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miércoles, 9 de enero de 2019

pensamiento único


El riesgo de imposición del pensamiento único



FORBES- 9 de ene. de 19
El primer signo de autoritarismo es negarle a otras y otros la posibilidad de hacer política, siendo ésta la actividad social por excelencia; esa que nos permite hacernos presentes.

“Y la dignidad es el respeto a lo que somos y como somos, Y el respeto a los que son y como son los otros y otras”: Palabras de la comandancia general del EZLN, 1 de diciembre de 2007.

En su libro “Guerra y propaganda”, Naief Yehya señala que “la guerra elimina la complejidad política y reduce el espectro cromático a la inconfundible simpleza del blanco y negro”. Ese parece ser el signo de nuestros tiempos de “redes sociales”, que cada vez más parecen guerras cibernéticas, en las que la razón no tiene cabida.

El 2019 inició cargado de una agenda política y social intensa. Temas de la mayor relevancia para el país estarán definiéndose en este mismo mes, como la Guardia Nacional y su estructura de mando, la ampliación del catálogo de delitos que ameritarán prisión preventiva oficiosa, así como la selección del primer Fiscal General de la República. A ellos, además, se sumará después la selección de una terna para la próxima vacante en la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Con estos asuntos, se estará configurando el modelo de justicia que tiene en mente el presidente López Obrador.

Hasta hoy, lo que sabemos es que se trata de un modelo que reproduce algunos de los peores vicios de lo que las y los mexicanos hemos sufrido con el sistema de justicia autoritario, arbitrario y obsoleto en el país: retrocesos en la presunción de inocencia y el debido proceso, aunado a la participación de militares y marinos en investigación de delitos y detención de presuntos delincuentes (a pesar de las muchas sentencias y recomendaciones que hay en contra de esta propuesta), con una Fiscalía General que, más allá de la designación del titular, no contará con presupuesto suficiente para hacer una verdadera transición de fondo, que justifique en los hechos el cambio de PGR a FGR.


Esos son sólo algunos asuntos de impacto nacional. No obstante, en la agenda del país confluyen muchos otros que afectan de manera desigual a ciertos estados, a algunas regiones, instituciones y diversos sectores de la población. Por ello, en México siempre han estado presentes voces locales, regionales y nacionales diversas, disidentes, legítimamente organizadas en torno a intereses válidos y democráticos, pero siempre, incluso hoy, han sido minorías invisibilizadas por mayorías organizadas en partidos políticos y porque no tienen recursos de movilización significativos para hacerse oír.

Sin importar la relevancia de todos estos asuntos, entre los seguidores del presidente y su partido hay quienes aspiran (es preciso aclarar que no se trata de una generalización) a no tener oposición, ni respetar crítica alguna. Al menos ese fue el reflejo de muchos integrantes/simpatizantes de Morena y del presidente frente a las críticas emitidas por el EZLN a los proyectos de gobierno de López Obrador.

El EZLN es, sin duda, el movimiento social más relevante del país en las últimas décadas; el único en este periodo que fue capaz de articular una visión político-ideológica, crítica del sistema capitalista global, y difundirla mucho más allá de sus límites territoriales con profundo impacto en la vida política nacional de México.

En ese sentido, resulta preocupante la dinámica discursiva que se dio en medio de esta polémica (que no debería ser, si la mayoría leyeran los comunicados del EZLN; por ejemplo, el del 29 de diciembre del 2012).  El primer signo de autoritarismo al que se puede recurrir en el ámbito público es negarle a otras y otros la posibilidad de hacer política, siendo ésta la actividad social por excelencia; esa que nos permite hacernos presentes, manifestar nuestra esencia y visión en la vida de la comunidad a la que pertenecemos. Eso fue lo que, inexplicablemente, personas que votaron pensando en un proyecto de izquierda en el país, hicieron en días pasados al descalificar la existencia del EZLN y cuestionar su legitimidad como oposición.

La aspiración de tantas y tantos seguidores del actual presidente al pensamiento único, que pretende abarcarlo todo, parte de la falacia de que 30 millones de votos tuvieron el mismo sentido, el mismo mandato y se dirigieron de manera unánime a todas las propuestas de campaña del hoy presidente. Es obvio que no fue así. Por ello, esta lógica militante es la peor noticia para López Obrador y para el país, pues son tiempos que requieren toda la inteligencia y talento de personas que tienen una visión de cambio social para dar solución a los graves problemas del país, de manera efectiva y duradera.

No se puede negar, por ejemplo, que para muchas comunidades en el país los megaproyectos representan despojo, violencia generalizada y con componentes de género, sobreexplotación del medio ambiente, contaminación y destrucción de sus entornos y formas de vida comunitarias. Esa lucha se ha librado en México y en el mundo por décadas; no es nueva, no es contra López Obrador y es una batalla desde otros paradigmas que, solo quien los ignora, puede descalificar. Dice Dominique Colas que el fanatismo es siempre ofensivo, ataca los templos y maldice los dioses de otros. Esperemos que este proyecto que apenas empieza vaya por el camino de la pluralidad y diversidad que debería estar en el centro de cualquier proyecto de izquierda y no rumbo a uno de exclusión e intolerancia. Ese no fue el cambio por el que muchos votamos.

viernes, 4 de enero de 2019

Pronósticos


  Pronósticos sobre el mundo digital para el 2019


FORBES- 4 de enero de 2019
Inteligencia artificial, guerra por los contenidos, brecha digital más acentuada en las redes sociales y desaceleración del crecimiento de usuarios de Internet algunas tendencias para 2019.

1) Intentos de regulación para las redes sociales. Durante el pasado 2018, los escándalos por el caso Cambridge Analytica y su relación con las elecciones en Estados Unidos y el Brexit, entre otros casos, hicieron que Mark Zuckerberg y su equipo se sentaran en las cortes y tuvieran que exponer el complejo sistema que Facebook utiliza para privilegiar contenidos en su alimentación de noticias en detrimento de otros. Ante los cuestionamientos, el staff se vio rebasado para explicar el origen de las noticias falseadas, las hordas de bots, la desaparición de noticias reales en ciertos segmentos de la población y un largo etcétera de tretas digitales orientadas a llevar la opinión pública a un lado o a otro.

La Unión Europea, el Reino Unido y Estados Unidos intentan legislar sobre las redes sociales y los contenidos digitales, sin embargo, los acercamientos han sido infructuosos y es probable que el año siguiente continúen de la misma manera, ya que no sólo se trata de crear leyes sobre las noticias falseadas, sino proteger el derecho de acceso a la información y la libertad de expresión.

2) Las redes perderán credibilidad. Los gobiernos de muchos países han encontrado en las redes sociales una manera muy fácil de colocar temas en la agenda pública de una manera “natural” a través de la manipulación de los contenidos. Sin embargo, han llegado al punto de agotar el recurso digital, puesto que, si bien las noticias pueden aparecer en los públicos seleccionados, la gran cantidad de noticias falseadas que reciben diariamente los usuarios, han hecho que se les mire con cierto recelo.

En México, cada que un tema de carácter político es controversial, de manera inmediata miles de bots y cuentas semiautomatizadas inician una batalla virtual por desprestigiar contenidos y confundir a usuarios, haciendo que un espacio de libre y sana discusión se convierta en campo minado para la opinión y la crítica.


3) Brecha digital más acentuada en las redes sociales. Es un hecho: Facebook es la red social favorita de la Generación X y Baby Boomers, les fascina usarla y cada cadena que publican y envían, es un recordatorio de qué tecnológicamente están aprendiendo cosas nuevas. Sin embargo, el sentido de la intimidad se ha perdido. Para las generaciones más jóvenes, resulta un poco complicado publicar cuando sus familias, sus jefes y sus profesores los leen y comentan.

Y aunque los millenials y centennials mexicanos no han abandonado del todo Facebook debido al FOMO, el miedo a no enterarse de lo que sucede a su alrededor (Fear of Moving Out, por sus siglas en inglés), han mudado toda su interacción a Instagram, lo que hará que en 2019 sea una de las plataformas más importantes para las marcas y evidenciando la brecha entre los usuarios de diferentes edades.

4) Publicidad en todos lados. Durante 2019, WhatsApp incluirá publicidad en las historias o estados que los usuarios pueden publicar durante un lapso de 24 horas. Ello implica que, si bien no se tratará de publicidad invasiva, los anuncios comerciales llegarán en forma de micronarrativa a la popular aplicación de mensajería.

Por su parte, Instagram ha ido enriqueciendo el formato de sus historias y de forma discreta aun, anuncios aparecen en la alimentación, por lo que es probable que dentro de poco surjan diferentes propuestas para que las marcas pueden monetizar sus contenidos de una manera mucho más natural.

5) Más inteligencia artificial en procesos cotidianos. La forma romántica en que la cultura pop nos mostró a los robots tiene poco que ver con lo que en realidad son. Cada día, sin darnos cuenta, interactuamos con robots y chatbots que nos ayudan a realizar labores simples y rutinarias, como reservar una mesa en un restaurante, pagar una factura o preguntar el estatus de nuestro vuelo. El año que empieza sin duda será el de la inteligencia artificial.

6) La guerra de los contenidos. Plataformas, productoras y canales van a tener una dura batalla por los contenidos en 2019, cada uno presentando películas y series originales de gran calidad y con actores de renombre. El problema para los usuarios será elegir qué servicios o contenidos serán los mejores, puesto que cada vez es mayor la oferta.

7) El reto de la conectividad. Es probable que el crecimiento de los usuarios de Internet se desacelere debido al poco interés que existe en conectar a zonas no urbanas, puesto que no representan una oportunidad de negocio en los términos que las empresas proveedoras están acostumbradas a trabajar. La mayor responsabilidad recaerá sobre el Estado, por lo que llevar el acceso universal será una de las labores más complicadas del sexenio.

economía mundial


Un tortuoso fin de año para la economía mundial



FORBES- 4 de enero de 2019
Los mercados esperan agazapados la actuación política. Los excesos y sensacionalismos políticos están apagando una economía, cada vez más débil. La política pura se ha adueñado del escenario.

La agitación de los mercados preocupa a los inversores. Pues, aunque los mercados abrían hoy en positivo y todos los índices e indicadores mostraban un verde generalizado, el cierre de año viene cargado de mínimos históricos y fuertes caídas, tanto para Wall Street como para los mercados europeos.

Y es que las incertidumbres y las tensiones provocadas por la inminente desaceleración económica global siguen acechando los mercados en un contexto donde la economía se debilita por momentos, mientras que los organismos y autoridades monetarias siguen con la retirada gradual de estímulos.

Pese al optimismo que se vivía en la economía a principio de año, donde las previsiones apuntaban a crecimientos superiores al 3% para los próximos años; la situación actual y el tortuoso escenario que vive la política y la economía, han provocado reajustes a la baja en las previsiones.


Pues, como hemos dicho, aunque las previsiones mostraban unos crecimientos más acelerados, estos se han moderado, en algunos casos, hasta un punto porcentual. Para España, por ejemplo, el crecimiento que se pronosticaba por encima del 3%, ha sufrido un reajuste que, finalmente, lo ha situado entre el 2% y el 2,5%.

Como hemos comentado, el crecimiento de la economía española se deja casi un 1% por las tensiones que vive el escenario político. Un escenario político sucumbido por la incertidumbre y una serie de problemas que, todavía, siguen sin abordarse. La deuda sigue incrementándose y el país no logra alcanzar la ansiada, y muy necesaria, senda de déficit.

La economía pierde fuerza. No solo para España, sino que lo hace a nivel global. Una desaceleración económica, a la que todos temían, y que parece que ya está comenzando a darse. Las economías reajustan sus previsiones para los próximos años, siendo estos muy distantes de los arrojados en estos últimos 2 años.

Una desaceleración en un momento donde se planteaban crecimientos históricos para la economía global, pero que han acabado por convertirse en una desaceleración que todos temían. Una desaceleración provocada por una mala actuación política y, como siempre he dicho, por dejar que la política pura prime sobre la racionalidad económica.

Esta desaceleración tiene nombre y apellidos. Esta desaceleración no es más que el producto de una economía irracional y de excesos, donde se ha mirado más por la satisfacción de un pueblo levantado en armas, así como los intereses de los propios políticos, que por la sostenibilidad de un crecimiento económico en el largo plazo.

Se avecinan tiempos turbulentos para la economía. La incertidumbre sigue marcando el itinerario y la agenda económica global. Ahora, podríamos decir que toca esperar, pero no es así. La impasible actuación de los políticos nos a llevado a alcanzar una situación, para nada deseable. Por ello, ahora toca actuar.

La situación económica y política precisa una actuación que normalice el contexto que vivimos. Por ello, debemos abordar temas tan prioritarios como los agujeros de deuda, el Brexit, la guerra comercial y todo aquello que, por otro lado, también son los causantes de que la economía esté cambiando el rumbo hacia una recesión.

Por ello, no es momento de seguir con las políticas aplicadas. Es momento de desafiar todas las políticas convencionales, aplicando aquellas que garanticen una diplomacia internacional con acuerdos. Acuerdos que, de no darse, nos dejarán el terreno preparado para la próxima recesión económica.

la biometría


¿Es la biometría el sistema de pagos del futuro?



FORBES- 4 de enero de 2019
Uno de los retos a los que se enfrenta el uso de estos sistemas de autenticación es el conseguir que las personas sean receptivas a esta nueva tecnología y que se adapten a ella de forma rápida.


Los métodos de pago han ido evolucionando o más bien se han ido transformando a lo largo de la historia. Así, podemos considerar al trueque o intercambio de bienes y servicios, la primera forma de pago. Posteriormente comenzaron a utilizarse las monedas, primero de simple metal, principalmente cobre, y más tarde elaboradas con metales preciosos. Ulteriormente, aparecieron los billetes emitidos por los bancos y que podían intercambiarse por monedas de oro y plata. Otras formas de pago también surgieron hace siglos, y aunque más minoritarias que el papel moneda todavía se siguen utilizando, me estoy refiriendo a instrumentos como el cheque o el pagaré.

No sería hasta la década de los ochenta del pasado siglo cuando comenzaron a popularizarse las tarjetas de crédito o débito y las que llevaban incorporado un chip no surgieron hasta hace unos pocos años. En este afán por dotar a estos medios de pago de mayor seguridad y comodidad surgieron las tarjetas contactless, una forma de pago que permite pagar simplemente acercando la tarjeta al lector sin necesidad de pasar la banca magnética o insertar el chip en el terminal punto de venta (TPV).

Aún más reciente que las tarjetas de crédito es la forma de pago mediante el teléfono móvil y es que los smartphones están revolucionando nuestras vidas y como no podía ser de otra forma también están revolucionando el mundo de los pagos. Existen muchas aplicaciones hoy en día que nos permiten pagar con el teléfono móvil y es difícil, a día de hoy, saber cuál será la dominante en los próximos años. Además de los teléfonos móviles cada vez son más los dispositivos que nos permiten hacer pagos como los relojes inteligentes, gafas, anillos o incluso ropa inteligente. Todos estos cambios han producido que el dinero se haya convertido en algo más virtual que físico, aunque obviamente esta virtualidad no ha hecho que el dinero pierda un ápice de importancia.


De lo explicado hasta el momento se pueden establecer varias conclusiones, aunque una destaca sobre las demás, y es la aceleración en la transformación de los sistemas de pago. Así, mientras las primeras formas de pago tardaron siglos en implantarse, los cambios actuales son especialmente veloces y son muchos los actores que intentan ofrecernos soluciones de pago más cómodas y seguras, por lo que se hace difícil aventurar cuál será la forma de pago que se impondrá en los próximos años. Constantemente aparecen en el mercado soluciones digitales más sofisticadas y seguras que hacen tambalear formas de pago que hasta hace poco pensábamos que iban a ser duraderas.

Sin embargo, hay una solución para verificar nuestra identidad que se abre camino con mucha fuerza y que parece se impondrá en el futuro cercano y esta solución no es otra que la biometría. Hasta ahora nos identificábamos a la hora de pagar con nuestras tarjetas de crédito principalmente a través de introducir en el lector de tarjetas de nuestro PIN o número secreto. MasterCard, en este sentido, ha hecho varios estudios al respecto y ha concluido que cerca del 80% de los usuarios de tarjetas reconoce que en los últimos seis meses ha olvidado su número PIN y que contar con uno nuevo les ha supuesto entre 10 y 15 minutos de tiempo. A este hecho se unen fenómenos como el phishing o el simple fraude que mediante métodos más o menos imaginativos intentan acceder a nuestro número secreto y así poder operar con nuestra tarjeta de crédito como si fuéramos nosotros.

El olvido de la contraseña supone que tras la respuesta a una serie de preguntas o la activación mediante un correo electrónico o un SMS, obtendremos una nueva que de acuerdo a las estadísticas manejadas por MasterCard se nos volverá a olvidar en breve. El proceso de recuperación del Pin es engorroso, pero es el único disponible y necesario para nuestra supervivencia digital. Los sistemas biométricos plantean poner fin a esta situación ya que convertirían a los códigos Pin y a las contraseñas en herramientas obsoletas. Las particularidades, los rasgos físicos y los comportamientos de las personas serán en sí mismos nuestros nuevos métodos de autenticación.

Apple Pay, por ejemplo, ya permite el pago mediante el uso de la huella dactilar en el móvil y es que el lector de huellas dactilares se ha constituido como uno de los métodos de seguridad biométrica más efectivo a la hora de realizar pagos digitales y está sustituyendo a las claves, contraseñas u otros patrones de seguridad. Sin embargo, no sólo tenemos que ver a la huella digital como el único identificador biométrico que podría llegar a utilizarse, hay otras muchas opciones que se están desarrollando como son la voz, el rostro, el iris de los ojos o incluso los latidos de nuestro corazón que podrían convertirse en breve en las nuevas tarjetas de crédito.

Otro ejemplo del uso de la biometría en los pagos lo ha puesto en marcha el gigante chino Alibaba. Los usuarios que tengan el monedero digital en Alipay pueden efectuar ciertas compras gracias al sistema de reconocimiento de su rostro “smile to pay” y con la aportación de su número de teléfono.

Uno de los retos a los que se enfrenta el uso de estos sistemas de autenticación es el conseguir que las personas sean receptivas a esta nueva tecnología y que se adapten a ella de forma rápida. En este sentido, son varios los estudios que se han llevado al efecto y no parecen plantear muchos problemas en cuanto a su uso generalizado se refiere y muy en especial con respecto a las nuevas generaciones. Y es que uno de los factores clave que está promoviendo el desarrollo de la biometría en el sector financiero es el nivel de seguridad que ofrecen estos sistemas, ya que las técnicas de autenticación biométrica prometen un reconocimiento inequívoco. Si esto realmente es así, esta tecnología contribuiría a reducir el riesgo de fraude y la suplantación de identidad e incluso sería una potente arma con la que contarían los Estados para combatir la economía informal, el narcotráfico o el tráfico de armas.

Una encuesta realizada recientemente por el European Payment Council (EPC) entre los profesionales de la industria de pagos señala que el reconocimiento biométrico tiene un enorme potencial en los futuros sistemas de pagos de los próximos cinco años. En este sentido, el 31 % de los especialistas consideran a la huella digital como la forma de reconocimiento biométrico con más potencial. Tras la huella digital se encuentra el reconocimiento facial con un 11%, el reconocimiento a través del iris del ojo con un 10%, el reconocimiento mediante la voz con un 5%…. aunque casi todos ellos se decantan por la combinación de dos sistemas de reconocimiento biométrico.  Finalmente destacar que tan sólo un 5% de los especialistas se inclinan porque el reconocimiento biométrico no tendrá ningún recorrido en los próximos años.

martes, 1 de enero de 2019

virtudes


 Las virtudes y el desarrollo de nuevos negocios



FORBES- 1 de enero de 2019
Pareciera que estamos hablando de mundos lejanos e inconexos, sin embargo, las virtudes pueden ser las claves de éxito en la creación de nuevos negocios.

Desde que la Administración se convirtió en una disciplina académica, tanto los estudiosos de las teorías administrativas como los ejecutivos, consultores y los emprendedores nos hemos preguntado cuál es la clave del éxito de un negocio. Pensar en innovación, creatividad, oportunidad, técnica, recursos nos deja con una visión muy limitada. Hay negocios que pegan con tubo sin contar con esos elementos, sin tener una persona preparada al frente, sin un diseño novedoso, en fin, sin que nada nuevo brille en su existencia. Y, sin embargo, tienen clientes que están dispuestos a comprarles una y otra vez. Claro, hay excepciones a la regla.

Lo cierto es que México sigue teniendo un índice de éxito muy bajo en términos de creación de nuevos negocios. Seguimos siendo un país changarrero en el que creemos que el apoyo que debemos dar a las pequeñas y medianas empresas es asistencial, es decir, entregarles dinero y abandonarles a su suerte. Parece que no nos hemos dado cuenta de que el factor de fracaso que más se repite es que quienes se lanzan a la aventura de iniciar un nuevo negocio no los saben administrar.

Lo cierto es que, con la desaparición del Instituto Nacional del Emprendedor, el escenario parece más nublado. Me parece que dar dinero sin seguimiento a los proyectos, sin capacitación, sin acompañamiento, sin acceso a tecnología de punta, el emprendimiento entra en un punto bajo, cuando debiera seguir considerándose como una alternativa seria para todos aquellos que por circunstancias de adelgazamiento de sus instituciones o por cualquier otra, se quedarán sin empleo.

Pero, no todo está perdido. Hay actitudes que pueden ayudar a los emprendedores que estén decididos a iniciar un nuevo negocio. Algunas veces conectar puntos que parecen inconexos nos entregan buenos resultados. Tender puentes entre el mercado y las virtudes puede parecer disparatado y, lo sabemos, los disparates pueden acabar dando estupendos resultados. Hay virtudes que pueden ser elementos constituyentes de un buen desempeño empresarial. Una virtud es una disposición de la persona para obrar de acuerdo con determinados proyectos ideales como el bien, la verdad, la justicia y la belleza.

No hay ninguna novedad en este postulado, ya se ha hecho con anterioridad. Max Weber señaló que la Revolución Industrial tuvo tanto éxito debido a que estuvo sustentada en cuatro rasgos virtuosos: ahorro, espíritu de trabajo, honestidad y tolerancia. Encuentro muchas razones para creer que Weber estaba en lo correcto.

Ahorrar nos lleva a utilizar lo justo, a evitar el desperdicio, a incrementar los márgenes de utilidad y a disminuir el costo de producción. Ahorrar es la virtud que impulsa la productividad y que promueve la reserva de recursos en tiempo de bonanza para cuando llegan las épocas en las que hay austeridad.
El espíritu de trabajo se relaciona con una filosofía compartida y una lucha en común. Saber trabajar en equipo requiere de una misión clara, de una visión que se entiende, de una meta conocida y de objetivos que se pueden alcanzar. Es la unión y la correspondencia entre quienes participan en una labor.


Honestidad significa hablar con la verdad, ser decente, actuar en forma justa y llevar un comportamiento razonable. Un negocio honesto da lo que promete y no se queda con lo que no le corresponde. La honestidad es la base de la repetición de negocio pues genera confianza; un cliente que confía lo hace porque se siente satisfecho y tendrá el deseo de volver.


Tolerancia es la capacidad para resistir y aceptar, se relaciona con la fortaleza que le debemos imprimir a un negocio para aguantar los tiempos de vacas flacas y para aceptar los errores que se cometen así como la capacidad que tenemos para enmendarlos.


Los efectos que podemos encontrar al aplicar estas tendencias virtuosas en los nuevos negocios son de amplio espectro. Tienen bondades de consecuencia inmediata: generan un estilo de trabajo que busca la productividad y la rentabilidad en la forma correcta. Su aplicación puede contribuir en forma definitiva y potente al desarrollo de los negocios desde la etapa de construcción. Además, estas virtudes tienen un atributo maravilloso: son gratuitos. No necesitamos invertir en una licencia de uso, no requerimos un software para operarlo ni un hardware para instalarlo. Tampoco es preciso tener una capacitación costosa para conocerlos.

Estas tendencias virtuosas se oponen a las directrices viciosas que también se pueden dar en los negocios. El desperdicio nos lleva a dos callejones sin salida: o elevamos el precio con el riesgo de quedarnos fuera del mercado o disminuimos el margen de utilidad. Si no trabajamos en equipo, el esfuerzo se diluye y terminamos con resultados muy próximos al rendimiento cero. Sin honestidad, matamos la credibilidad de nuestros clientes y de nuestro equipo de trabajo. Cuando no hay tolerancia, nos frustramos rápidamente, y podemos tomar decisiones que resulten fatales para un proyecto.

La conexión entre las virtudes y la creación de nuevos negocios debiera resultar como una unión lógica, sin embargo, hemos estado tan preocupados por innovar, crear, rentabilizar, aprovechar oportunidades que no nos hemos dado cuenta de que antes de construir los muros, tenemos que tener listos los cimientos. Las virtudes son el basamento de un negocio, encima de ellas podemos elevar los elementos que edifican una empresa o un proyecto de emprendimiento.

Hay veces que estamos buscando, de la misma forma en la que Diógenes recorría las calles sosteniendo su lámpara, las razones por las que nuestros proyectos tienen un factor de éxito tan bajo. Diógenes buscaba hombres virtuosos, ojalá podamos encontrar negocios virtuosos que tengan un buen pronóstico de triunfo.

“Bucket List”


 Tips para la “Bucket List” del emprendimiento



FORBES- 1 de enero de 2019
Hacer un pitch televisivo o lanzar una campaña disruptiva, son algunas de las cosas que todos los emprendedores deberían hacer, aunque sea una vez en su vida, aquí el ¿Por qué?

Aquí cinco cosas que debes poner a consideración para hacer tu “Bucket List” como emprendedor. Las razones son simples; salir de tu zona de confort, aprender, y crecer. Si eres un nuevo emprendedor o deseas transformarte y crecer no puedes perderte este artículo.

Conseguir algún recurso para tu negocio de forma gratuita. Si algo impactará en tu mente, es concebir que hiciste dinero de una forma simple. Conseguir recursos gratuitos es algo positivo para ti, pues facilita tus propios procesos, sacándote de la caja. Recuerda, sólo a los que les cuesta todo, les pesa todo. Tú puedes conseguir algo gratis y de ahí hacer dinero.


Hacer un pitch televisivo. Foguearte como emprendedor es algo muy importante, si no quieres salir en televisión, puedes grabarte, y pulirte. El simple hecho de hacerlo te dará la oportunidad de ajustar tu comunicación y notar que es aquello que deberías mejorar.


Conversar con empresarios poderosos. Hablar con alguien que ya ha caminado el camino que tú deseas, es quizá una de las cosas más gratificantes y enriquecedoras. Aprender en cabeza ajena es posible, créelo, pregunta, aprende.


Ser imagen de tu negocio. Conectar aspectos personales con tu producto o servicio, es un ejercicio muy importante. Tu historia y la de tu producto pueden trascender en la gente, lo que es bueno en materia estratégica comunicativa.


Concursar en premios de emprendimiento. Medir tus ideas, conocer nuevas, preparar un buen plan, son algunos aprendizajes interesantes que pueden ayudarte a crecer. El simple hecho de concursar te ayudará mucho a aterrizar puntos clave de tu negocio. Además si llegaras a ganar, eso podría detonar una imagen interesante de ti como persona o de tu producto o servicio.


Existen muchos puntos más que pudieras poner en tu lista piensa por principio aquellos que te ayuden a crecer, aprender, foguearte o sacarte de tu zona de confort, esto te hará vivir más plenamente en materia de negocios.

Economía de la Colaboración


Economía de la Colaboración y la innovación


FORBES- 1 de enero de 2019
Un ejemplo claro de la importancia de ser una organización ágil, responsable y creativa es la expedición espacial Apolo XIII que, como saben, no consiguió alunizar a causa de una explosión.

¿Qué pasará cuando la comunidad ya no necesite comprarles a las compañías? En la era de la colaboración, la hegemonía de las compañías está cambiando radicalmente. Para mantenerse rentables, las empresas deben cambiar su forma de pensar y compartir la propiedad y el acceso con otras corporaciones, empresas nuevas y con la comunidad.

Mantener una posición hegemónica en el mercado es más que nunca un espejismo. De la lista de las 500 empresas más valoradas de la revista Fortune en 1955, 88% ya desaparecieron. Este dato nos dice que una empresa para sobrevivir, necesita innovar, reinventarse continuamente, adaptarse a los nuevos mercados globales en los que ya no se sabe de dónde viene la competencia y las fronteras entre los sectores se desvanecen.

Un ejemplo claro de la importancia de ser una organización ágil, responsable y creativa es la expedición espacial Apolo XIII que, como saben, no consiguió alunizar a causa de una explosión en un tanque de oxígeno que podía haber sido fatal para sus tres tripulantes.

Debido al accidente de pronto los planes cambiaron radicalmente, la misión ahora era rescatar, con lo que tenían mano a nave maltrecha y regresar a la Tierra sanos y salvos. La explosión cambió las reglas del juego, igual que la globalización ha cambiado las reglas del mercado. Las empresas han de volverse más ágiles, ser responsivas y responsables, y comenzar a hacer innovación dentro de los diferentes departamentos o estructuras de la organización, lo que se conoce hoy como intraemprendimiento. En el caso expuesto, la misión era llegar a la luna, el accidente (los mercados, la competencia) cambiaron los planes y se volvió una carrera de supervivencia donde el trabajo en equipo, más ágil, responsable y creativo logra sobrevivir: “Todas las versiones necesarias para crear productos y servicios que atiendan las necesidades actuales de los consumidores.”

Lecciones aprendidas

De acuerdo con Rita McGrath, de la Universidad de Columbia en Nueva York, hoy las compañías tienen que cambiar su forma de pensar en varios aspectos:

Tradicionalmente las compañías se centraban en tener ventajas competitivas monolíticas, ahora las ventajas están sujetas a una gran presión.


Antes mantenían las perspectivas existentes, ahora las empresas constantemente se cuestionan el statu quo.


Empresas que antes tenían perfiles similares definían cuál era el proceso y la estrategia, hoy deben considerar a otros actores para que participen en la estrategia.


De procesos que eran lentos pero precisos (estados financieros, previsiones), ahora las empresas deben ser ágiles, rápidas, buscando ser certeras, aunque no tan precisas.


Las empresas estaban orientadas a las predicciones, ahora están motivadas al descubrimiento de nuevos mercados y nuevos clientes, enfocadas en entender mejor al cliente.


Antes sólo buscaban el valor presente neto (VPN), ahora iteran antes de ganar dinero. Hoy las empresas tienen que practicar, moldear el producto, gastar en prototipos, aunque no ganen hasta llegar al mejor producto.


Las empresas del pasado buscaban la confirmación, las empresas de hoy buscan la “desconfirmación”: “Demuéstrame dónde estoy equivocado, que este no es el mercado”, dándose la oportunidad de cuestionarse todo el tiempo.


Antes estaban enfocadas en una autorización interna, ahora buscan enfocarse de manera agresiva al mundo.


Si un producto no funcionaba en el mercado, las empresas se quedaban en el fracaso. Hoy, se deben levantar rápidamente y seguir adelante.


En vez de reestructurarse las empresas hoy tienen una morfología que va adecuando su talento y sus áreas funcionales, su ejecución debe cambiar.


Las empresas antes necesitaban constatar hechos, hoy responden a advertencias tempranas, deben tener otro tipo de ojos, otra sensibilidad.


Antes la innovación se daba por episodios y por silos, hoy debe ser constante y oblicua, debe estar inscrita en los genes de las empresas.


Antes no se discutía el fracaso, en las empresas de hoy el fracaso es parte de la cultura, tiene que haber un cuestionamiento constante y una cultura pro-fracasos.


Las empresas en la actualidad deben tener un significado y los empleados deben reflejarse en ese significado, ayudando a generar pensamiento, a crear constantemente, a actuar con rapidez y a responder ante las necesidades del mercado.


Las empresas hoy deben tener “accountability” en el sentido de identificarse con algo, ser dueñas del valor, adueñarse del problema o de la solución. Es justamente con empresas disruptivas, que están cambiando el mercado.