro crecimiento está condicionado a la evolución. Empresa o gobierno, el líder de hoy está obligado a abrir nuevos escenarios para planear verdadera innovación que los traiga con beneficio para todos.

  


BigFoot- provee un nuevo orden de inteligencia de mercados y estrategia de avanzada para culturas corporativas de permanente innovación y vigencia.

miércoles, 1 de marzo de 2017

fraude

¿Qué hacer cuando descubres un fraude?



FORBES- 1 de marzo de 2017
A pesar de los grandes trastornos que un fraude causa a nivel corporativo y personal aún falta un largo camino por recorrer al evaluar los riesgos al momento de actuar tras la detección un fraude.

El sentido ético nos dice que al ser y el deber ser les corresponde caminar en un mismo sentido. Sabemos que la mayoría de las veces toman caminos divergentes. No debería ser así, pero la realidad nos da cuenta que así es. El actuar de las personas respecto a la cotidianidad es una decisión que descansa sobre una base de valores que no deben ser flexibles. Se trata de una forma de vida, de un compromiso permanente cuya violación es inexcusable. Nosotros decidimos sobre nuestra forma de actuar, pero, ¿qué sucede cuando nos damos cuenta de que alguien torció el camino?, ¿qué hacer cuando descubres un fraude?

Los fraudes destruyen corporaciones y carreras profesionales. Por lo mismo, denunciar implica un riesgo que no es menor. Por lo tanto, antes de empezar, tenemos que definir de qué se trata, tener el concepto claro. Un fraude se refiere a actividades incorrectas al extremo de lo ilícito, que tienen como objetivo el beneficio de una persona o grupo de ellas, realizando engaños, eludiendo obligaciones o usurpando derechos, causando afectaciones a terceros. Sabemos de lo que trata y si tenemos uno enfrente, ¿qué tenemos que hacer?

En primer lugar, la prudencia es el paso que debe anteceder cualquier acción. Por supuesto, antes de poner todo patas para arriba, lo primero es asegurarse de que no se trata de un error, de una apreciación equivocada y estar seguros de que efectivamente lo que estamos observando es un fraude. Para ello, tenemos que recurrir a hechos concretos, es decir, nos tenemos que alejar de los pareceres, de las opiniones, de los puntos de vista y tenemos que apelar a la evidencia real que no tenga que pasar por un proceso de abstracción. Es decir, nos tenemos que arropar de datos medibles, cuantificables con medidas de unidad conocidas y objetivas.

Una vez que hemos acreditado, con evidencia contante y contundente, llegamos a la fase en la que tenemos que pasar por la tentación de esconder lo que encontramos o sobrepasarla y decidir si vamos a denunciar. Esta fase es muy difícil, es necesario valorar quién se ve afectado por el fraude y experimentar sensaciones que van desde la incertidumbre -sobre cuándo se va a resolver la situación-, preocupación -sobre quién va a tener que hacer frente a los costos que se presentan-, y la angustia -derivada de la cantidad de trámites que deben presentar para justificar la posición de quien descubrió un fraude-.

También hay que tener en cuenta que el proceso de denuncia del fraude costará tiempo personal, papeleo, trámites y, tal vez, la imposibilidad de seguir haciendo uso de ciertos servicios y productos de la entidad hasta que el problema sea resuelto. Por tanto, implica pérdida de ciertos privilegios y molestias derivadas de esta situación. En ocasiones, quien denuncia se ve más cuestionado que quien perpetró la estafa. Hay compañías que en la búsqueda de la verdad persiguen más a quien denuncia que a quien hizo mal.

No podemos ser ingenuos, el que abre una cloaca tiene que estar dispuesto a soportar los malos aromas que de ella emanen. Al denunciar un fraude estamos corriendo un riesgo, es decir, entramos en el mundo de la incertidumbre en más de un sentido. Es preciso saber cuál es el canal adecuado para hacer la denuncia. Por supuesto, tenemos que saber que al declarar que hemos encontrado un fraude, las cosas van a cambiar y los cambios pueden llegar en diversas formas, no siempre favorables para quien denuncia.

Que quien denuncia no reciba apoyo: En esta situación se intentará justificar el proceder de quien tuvo una conducta fraudulenta y las evidencias no servirán para apoyar lo que estuvo mal hecho. En estos casos, lo mejor es dejar que corra el proceso y buscar salir de un lugar en donde se apoya a quien hace mal en vez de hacer bien.
Que quien denuncia reciba apoyo: En esta situación se valora la evidencia y se busca resolver la situación a partir de lo que se denunció. En cualquier caso, se investigará y se tratará de llegar a la raíz del problema para que no se vuelva a presentar.
Que se lleve a cabo una investigación. En esta situación se sigue un proceso de investigación en la que ambas partes -denunciante y denunciado- quedan en suspenso mientras se lleva a cabo el proceso. En este contexto habrá un tiempo de espera que podrá ser de mucho estrés para ambas partes.
Desde luego, en todos los escenarios posibles, antes de dar el primer paso, lo principal es llegar perfectamente preparado para hacer frente a las diferentes alternativas que se pueden presentar. El proceso de denuncia es desafiante. Se pondrá a prueba la paciencia, la certeza de que lo que se detectó sea o uno algo correcto, los criterios de valuación y sobre todo la calidad de la base de valores sobre la cual sustentamos nuestro quehacer diario.

Cuando descubrimos un fraude cabe preguntarnos si podemos esconder la conciencia bajo la alfombra, si la honestidad puede quedarse guardada en un cajón y si los ideales pueden archivarse junto con los papeles viejos que irán a parar a la trituradora. Asimismo, ponemos a prueba la coherencia de los principios que se sustentan en nuestro lugar de trabajo. Por lo mismo, nuestros ideales, las mejores prácticas y nuestros principios merecen un lugar protagónico, si los dejamos metidos en los bolsillos o los escondemos detrás de los muebles donde no podrán ser descubiertos, no sirven de mucho.

Hoy, que vemos el deterioro brutal que han sufrido las instituciones en todos los niveles, sean gubernamentales, corporativas, educativas, religiosas, cabe preguntarse si frente a la posibilidad de poner un freno a esa ola brutal y corrosiva que son las conductas fraudulentas, debemos o no levantar la mano. Es pertinente preguntarnos, especialmente en estos tiempos, cuál debe ser nuestra forma de actuar al enfrentarnos a ella.




Cecilia Durán Mena- le gusta contar. Poner en secuencia números y narrar historias. Es consultora, conferencista, capacitadora y catedrática en temas de Alta Dirección. También es escritora.