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miércoles, 15 de marzo de 2017

valores

 Formación en valores: urgencia del siglo




FORBES- 15 de marzo de 2017
Sólo el ciudadano puede construir desde el ámbito local una agenda de alto impacto que permita el verdadero desarrollo de una sociedad igualitaria en el que los valores le devuelvan el sentido.


Los ciudadanos del mundo en el Siglo XXI, hemos logrado que la nuestra voz sea escuchada en diferentes espacios de participación social.


Y es en esos espacios en los que se requiere de propuesta y acción, acción social que permita el desarrollo de una mejor y más sólida participación ciudadana.

 

En virtud de que los movimientos sociales han logrado la protección de grupos vulnerables, o la generación de políticas públicas; existe la necesidad de formar ciudadanos socialmente responsables.


Ciudadanos éticos, con sentido humano y sensibles a las necesidades de su entorno. Ciudadanos (de todas las edades y condiciones sociales) que se preocupen por la trascendencia, por la generación de valor.


El pilar que debe soportar la participación social del Siglo XXI debe ser la formación en valores. El regreso a los básicos. La solidaridad, la fraternidad y la empatía ante la vulnerabilidad del otro es lo que humaniza y sensibiliza ante la profunda crisis humanitaria que se vive en diversas partes del mundo.


La revaloración de la ética ciudadana permitirá que todas las manifestaciones de la sociedad civil en el espacio público tengan ante todo una voz de respeto absoluto hacia la Nación en la que se desarrollan.


Ética y responsabilidad ciudadana como parte indispensable de la generación de una nueva conciencia que permita mejorar profundamente las condiciones de la población, y el desarrollo con equidad que tanto se anhela en el mundo.


Cuando la sociedad civil actúa responsablemente, impacta positivamente en la generación de políticas públicas, promueve y desarrolla la participación proactiva y perdurable desde el nivel local hasta el internacional.


De lo contrario, encuentra desprestigio y ambigüedad, como lo hemos visto con algunos liderazgos que llegan al poder y dan prioridad a una agenda propia más que a una agenda nacional o regional.


La formación en valores permite el desarrollo de un auténtico ciudadano del mundo, que es socialmente responsable (y corresponsable), comprometido con el desarrollo de su comunidad. Genera propuestas, busca y promueve el cambio. Prioriza la acción frente a la reacción.


Comprende que el cambio empieza por él mismo, y que en la suma de las individualidades nace el valor de la colectividad proactiva que promueve la transformación cotidiana siempre desde la participación social responsable.

Regresemos de nuevo a la educación en valores, promovamos en nuestros niños y jóvenes el aprecio por las virtudes que se alcanzan sólo, con la práctica constante de los valores.







Arlene Ramírez Uresti  - Licenciada en Relaciones Internacionales por el Tec de Monterrey Campus Estado de México, con Mención Honorífica (1998), Maestra en Diplomacia con especialidad en Terrorismo por la Universidad de Norwich (2010) donde también realizó estudios de Doctorado en Relaciones Internacionales.

El hombre que creó Internet

El hombre que creó Internet es el que más miedo le tiene



Vanity Fair - Vanity Fair - miércoles, 15 de marzo de 2017
La pérdida del control de nuestra información personal, las ‘fakenews’ y la publicidad política en la red le preocupan mucho a Tim Berners-Lee. Pide ayuda para evitar males mayores.
Hace 28 años, Sir Tim Berners-Lee, un científico británico, cambió el mundo. En grandes rasgos, cada vez que alguien escribe las tres W para entrar en una página web, está usando el sistema que Berners-Lee concibió cuando trabajaba en el CERN de Suiza. Hoy, al padre le preocupa su hijo. Coincidiendo con el aniversario de la idea que más tarde haría posible la estructura actual de la información, ha publicado una carta abierta en la que enumera los mayores retos y peligros que ve al futuro de Internet.

“Imaginaba la web como una plataforma abierta que permitiría a todas las personas, en todas partes, compartir información, tener acceso a oportunidades y colaborar más allá de límites geográficos y culturales”, comienza su misiva, “de muchas maneras, ha cumplido con esta visión, pero en los últimos 12 meses, me he sentido cada vez más preocupado por tres nuevas tendencias”. Escrita en francés, inglés, español, portugués, y árabe, la lista es a tener en cuenta.

El primero de los peligros que Berners-Lee ve en el futuro es la pérdida del control de nuestra información personal. Básicamente, el modelo de negocios de muchas webs es dar su servicio gratis a cambio de un pequeño precio: nuestros datos personales. Este acuerdo, contenido en los contratos de términos y condiciones que nadie lee, cede el derecho de uso de nuestra alma digital a las empresas, que pueden elegir con quién y cuándo compartirla. “A través de su colaboración, los gobiernos nos observan cada vez más, en regímenes represivos pueden arrestar a los blogueros o matarlos, y pueden monitorear a opositores políticos e incluso en países donde creemos que los gobiernos tienen en mente el mejor interés de sus ciudadanos, esto simplemente va demasiado lejos”, razona.


La segunda tiene que ver con lo que ahora se llama fakenews o post-verdad y que no es más que las mentiras de toda la vida. El ciudadano medio se informa a través de redes sociales y motores de búsqueda, que ganan dinero con cada clic que se realiza. Estos servicios deciden que mostrar a cada uno mediante el análisis de la información personal que recopilan, para tratar de atraer al internauta a esos contenidos. Estos sitios, en su afán de beneficios, muestran contenido falso, sorprendente, extravagante... fake news, que apelan al gusto de lector para tratar de atraerle. “Quienes tienen malas intenciones pueden engañar al sistema para difundir información errónea y obtener un beneficio económico o político”.

La última, muy relacionada con las anterior, tiene que ver con la publicidad política en la red y la necesidad de transparencia. “Hay sugerencias de que algunos anuncios políticos –en Estados Unidos y alrededor del mundo- se están usando de maneras poco éticas –para dirigir a los votantes a sitios de noticias falsas, por ejemplo, o para hacer que potenciales votantes se mantengan alejados de las urnas”, explica, “la publicidad dirigida permite que una campaña comunique cosas completamente diferentes, posiblemente contradictorias, a diferentes grupos. ¿Es eso democrático?”
Consciente de la complejidad de estos problemas, Berners-Lee ofrece una hoja de ruta para tratar de solucionarlos. Trabajar con las empresas web para devolver el control de los datos a las personas y que las webs busquen nuevos modelos de negocio como la suscripción o los micropagos. Controlar los excesos de las leyes de vigilancia por cualquier medio necesario y regular el uso de Internet en las campañas políticas. Presionar a Google y Facebook para que rechacen las fake news. Todo para que la web no se quede en el camino al potencial que él vio hace casi tres décadas.



La WorldWideWeb
Internet, como una ecosistema global de redes, existía desde ya desde 1969. Financiada por el gasto militar de EE UU, ese año se creó el primer router, que conectó un ordenador de la universidad de California, en Los Ángeles, con otro del Instituto de Investigación de Stanford. Después llegó el protocolo TCP/IP de la mano de Vinton Cerf y Robert E. Kahn, también para el Departamento de Defensa, un conjunto de reglas para coordinar la comunicación de un equipo con una red más amplia.
Como tantas veces en la historia, la WorldWideWeb nació de una necesidad bien simple. Sir Tim Berners-Lee y el resto de investigadores del CERN de Suiza perdían demasiado tiempo buscando los datos de sus experimentos anteriores. Con equipos localizados en puntos distantes, buscaba que todos sus colegas pudiesen acceder de forma sencilla y desde cualquier parte de las instalaciones a las bases de datos, los resultados experimentales, informes... Así que, decidido a crear un sistema de organización más óptimo, concibió una forma de distribución basado en el hipertexto, en el que los documentos contienen algunos términos que se vinculan con otros documentos. Hasta entonces, el hipertexto funcionaba dentro de un solo ordenador. Su Eureka fue combinar el hipertexto con Internet.


Esta interconexión permitía acceder a la información centralizada desde cualquier punto del CERN y crear enlaces que saltaban de un recurso a otro. Berners-Lee y su equipo diseñaron una arquitectura que sigue hoy vigente: el protocolo HTTP, el lenguaje HTML y los URL. Instalaron la primera web en un ordenador con una pegatina que advertía que no debía ser apagado y comenzaron las pruebas en 1991. Viendo el potencial del asunto, el National Center for Supercomputing Applications de Illinois y el MIT de Massachusetts se unieron al proyecto. El resto es Historia.
A diferencia de los emprendedores de Silicon Valley, Berners-Lee no es multimillonario. Nunca patentó su tecnología pero, según un formulario de preguntas frecuentes, no se arrepiente. “Si hubiese patentado la tecnología y estuviese bajo mi control, nunca habría despegado, hacer que fuera un sistema libre era necesario para que llegase a ser universal”, contestaba. Aunque tampoco le ha ido mal después.



Profesor de MIT y otros centros, dirige el World Wide Web Consortium y tiene en sus estanterías premios como el Príncipe de Asturias, es caballero de la Orden del Imperio Británico y una de las 100 personas más influyentes del siglo XX para la revista Time. Es común compararle con Johannes Gutenberg, el inventor de la imprenta con tipos móviles, que murió arruinado pero que tiene su hueco en todos los libros de historia.


“Tal vez yo haya inventado la web, pero todos han ayudado a crear lo que es hoy en día, todos los blogs, artículos, tuits, fotos, vídeos, aplicaciones, páginas web y más”, acaba su carta, “se ha necesitado de todos para construir la web que tenemos, y ahora depende de nosotros construir la web que queremos para todos y todas”. Berners-Lee tiene un plan a cinco años para mejorar la situación de la web y pide ayuda, ya sea económica o de cualquier tipo, para llevarlo a cabo.

martes, 14 de marzo de 2017

“Crecimiento Emprobecedor”

  Definiendo “Crecimiento Emprobecedor”




FORBES- 14 de marzo de 2017
Nos dirigimos en América Latina, y gracias al crecimiento empobrecedor, a una crisis de la deuda externa muy similar a la sufrida por algunos países de la Unión Europea.


Vi, con profunda sorpresa, cómo los políticos y principales analistas de la región defendían con ahínco la buena situación de la economía en América Latina. Entre otras cosas, explicaban ellos que el crecimiento del PIB, esperado en años anteriores, era una muestra del mejoramiento de las cosas para nuestra región. Antes de entrar en el tema, es importante anotar que en Grecia, España e Irlanda, por dar sólo tres ejemplos, se hablaba en los mismos términos y ánimos que lo hacíamos nosotros, antes de que les estallará la crisis en la cara. Un año antes de sus debacles económicas, en cada uno de ellos se elogiaba con vítores los crecimientos presentados en los índices. Por supuesto, desconocían ellos, al parecer como lo hacen nuestros líderes políticos e intelectuales, el término del crecimiento empobrecedor.

Esta realidad económica, que por su parte ha sido explicada en demasía por el presidente Rafael Correa de Ecuador, hace referencia al incremento del consumo por parte de los nacionales, antes del desastre económico más dramático posible. Para entender de lo que estamos hablando, vale arrancar con un ejemplo.

Imagínese usted, señor lector, que dos hijos reciben una herencia igualitaria. Uno de ellos decide gastarla en educación, en salud y, sobre todo, en mantener un ahorro a futuro. El segundo hijo, por el contrario, se gasta su dinero en comprar el último carro de lujo, la ropa más cara, comiendo en los mejores restaurantes.

A los ojos de los desinformados, el segundo hijo parece millonario, mientras que el primero parece un pobre diablo; pero como sabemos, a futuro, el segundo no tendrá nada, mientras que el primero habrá creado una base para ser más productivo y acrecentar su riqueza. América Latina ha sido, históricamente, el segundo hijo. Ha recibido una herencia increíble en la última década, gracias al precio escandaloso de sus bienes exportables, la que ha despilfarrado en consumo de bienes de lujo y otros importados (muchos que pudimos haber estado produciendo a nivel local) contrayendo una clara salida de capitales.

Hay una frase fantástica de los norteamericanos, que sirve para demostrar cuál es el problema acá buscando ser definido. La sentencia es aquella que dice: “follow the money” (seguir el dinero). En un programa local en mi ciudad, Bogotá, (Colombia es uno de los mejores ejemplos en ese sentido), un analista político, claramente no económico, comentaba cómo sentía él que la situación estaba siendo muy buena para los consumidores, puesto le permitía comprar bienes más baratos. Ignora él, que al comprar un suéter importado más barato (por citar su ejemplo), un porcentaje de ese dinero sale del país, a pagarle al productor de esa prenda.

Si entendemos que cuando compramos un café, un carro, una cerveza, un porcentaje del dinero que pagamos sale del país a pagarles a los productores extranjeros, nos queda fácil entender por qué estamos viviendo un crecimiento empobrecedor. En cada consumo que hacemos, estamos saqueando al país.

¿Cuál ha sido, entonces, el fenómeno vivido en los últimos años? Hemos ingresado billones de dólares con nuestra bonanza y ese dinero, como si del segundo hijo se tratara, lo hemos gastado comprando bienes de lujo, que termina sacando mucho de esos mismos dólares. La bonanza se acabó, no está entrando entonces dólares y los que entraron por la bonanza pasada, repito, los sacamos. Ese consumo, en muchos sentidos, impidió el que se invirtiera, como si del primer hijo se tratara, en crear una nación productiva, es decir: una educada y con buena salud.

Viene entonces el cuento de la inversión extranjera, que también traía dólares al país. En la época de ingresos, vivíamos en una economía boyante. ¿Qué se hizo con ese dinero de la inversión extranjera? Lo mismo, lo gastamos en bienes de lujo. Más aún, con la inversión de afuera pasan dos cosas, que por demás son obvias: una, si alguien invierte mil en un país, espera sacar de ese país más de mil. Y dos, es limitada, no puede durar para siempre y, por ende, en algún momento se acaba la nueva inversión extranjera, por lo que sólo se saca los dólares de las utilidades, pero no entran más.

Lo de la inversión extranjera tiene un agravante y es que con el cuento de la “confianza inversionista”, a los capitales extranjeros se le has permitido ingresar a los países sin la obligación de pagar tributos, con lo que la saqueada a las economías nacionales ha sido mucho más profunda. En resumen: los dineros los sacamos por consumo, utilidades y extensiones tributarias.

¿Qué está pasando hoy entonces? Que la inversión extranjera está sacando sus utilidades, es decir ya sacó los mil y ahora está repatriando más; y, dos, no está llegando nueva inversión. Por esos dos motivos, el déficit en inversión y la salida de dólares a través del consumo, es que tenemos un dólar tan caro en varios países del continente.

¿Cómo se ha solventado la falta de dólares? Aquí viene la verdadera mala noticia, con deuda externa. Y, tal como le pasó a Argentina y España, les pasará a algunos en nuestra región: en el momento en que la banca internacional no siga prestando, porque se dan cuenta de que el país no produce los dólares suficientes para pagarla, ese día llegará entonces la debacle máxima.

Es así como se desarrolla un fenómeno de crecimiento empobrecedor en un país y, claramente, varios países de América Latina lo están viviendo. Nos dirigimos, entonces, a una crisis de la deuda externa muy similar a la sufrida por varios países de la Unión Europea en los últimos años.




Andrés Arell-Báez es escritor, productor y director de cine. CEO de GOW Filmes.

cómo ser eficiente

Quien desperdicia tiempo, desperdicia vida



FORBES-14 de marzo de 2017
Te la pasas respondiendo e-mails todo el día, WhatsApp, llamadas telefónicas, charlas de pasillo y esto, apenas son fuentes de distracción normales que tienes en un día ordinario.

Contestas dos correos y mientras lo haces, ¡te llegan otros tres! Apenas terminas de leerlos y ya recibiste la respuesta a los dos anteriores que habías enviado ¡Parece como si se reprodujeran más rápido que las bacterias!

Si eres de las personas que terminan el día con una lista de tareas más grande que aquella con la que empezaste, te tengo noticias: ¡tienes mucha compañía! Actualmente vivimos en un mundo tan estresante, tan lleno de tareas por hacer, que la efectividad de las personas y la productividad en las empresas pudiera estar bajando, en parte por tantas distracciones que se traducen en falta de eficiencia de muchas personas.

¿Y cómo ser eficiente con tantas distracciones? ¿Cómo priorizar lo que es verdaderamente importante? ¿Cómo distinguirlo? ¿Cómo ser más efectivo en el trabajo sin sentirte culpable cuando no hayas terminado todo lo que tenías pendiente para tu día? Te comparto dos pasos para lograrlo:



1) Responde a “Las cuatro preguntas”.

¿Qué cosas me harán sentir orgulloso al final del año si las logro?

¿Cuáles de mis éxitos están perfectamente alineados a los objetivos de mi área o de mi empresa?

¿Qué esperan mis jefes de mí, que me generará un gran reconocimiento al final del año si lo consigo?

¿Qué les demostraría a mis evaluadores que ya estoy listo para el siguiente nivel?

Las cuatro preguntas son muy poderosas. Reflexiona bien y encuentra las respuestas. Te puede tomar algunos minutos, varias horas o quizá, incluso, requieras una charla con tus jefes. Sigue leyendo sólo hasta que las contestes con claridad. Cuando tengas las respuestas, podrás estar seguro de cuáles son tus Metas reales y hacia dónde debes estar enfocado.

Ahora, aquí está la clave: cada vez que vayas a comenzar una tarea o cualquier actividad, crea el hábito de preguntarte: “Esto que voy a hacer, ¿me acerca o me aleja de mis Metas reales?”. Si la respuesta es que te acerca a tus metas, ¡te felicito! ¡Encontraste algo que verdaderamente es importante!

Recuerda que muchas personas te pedirán tu colaboración a cada momento, con el argumento de que lo que te solicitan “es muy importante”. Habrá quien incluso te diga “sé que estás ocupado, pero esto es importante”. Quizá lo es, pero las cosas importantes deberían sobresalir y cuando te dicen que todo es importante, entonces nada realmente lo es, porque nada sobresale ¿Te das cuenta? La forma correcta de priorizar es que independientemente de lo que digan los demás, sólo le asignarás la etiqueta de “algo importante” a lo que hayas identificado con “Las cuatro preguntas”. Esas son tus Metas reales. Desde ahora y para siempre: si lo que vas a hacer o lo que te están pidiendo que hagas te acerca a tus Metas reales, ¡esa es tu prioridad! ¡Eso es lo verdaderamente importante!



2) Permítete algunas excepciones. Si te la pasas enfocado sólo a tus prioridades, serás una persona de alto desempeño, pero la cooperación con los demás también es necesaria. Sin embargo, para poder cooperar, primero define tu “Intervalo aceptable”; que es el número de minutos que puedes dedicar a una tarea que no esté alineada a tus Metas reales, sin que te afecte en tu trabajo o en tu vida personal. Si eres una persona muy ocupada pueden ser 15 minutos, o media hora si tienes más flexibilidad.

Ahora puedes dedicarte a otras tareas al final del día, cuando ya hayas terminado tus prioridades o avanzado en ellas, pero también puedes hacerlo en cualquier momento, siempre que cada actividad esté dentro de tu “Intervalo aceptable”.

El día sólo tiene 24 horas y lo ideal es que dediques ocho a trabajar y ocho a descansar ¡Asegurándote que no coincidan! Quizá no tengas oportunidad de realizar todo en ocho horas, pero siempre habrá tiempo para tus prioridades y éstas las identificas no por lo que los demás dicen que es importante, si no por lo que tú definiste con las preguntas del primer punto.

Al final, lo relevante es cómo te vas sentir, porque si te sientes bien, tendrás más energía y trabajarás mejor. Pero si haces mucho y al final no te sientes bien, significa que lo que hiciste no te acerca a tus Metas reales y podrías estar desperdiciando tu tiempo y recuerda: el que desperdicia su tiempo ¡Desperdicia su vida!





Arturo Luna-Director en el área de Retiro de Mercer en la Ciudad de México. Participa en diversos proyectos de consultoría actuarial para grandes empresas del mercado nacional.

lunes, 13 de marzo de 2017

“Maker” y “Manager”

“Maker” y “Manager”: creación y ejecución



FORBES- 13 de marzo de 2017
¿Cómo realizar el “deep work” cuando existen prioridades que interrumpan el proceso creativo? La respuesta es buscar el equilibrio con el concepto de “maker” y “manager”.
Todos somos creadores. Desde la infancia tenemos la posibilidad de crear y desarrollar ideas, proyectos, emprendimientos y “arte”. La creatividad es parte del ser humano que embellece y crea soluciones para problemas encontrados en nuestro alrededor. Pablo Picasso decía que “todos los niños nacen artistas. El problema es cómo seguir siendo artistas al crecer”.


¿Cómo seguimos siendo artistas, innovadores y creativos cuando tenemos otras prioridades, reuniones e hitos profesionales? Hace algunos años, un concepto sumamente interesante surgió en Silicon Valley que se puede aplicar en nuestras vidas de emprendedores, gerentes de negocios, creativos y desarrolladores de proyectos, software e ideas; se trata de “maker” y “manager”.


La idea proviene de uno de los aceleradoras de emprendimiento más exitosos de California, Y Combinator, y fue compartido por uno de sus fundadores, Paul Graham, en su blog en 2009. Se trata de un concepto relacionado con las ciencias de comportamiento humano y confirmado con casos de varias empresas emprendedoras; dice que creativos y gerentes tienen maneras distintas de trabajar y, por lo tanto, la planificación de su día de trabajo debe ser diferente. Por lo general, los gerentes (“managers”) y profesionales siguen un horario donde su día está dividido en bloques de una hora -perfecto para reuniones de trabajo, talleres, almuerzos etc. Los creativos (“makers”) prefieren trabajar en bloques de tres o cuatro horas -o hasta un día entero- para poder elaborar un proyecto y respetar el tiempo necesario del proceso creativo. Los “makers” necesitan tiempo no interrumpido y libre de “multitasking” para poder alcanzar lo que se llama “deep work” (trabajo profundo). Los gerentes, en cambio, alcanzan tratar de uno o dos temas y con varios colaboradores dentro de una hora. La complicación viene cuando se combinan las dos realidades: dentro de la misma persona o en la misma organización o durante el mismo día. Para un creativo, una interrupción en su día por una hora para ir a una reunión puede resultar desastroso para su trabajo; mientras que, para un gerente, aprovecha esa misma hora para conocer más sobre un proyecto, persona o futura inversión y usar eficientemente todas las horas de su día. Ni el trabajo del “maker” ni del “manager” es más importante, sino que son trabajos distintos que involucran recursos (sobre todo tiempos) y enfoques diferentes.


Para algunos profesionales, manejamos un horario de “maker-manager”. Es decir que seleccionamos días donde tenemos tres o cuatro horas para trabajar en un artículo, un programa de software, un capítulo de un libro o un proyecto de consultoría que necesita enfoque, creatividad y “deep work”. También identificamos los días de reuniones y oportunidades de conocer proyectos y resolver problemas en bloques de tiempo tradicionales de una hora. Si uno tiene un trabajo híbrido de emprendedor (donde suelen tener reuniones con junta directiva o inversionistas además de su trabajo de creación), la clave es organizar sus días para que puedan alcanzar ser “maker” y “manager” sin que uno interrumpa o afecta negativamente la productividad y calidad de la otra.



Según Sir Kenneth Robinson, conocido por varias charlas TED donde habla de nuestros sistemas de educación, creatividad es tan importante como el alfabetismo. La variedad y alcance de la creatividad humana es impresionante. Cuando sacamos ideas originales que generan valor, estamos respetando el proceso creativo mientras que contribuimos a la empresa del futuro. Hay que buscar el equilibrio. De hecho, podemos seguir siendo artistas en nuestras organizaciones y vidas diarias con una práctica del manejo adecuado de nuestros horarios de “maker” y “manager”. Así no solo fomentamos la creatividad alimentando nuestro espíritu artístico de niño (como dice Pablo Picasso), sino también respetamos el hecho de que la creación y ejecución son distintos pero complementarios; un equilibrio muy necesario para construir empresas y organizaciones con futuro.






Esther Clark-Es consultora internacional en temas de estrategia y corporate governance. Su empresa, Hipona Consulting, trabaja con clientes en América Latina, EU, Canadá y la UE.

domingo, 12 de marzo de 2017

especie amenazada

Trabajadores, una especie amenazada



El Periódico -   marzo de 2017
En este instante, el ordenador chino 'La Luz de la Divinidad Taihu' realiza 93.000 billones de operaciones por segundo. ¿Imaginan a un bróker midiéndose con él? Sería como competir con Usain Bolt calzando unos 'stilettos'. Y a las puertas llama una nueva ola de inteligencia artificial no solo más veloz, sino "más lista que el humano más listo", según el visionario Elon Musk, fundador de Tesla.
 "Cuando perdamos nuestra importancia funcional en la red, descubriremos que, después de todo, no somos la cúspide de la creación", ahonda en la herida el historiador Yuval Noah Harari en 'Homo Deus'. "Nos sumiremos en el olvido, como los mamuts".
Hasta que no llegue la humillación total como especie, los economistas ponen sobre la mesa un dato del impacto de la robotización en el empleo: de aquí al 2030, 5 millones de oficios se destruirán en los 15 países más industrializados por culpa de ser tan poca cosa. ¿Hay que darle crédito o pensar que Keynes ya vaticinó el fin del trabajo en 1931? De momento, dos visiones echan un pulso: 1/ No. Los trabajadores desplazados en la cuarta revolución industrial encontrarán nueva colocación, como ocurrió en la segunda; y 2/ Sí. La tecnología nos conducirá a paso ligero a un progresivo apocalipsis social y político.
Un 47% de empleos son susceptibles de automatización, según un estudio de los ingleses Frey y Osborne


LOS EXPULSADOS
La versión apocalíptica tiene su sostén en un muy citado –y discutido– estudio firmado por Carl Benedikt Frey y Michael Osborne. La pareja de economistas de Oxford Martin analizó 70 profesiones (y sus ramales, hasta llegar a 702) y concluyó que el 47% de los empleos actuales en EEUU desaparecerán. Ese dato ha sido recogido y refrendado por el alemán Klaus Schwab, fundador del Foro Económico Mundial y autor de 'La cuarta revolución industrial' –prologado, ojo, por Ana Patricia Botín–, quien aventura que "crecerán los puestos de trabajo cognitivos y creativos de altos ingresos y las ocupaciones manuales de bajos ingresos (y altamente inestables)". Y esas "élites cognitivas –añade Tyler Cowen, de la George Mason University de Virginia– no solo controlarán el conocimiento y el capital, sino también la intermediación entre humanos y máquinas".

¿Es teleoperador, taxista, agente de seguros, bibliotecario...? La robotización llama a su puerta para comunicar el desahucio
¿Está usted en la franja del medio? ¿Es teleoperador, taxista, asesor inmobiliario, agente de seguros, radiólogo, bibliotecario…? Pues, según Schwab, lo tiene crudo. La robotización llama a sus puertas para comunicar el desahucio. Y el resto, que tampoco se confíe en lo imaginativo y sensible de su empleo: Schwab dice que un algoritmo es capaz de crear narrativas (el 'New York Times' ha demostrado la imposibilidad de distinguir entre una pieza escrita por un humano de la de un robot). "Las tecnologías disruptivas tienden a aumentar la productividad mediante la sustitución de los trabajadores, en lugar de crear nuevos productos que necesiten mano de obra", afirma Schwab. "La cuestión es cómo de rápida se hará".
A este lado del Atlántico la cosa no mejora. Daniel Raventós, titular del departamento de Teoría Sociológica de la Facultad de Economía y Empresa de la UB y fundador de la Red Renta Básica, explica que "las conclusiones para Europa hablan de la destrucción de más del 50%". "Solo algún economista de la escuela austriaca y los neoliberales en general sostienen que eso siempre ha pasado, y que los trabajos sustituidos quedarán compensados por los otros nuevos". Calcula Raventós que, si sigue la tendencia actual, "habrá un 0,0001% de la población muy rica y completamente bunkerizada, y el resto malvivirá".


CAMBIOS A EMPUJONES
Menos catastrofista se muestra José García Montalvo, profesor de Economía de la UPF y uno de los pocos que predijo la llegada de la crisis en voz alta. A su juicio, Frey y Osborne manejan "una agregación un poco burda", y sostiene que "los últimos números que se manejan hablan de una destrucción del 25%". Sí coincide con los ingleses en que los más afectados por la automatización serán los que hoy ocupan las franjas medias ("los que pagan impuestos"). En su opinión, en la economía digital, la gente con poca cualificación se podría recolocar en otros sectores, "como la atención a la infancia y a la tercera edad", pero oficios como "cajeros de banco, asesores financieros y traders" serán barridos porque "los algoritmos decidirán y lo harán muy bien".

"Será un proceso exponencial, pero irá a empujones", pronostica el economista José García Montalvo a la luz de fallos en determinados algoritmos
García Montalvo pronostica que "será un proceso exponencial, pero avanzará a empujones". ¿Y eso? "Pensamos que hay cosas que las máquinas hacen mejor y luego resulta que no tanto –señala–. Los algoritmos para el cálculo del 'mortgage backed security' [activo que acumula obligaciones de deuda ligadas a hipotecas] han salido todos mal, igual que los sofisticadísimos modelos para calcular el 'rating' [calificación crediticia] de las empresas". El economista prevé que en el futuro "el trabajo será complementario, no sustitutivo".


CIBEROPTIMISTAS
Otro estudio, el de la OCDE, cifra la destrucción de un 12% de los empleos en España, mientras que desde la UB hablan del 50%
En el club de los optimistas están Melanie Arntz, Terry Gregory y Ulrich Zierahn, autores del estudio encargado para la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Prestando atención a la heterogeneidad de las tareas de los trabajadores en sus puestos, el trío afirma que en los países de la OCDE solo "el 9% de los empleos son susceptibles de automatización" (en Austria, Alemania y España, por este orden, será del 12%) y que, en todo caso, "las máquinas asumirán muchos de los trabajos sucios, peligrosos, aburridos o repetitivos".
El estudio de la OCDE también pone en entredicho las cifras de Frey y Osborne porque, opinan, "la proporción de puestos de trabajo en riesgo no debe equipararse a las pérdidas de empleo reales". Por tres motivos: 1/ la utilización de las nuevas tecnologías es un proceso lento, debido a los obstáculos económicos, jurídicos y sociales. 2/ Los trabajadores pueden adaptarse a las dotaciones tecnológicas cambiando de tareas. 3/ El cambio tecnológico genera empleos adicionales.
El huso del textil tardó 120 años en difundirse fuera de Europa. En menos de 20 la taiwanesa Foxconn ha reemplazado a 60.000 empleados por robots

Ustedes se preguntarán –y harán bien– ¿cómo explicar el desajuste entre el 9% y el 50%? Va el pan de muchos. Primero, porque los datos no son neutros. Segundo, porque el galope digital ha coincidido con los espasmos de la crisis, y esa espantosa convergencia mueve el pulso de cualquiera que saque la foto. Y tercero, según Erik Brynjolfsson y Andrew McAfee, economistas del Massachusetts Institute of Technology (MIT), porque "los avances digitales están transformando el poder mental de una manera similar a la forma en que la máquina de vapor". Solo que mientras el huso del textil tardó 120 años en difundirse fuera de Europa, en menos de 20 años el taiwanés Foxconn, el primer fabricante de móviles del globo, ha reemplazado ya a 60.000 empleados por robots.


EN EL TEJADO POLÍTICO
"Si unos pocos se lo llevan todo, crecerán el malestar social, las migraciones y el extremismo violento", alerta Klaus Schwab, fundador del Foro Económico Mundial
En la segunda década de este siglo, avanzan Brynjolfsson y McAfee, "comenzaremos a ver los efectos económicos y políticos de esa transformación", y la pelota estará en el tejado de la Administración, para regular la carrera "con, y no contra, las máquinas". La importancia de la política es compartida por García Montalvo, más si cabe en España. Primero, para la adaptación de los ciudadanos. "El Estado debe darse cuenta de que no se pueden afrontar los retos del siglo XXI con un sistema educativo del XIX –dice–. Mientras en EEUU se preguntan si los niños tienen que dejar de aprender a escribir a mano y empezar a programar a los 7 años, aquí nos preguntamos si la nota de religión debe o no contar en la calificación final".
La política también debe evitar que la brecha sea intolerable. "Hay que asegurarse de que zonas enteras del mundo no se queden atrás. No es un imperativo moral, es una meta crítica que mitigaría el riesgo de inestabilidad mundial", alerta Klaus Shwab a las élites. "Si unos pocos se lo llevan todo (...) crecerán aún más el malestar social, las migraciones masivas y el extremismo violento".

Otro astado que tendrán que capear los titulares de Hacienda es la recaudación de impuestos. La economía digital irá a buscar trabajadores independientes en la nube, ya sean de Nueva Delhi o Lima, lo que eximirá a los empresarios de pagar impuestos como empleadores y prestaciones sociales, y condenará al resto aún más al precariado.


QUE PAGUEN LOS ROBOTS
Bill Gates propone que los gobiernos graven a las máquinas con un impuesto equiparable a los sueldos de los desplazados
Ante este panorama, Bill Gates, el cofundador de Microsoft, reclamó hace unos días desde las páginas de la revista 'Quartz' que los gobiernos graven a las máquinas con un impuesto equiparable a los sueldos de los trabajadores desplazados. Pero esa idea bienintencionada no es viable, según García Montalvo, como sí lo es gravar a las empresas que contaminan el medioambiente. El economista también descarta el impuesto convencional de la renta, porque "las actividades en red se pueden deslocalizar, y del pago del 35% de impuestos pasas al 1% y lo recibe vete tú a saber quién".
"Si no queremos caer en el populismo –añade–, hasta completar la transición, hará falta algún tipo de renta básica para prácticamente una generación entera afectada por la llegada de la robotización". A su juicio, una solución podría ser "un impuesto negativo sobre la renta", un complemento para aquellos que se sitúen por debajo de un nivel de ingresos, tengan o no empleo. Una fórmula para mantenerles en el sistema y no abonar el terreno de los vividores. "Es una propuesta social de Milton Friedman que se aplica a baja intensidad en EEUU y que Ciudadanos ha propuesto al Gobierno de Rajoy".
Daniel Raventós, al frente de Red Renta Básica, asegura que es viable una asignación de 7.471 anuales para todos los españoles adultos


750 EUROS PARA TODOS
El economista Daniel Raventós, que preside la Red Renta Básica, tiene otra perspectiva. Partiendo de un principio republicano –"quien no tiene la existencia material garantizada no puede ser libre"–, propone "una asignación monetaria incondicional, acompañada de una reforma de la política fiscal que redistribuya la riqueza".

Junto a Jordi Arcarons y Lluís Torrents, y disponiendo de casi dos millones de declaraciones del IRPF para confeccionar su estudio, Raventós concluye que es posible financiar una renta básica para todo español adulto de 7.471 euros anuales y de 1.494 para los menores ("unos 750 euros al mes por mayor de edad y a los menores, la quinta parte"). Y eso "sin tocar un céntimo de Sanidad, Educación ni Casa Real", aunque sí sacando recursos a través, por ejemplo, del impuesto sobre las transacciones financieras.
¿Qué se ahorraría el Estado? "113.000 millones". ¿Cómo? "Toda asignación pública monetaria inferior a la renta básica desaparecería, y no tendría costes administrativos, como sí los tiene el control de los subsidios condicionados". ¿Y la gente no se echaría a la bartola? "La realización de trabajo remunerado no implica la pérdida de la prestación –asegura Raventós–. Podremos ir acumulando ingresos procedentes de las fuentes que sean, y en caso de que superen cierto umbral, corresponderá aportar a la sociedad a través del sistema impositivo".


LA TERCERA RESPUESTA
No es la revolución digital, sino la contrarevolución neoliberal, la causante de la creciente precariedad", afirma el economista Dean Baker
Al inicio hemos dicho que había dos posturas sobre el futuro del empleo. En realidad hay una tercera, la de economistas como Dean Baker, cofundador y codirector del Center for Economic and Policy Research de Washington. Baker está convencido de que el excesivo foco que se pone ahora sobre la digitalización como causa de la pérdida de empleos tiene como objetivo evitar que se analicen las causas reales de la precarización de millones de trabajadores iniciada en los 70, cuando se rompió el pacto firmado tras la segunda guerra mundial entre sindicatos, patronales y gobiernos para cimentar la sociedad del bienestar.

"No es la revolución digital –clama Baker–, sino la contrarrevolución neoliberal, la causante de la creciente precariedad". Una interpretación que daría cierto sentido a las prisas con las que el último Foro de Davos –conciliábulo del neoliberalismo– ondeó la bandera de la renta básica. "Para ellos es la oportunidad de extender un cheque a cambio de desmantelar de una vez por todas el estado del bienestar", anota Daniel Raventós.


LA CESIÓN DEL YO
"La clase dominante ya no explota a la multitud, ha logrado que se explote a sí misma y crea que obra con libertad", según el filósofo Byung-Chul Hano
Mientras todo esto va haciendo chup chup, el filósofo Byung-Chul Han advierte que el capitalismo de la razón ha mutado en capitalismo de la emoción: ya no impone, seduce. Ha puesto un dispositivo móvil en 5.000 millones de manos, asegura que nuestra opinión cuenta y todos a ceder con una entrega obsesiva datos que procesan 'sus' algoritmos. "La clase dominante ya no explota a la multitud, ha conseguido que se explote a sí misma y crea que obra con libertad", subraya Han. 'Libertad' para hacer, según el 'Informe Big Data 2015', 4,1 millones de búsquedas en Google, 347.000 tuits, 3,3 millones de actualizaciones en Facebook, subir 38.000 fotos a Instagram y más de 100 horas de vídeo a YouTube, enviar 34,7 millones de mensajes instantáneos por internet y descargar 194.000 aplicaciones. Por minuto.
Parte de esos raptos de exposición narcisista –que ya facilitan un retrato del inconsciente colectivo– van a parar a empresas como, por ejemplo, Acxiom, que comercia con datos de 300 millones de norteamericanos y tiene un catálogo de 70 'categorías' (humanas): están los 'waste' (basura), a los que se les niega el crédito, y los de mayor valor, los 'shooting star', que son los dinámicos, de 35 a 45 años, 'runners', casados, sin hijos y que les gusta la serie 'Seinfeld'.

"Eso es el fin de la libertad", avisa Han. No solo el fin del trabajo.

viernes, 10 de marzo de 2017

Smartphone

 Smartphone, clave para millennials de lujo



FORBES- 10 de marzo de 2017
Revela estudio de IE Premium & Prestige Business Observatory que el móvil es un acelerador del proceso de compra para todas las generaciones, pero aún más en el caso de los millennials.

Hace unos días presentamos en el Aula Magna de IE Business School las conclusiones de la última investigación de IE Premium & Prestige Business Observatory. El informe “Luxury surrenders to Internet, the role of the millennials generation”, que ha sido realizado por el Observatorio y MasterdCard  en colaboración con Conde Nast, está basado en 4.000 encuestas a consumidores.

El papel de las redes sociales es claramente diferenciador para los millennials que consumen lujo. Estos tienen la capacidad y el interés, no sólo en distribuir el mensaje, sino también de construir parte de él. Los millenials son generadores de contenidos propios y los no millenials (baby boomers o generación X) son únicamente difusores de los contenidos oficiales. La consecuencia es que las empresas y las marcas ya no controlan totalmente sus mensajes y contenidos, ya que los millennials, al generar contenidos propios en su proceso de compra, influyen en la capacidad de la empresa de generar sus propios mensajes.

Por otro lado la investigación revela que el móvil es un acelerador del proceso de compra para todas las generaciones, pero aún más en el caso de los millennials. De hecho, el smartphone es esencial para las empresas de lujo. Esto se debe a tres motivos: porque crece el consumo, porque los criterios de venta online están relacionados con la conveniencia y porque el móvil es el dispositivo preferido para acceder a la web y comprar.

No obstante, el estudio muestra que la tienda física sigue siendo la piedra angular de una empresa de lujo, como complemento del consumo online. La creación de valor en el lujo se basa en la combinación y no en la sustitución entre la venta en tienda y la online. Esto pone de relieve dónde está el valor real en la digitalización de los modelos de negocio. El informe muestra a su vez cómo los consumidores valoran la conveniencia y la variedad cuando compran online, mientras que al comprar en tienda las motivaciones fundamentales están relacionadas con la experiencia de compra.

Todavía hoy la generación X es la más importante como cliente del lujo. En unos años los millennials tomarán el relevo. Será la primera generación de nativos digitales. Este estudio nos da algunas claves sobre su comportamiento, sus valores, sus prioridades. Una guía para las marcas que quieren llegar hasta ellos. Nos desvela la idea de que las empresas de lujo tienen un gran potencial para aprovechar e integrar la estrategia basada en su formato de venta al público para conquistar nuevos espacios digitales.

Finalmente, el informe demuestra que las actitudes hacia el lujo por parte de los millennials no son tan diferentes a los baby boomers o la generación X. A diferencia de lo comúnmente percibido, no parecen tener “drivers” o motivaciones diferentes a los de otras generaciones en su comprensión del lujo, que permanecen firmemente vinculados con la percepción de la calidad.

Podemos concluir que los valores de calidad y exclusividad del lujo son eternos aunque la tecnología en forma de smartphone o redes sociales afecta la relación que las nuevas generaciones tienen con el sector.





María E. Girón-Directora del Observatorio del Mercado Premium y Prestigio de IE y Mastercard. Ejecutiva, emprendedora e inversora en el sector lujo. Autora de “Secretos de lujo” y el “Diccionario de lujo y responsabilidad”.