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jueves, 4 de mayo de 2017

riqueza

 Manejo inteligente de la riqueza



FORBES- 4 de mayo de 2017
Qatar, es uno de los países más ricos del mundo, que ha aprovechado con inteligencia y visión los dineros obtenidos realizando importantes inversiones inmobiliarias, especialmente en su capital.

¿Por qué algunos países ricos en petróleo y gas cayeron en el error del despilfarro, falta de diversificación, pérdida de competitividad, corrupción y poca inversión social, mientras que otros aprovecharon los recursos con inteligencia pasándole incluso los beneficios a la próxima generación?

En el primer caso tenemos a muchos países del Medio Oriente, que en la década de los setentas y recientes años de bonanza de precios no aprovecharon esa riqueza para brindar crecimiento y prosperidad a sus pueblos.

Otro fenómeno a evitar fue lo acaecido en los Países Bajos, conocido en economía como la enfermedad holandesa, consistente en una apreciación de la moneda y subsiguiente pérdida de competitividad de otros sectores, provocado por el aumento significativo en el ingreso de divisas, en este caso provocado por el descubrimiento de yacimiento de gas natural en los años sesenta.

Esta lección la aprendió bien Qatar, actualmente uno de los países más ricos del mundo, que ha aprovechado con inteligencia y visión los dineros obtenidos realizando importantes inversiones inmobiliarias, especialmente en su capital Doha, convirtiéndose sus rascacielos, en referente al igual que ciudades como Nueva York y Hong Kong.

Tuvo la visión de anticipar y ser el gran ganador del cierre de bases militares de los Estados Unidos en Arabia Saudita, éstas eran un tema álgido en las relaciones de Estados Unidos y el mundo musulmán por cobijar lugares sagrados como la Meca y Medina, Qatar construyó una gigantesca base aérea en 1996 considerada como una de las más importantes y geoestratégicas para Estados Unidos.

Es también propietaria del medio Al Jazeera, un medio de comunicación muy influyente en la población árabe y musulmana, lo que le ha dado a este pequeño país una proyección y poder mucho más allá de su pequeño tamaño.

Su riqueza le ha permitido asumir importantes proyectos de infraestructura, la creación de un importante fondo soberano, y trabajar en pos de una economía avanzada, sostenible y diversificada. Gracias a sus inteligentes decisiones es titular del mayor índice de desarrollo humano del mundo árabe y ha ascendido al puesto 32 a nivel global (Informe 2015).

Otro ejemplo positivo es Noruega, que evadió el mal holandés mediante la creación del mayor fondo soberano, actualmente con activos por el orden de los 900 mil millones de dólares y con la restricción al gasto del gobierno de un 4% anual de los rendimientos.

Más aún, en estos momentos y ante la perspectiva de que las reservas de petróleo y gas se terminarán en 50 años, ya han girado instrucciones al fondo para que obtengan una mayor rentabilidad y bajó a 3% la autorización de gasto.

Como exportador número doce de petróleo en el mundo y proveedor del 20% del gas europeo, Noruega no sólo ha garantizado que no haya distorsiones en la moneda, sino que asegura un nivel de bienestar a todos sus habitantes y crea un ahorro para las siguientes generaciones.

En América Latina en tanto, Venezuela el país con mayor de reservas de petróleo, ha expuesto con las malas decisiones a su población a la máxima inflación del mundo (más de 700%), a una estructural escasez de alimentos y medicinas y niveles de violencia a grados de pandemia social.

La piñata del gobierno venezolano, el clientelismo y medidas intervencionistas, tienen en la miseria al pueblo venezolano, la paradoja es que si bien asentados sobre millonarias riquezas del subsuelo, tienen parte de su flotilla petrolera varada en sus puertos, con millones de barriles en sus tanques, sin poder llevarlos a su destino ante la falta de liquidez de PDVSA (Foreign Policy de enero).

En Centroamérica tenemos otras riquezas y recursos que igualmente podemos explotar inteligentemente como lo hicieron Noruega y Qatar, con una visión de mediano y largo plazo, teniendo además en mente el beneficio de la mayoría, que debería ser el norte de todo buen gobierno.





*Nuria Marín Raventós es empresaria y analista

responsabilidad

No existe el contenido basura en Internet



FORBES- 4 de mayo de 2017
La responsabilidad de ver y compartir contenidos en Internet y redes sociales, pertenece a los usuarios, no a las plataformas.

Hace unas semanas, algunos alumnos me preguntaron qué pensaba sobre el contenido “basura” o de mala calidad que abunda en la red. Particularmente ellos se referían a los canales de algunos YouTubers que, desde su punto, eran bastante malos, aburridos, deficientes o incluso, ofensivos.

Mi respuesta fue que no existe mal contenido en Internet, sólo una oferta muy amplia que puede o no coincidir con nuestros gustos personales, pero que nadie nos obliga a ver. Y es que en Internet y redes sociales la principal característica es que el usuario es el único responsable de lo que consume.

La forma en que se manejaron durante mucho los medios tradicionales de comunicación como la radio, la televisión o la prensa impresa hizo que los usuarios los culpáramos de prácticamente todos nuestros males e incluso, los responsabilizáramos de nuestra educación, nuestra limitada cultura política o de nuestro pobre desempeño deportivo, sólo por citar algunos ejemplos.

El problema con los medios tradicionales es que la oferta de contenidos era muy limitada y repetitiva: un single sonaba en todas las estaciones; una noticia se editorializaba prácticamente de la misma manera en todos los espacios noticiosos; la estructura de programas de revista o concurso eran iguales en todos los canales.

No había búsqueda, propuestas, desafíos. Y en algún momento nos teníamos que cansar.

No obstante, nunca entendí la correlación que muchos daban por hecho entre medios, cultura y educación. Si bien es cierto que los mass media fueron un referente cultural, siempre ha sido responsabilidad de las personas hacerse cargo de su propia formación.

Sin embargo, siempre fue más fácil culpar a los medios que hacernos responsables de nuestra educación.

Esta forma de mirar como culpables de todo a los medios se heredó a las plataformas digitales: se ha generado muchísima desconfianza porque la oferta y calidad de contenidos es tan amplia, que prácticamente se puede encontrar lo que sea. Si a eso sumamos los fenómenos virales como (que van de Los XV de Rubí a Lady Woo), el descrédito digital crece enormemente.

Umberto Eco lo dijo: “las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas”. Lo que me lleva a plantearme la pregunta de a quién seguía Eco en sus redes sociales, puesto que consideraba que las opiniones que leía eran malas. Si seguía a idiotas (lo que sea que eso signifique), seguro sólo leería opiniones con esas características.

Sin embargo, a diferencia de las plataformas tradicionales, donde la oferta de contenidos se limitaba a la línea editorial del medio, en digital el usuario es quien construye su propio flujo de información, con sus propias características de tiempo y forma.

Este hecho hace que el usuario sea el responsable de lo que ve y escucha en redes y medios digitales; una responsabilidad para la que probablemente no esté preparado.

Por ejemplo, el caso de las noticias falsas es paradigmático. Se culpa a las redes sociales de difundir información falsa, cuando en realidad son los usuarios quienes lo hacen. Es importante que entendamos que las redes sociales no son medios de comunicación, sino plataformas de interacción.

Son un pilar de los medios y parte fundamental de la difusión de la información, pero en ningún momento podemos confundirnos y exigir que tengan la ética de un medio de comunicación. Estas plataformas no están obligadas a decir la verdad, por el simple hecho de que se trata de personas interactuando y generando contenidos; no son empresas o profesionales los que lo hacen.

A la responsabilidad de qué ver en las redes sociales, se suma la de qué creer. Una cuestión complicada y que requiere cierta formación. Quizá en algún la discriminación de la información digital se convierta en parte de la educación básica, pero por lo mientras, nosotros tenemos la responsabilidad de formarnos un criterio y ser cuidadosos y escrupulosos con la información que compartimos y creemos.


Al final, no existe el mal contenido en Internet: lo que a mí me parece terrible, a alguien le parecerá atractivo. La libertad de expresión tiene muchos matices, uno de los más complicados es defender aquello en lo que no estamos de acuerdo.

miércoles, 3 de mayo de 2017

activismo

 Del activismo hacia las empresas al activismo empresarial



FORBES -3 de mayo de 2017
En un mundo globalizado donde la ética ganó aquella batalla a la estética, ha convertido a las compañías en activistas, embajadoras de la globalización.

El activismo no es un fenómeno nuevo, nos ha acompañado desde que el ser humano tiene conciencia social más o menos organizada. En una perspectiva más reciente, el activismo de los años 80 y 90 del siglo XX fue presionando al establishment empresarial para interrumpir el monólogo unidireccional al que estaban acostumbrados. A finales de los 90 se comenzó a percibir ese efecto, exhortando un mayor diálogo de las empresas con sus públicos. Esto dio pie a una transición de la era de la estética a la era de la ética, donde las compañías de hoy, en el siglo XXI conviven en un marco conversacional con múltiples actores en el que Internet ha desestructurado las reglas convencionales. Hoy vivimos en un marco de mayor transparencia vigilados por la gran lupa de Google.

El activismo, por tanto, logró influir en las compañías hasta el punto de que estas no presentan una única cuenta de resultados económico financieros, sino también dan cuenta de su contribución social, transparencia o ética. Esta gestión nos conduce al concepto de reputación.

Sin embargo, conviviendo con este fenómeno en los últimos años, las reglas han vuelto a cambiar. Hoy, en un mundo globalizado donde la ética ganó aquella batalla a la estética, ha convertido a las compañías en activistas, embajadoras de la globalización y, por ende, del establishment económico.

Pero, ¿a quién va dirigido el nuevo activismo protagonizado por las empresas? A todo lo que ponga en peligro ese nuevo orden mundial denominado globalización y, su baluarte más destacado, está representado hoy en día curiosamente por el líder del mundo libre. Libre de terrorismo, de delincuencia y de paro, pero no libre de aranceles, impuestos y sanciones.

El decreto presidencial que firmó en enero Donald Trump que implica el cierre temporal de las fronteras de Estados Unidos a los inmigrantes de siete países de mayoría musulmana y refugiados, ha sido la chispa que ha encendido ese activismo empresarial latente, pese a que la medida ha sido suspendida por el tribunal federal de apelaciones.

El caso de éxito del libro de Naomi Klein, “No Logo”, el abanderado de la globalización: Starbucks, se erige como el feroz embajador del frente mundial anti Trump, asegurando, no solo que continuará invirtiendo en México, pese a la amenaza del presidente de imponer aranceles de 20% a los productos mexicanos que entren en el país, sino que ofrece apoyo legal a todos sus empleados susceptibles de ser afectados por la medida, tal y como aseguró su presidente, Howard Schultz.

Starbucks no está sola. Recientemente, CNN Dinero publicó un listado con 97 compañías bajo un unívoco frente anti Trump, especialmente desde la órbita tecnológica y el “planeta” Silicon Valley. Compañías como Airbnb, Apple, Dropbox, eBay, Etsy, Google, Intel, Microsoft, Mozilla, Netflix, Reddit, Pinterest, Linkedin y procedentes de otros sectores como la mítica Levi Strauss & Co. Teniendo en cuenta que la mayor parte de estas organizaciones que ocupan los rankings de las más deseadas y valoradas del mundo, ven en riesgo su bien más preciado: el talento, que procede en algunos casos de estos países afectados.

A estos sectores se une el de la biotecnología, argumentando que Estados Unidos, siendo el mayor desarrollador de medicamentos del mundo cuenta con la capacidad de atracción de los mejores investigadores y médicos del mundo.

Y, al otro lado del muro, también se han “activado” frente a Trump reconocidas compañías mexicanas. Sin contar el mundo de la interpretación, la moda, la música y no podía faltar el activismo ambiental encarnado en el multimillonario Tom Steyer.

No obstante, la guerra ha empezado, los propios defensores de Trump se levantaron en armas contra el anuncio de Starbucks vía el medio de comunicación no percibido como difusor de “fake news” del trumpismo: Twitter. Un canal de conversación en plena ebullición, especialmente desde que el presidente número 45 llegó a la Casa Blanca. Estos, exhibieron el nombre de Trump en sus cafés o chocolates ante la pregunta habitual del empleado. Un fenómeno que se convirtió en viral adoptando el hashtag de “#TrumpCup now!”

Ante este peculiar fenómeno histórico. Teniendo en cuenta que ese decreto presidencial en concreto se refiere a una medida temporal que afecta a países con riesgo potencial del cultivo terrorista, al igual que otro polémico decreto a deportaciones que van dirigidas a inmigrantes ilegales con antecedentes penales. ¿Es posible que se esté exagerando el problema? Mejor aún, ¿es probable que algunas de estas compañías hayan visto en la situación una oportunidad de posicionarse como organizaciones más contributivas y activas socialmente, puros defensores de la ética en el mundo? El debate se ha abierto. Somos testigos de un fenómeno sin precedentes.





*Eduardo Hernández Ripoll es Senior Partner en ANKROM Global Consulting Group

negocios

 Lo que debemos comprender al hablar de negocios


FORBES- 3 de mayo de 2017
Comprender la compleja naturaleza de los conceptos que necesita un proyecto es vital para entender cómo operan los negocios.

Existe la falsa creencia de que el ser humano nace con las dotes necesarias para negociar. Por alguna extraña razón, creemos que todos somos expertos al momento de sentarnos frente a una mesa de negociación y aunque algo nos dice que debiéramos tratar el asunto con mayor cuidado, nos lanzamos al ruedo alegremente como quien se avienta del trampolín más alto de la alberca cerrando los ojos y apretando la nariz con los dedos. Por supuesto, hay grandes posibilidades de que el impacto termine doliendo.

Con un pudor muy raro, los emprendedores, ejecutivos y empresarios sienten temor de confesar que hay temas que les resultan ajenos y esta es una de las principales razones por las que los proyectos fallan o tienen grandes vulnerabilidades. No se trata de falta de intuición, o de que el producto sea malo, se debe a que quienes tienen en sus manos la responsabilidad de echar a volar un plan emprenden el vuelo con el mismo entusiasmo que Ícaro para sufrir los padecimientos: sus alas de cera se derriten al contacto con el sol. No importa cuánto impulso, cuánto apoyo o cuántos recursos se tengan a disposición, las probabilidades de éxito se reducen mucho cuando no entendemos los elementos básicos para hablar de negocios.


También hay cierto grado de engreimiento en estos temas. No se trata de conceptos ininteligibles, todo lo contrario. Son parámetros vitales que sirven de sustento y dan estructura a los proyectos. Además, son señas que nos indican quién sí y quién no los domina. No son palabras de moda o vocabulario que nos haga brillar. No hay forma de blofear, se nota de inmediato cuando alguien está en control de estas variables. Así que conviene verificar, como si se tratara de una lista de cotejo, si las dominamos o no.

Según Griffin y Ebert en su libro Negocios, existen cinco elementos que tenemos que comprender y dominar al hablar de negocios:


Tenemos que ofrecer un producto que resuelva una necesidad de mercado. Alguien debe necesitar aquello que intentamos poner a disposición y lo debe requerir con tantas fuerzas que sea capaz de querer pagar por ello. En esta condición, no importa que tan buena sea nuestra idea o si el diseño es perfecto o si estamos realmente enamorados del proyecto, si no hay clientes, no hay negocio. Por lo tanto, no sólo debemos de entender la necesidad, tenemos que conocer a nuestro cliente. Tenemos que hacer un retrato imaginario lo más preciso posible para ponernos en sus zapatos y ofrecerle lo mejor a nuestro alcance.

Ley de oferta. Es decir, tenemos que comprender que un fabricante está dispuesto a ofrecer un producto para su venta mientras su precio aumente y menos cuando su precio disminuya. Aunque parece obvio, esto implica un gran conocimiento del mercado al que vamos a atender. Tiene que ver con la estacionalidad con la que se mueve el proyecto y con la vida útil de aquello que estamos ofreciendo.

Programa de oferta y demanda. Es preciso dominar los parámetros de evaluación de las relaciones entre los diferentes niveles de oferta y demanda o los distintos horizontes de precio. De ahí podremos obtener una curva que nos revele cuántas unidades de producto deben ser ofrecidas para su comercialización conforme varía el precio.

Precio de equilibrio. Una de las fallas más frecuentes de un proyecto es desconocer el precio en el que se maximiza la utilidad y en el que la cantidad de los productos demandados y ofertados son iguales. Es decir, es el punto de convergencia en el que el precio que se puede cobrar será el que el máximo número de clientes que estén dispuestos a pagar.

Punto de equilibrio. Es el punto en el que las unidades vendidas se equiparan con las utilidades del negocio. Es decir, es el momento en que se han sufragado todos los costos y gastos sin llegar a tener utilidad. Este es uno de los conceptos más importantes de alguien que habla de negocios pues se refiere a la alerta que tenemos de que vamos a empezar a perder o que ya se va a empezar a ganar. Es un límite que es de amplia relevancia y un foco de atención que no se debe de desestimar.

Por supuesto, tenemos que entender que cada proyecto de negocio tiene como objetivo principal generar utilidades, ese es el primer incentivo que mueve a alguien para  asumir el riesgo de iniciar un plan.

La era global, los avances tecnológicos, las opciones que nos presenta el mundo virtual, las facilidades que surgen a partir del comercio electrónico nos han hecho olvidar un concepto básico que aplica para negocios sencillos o complicados, para proyectos de emprendimiento o empresas trasnacionales con presupuestos superiores a los de una nación: Un negocio debe enfocarse a identificar y satisfacer los deseos del consumidor.


Antes que esto no hay nada y después de ello hay que fabricar una estructura que permita que se desarrolle un ejercicio empresarial consistente. Es cierto, los negocios se han transformado y no son lo que eran. A principios del siglo XX, los proyectos se planteaban para trascender el largo plazo, las empresas se constituían con la intención de durar de generación en generación y tristemente, la mayoría de ellas no trascendieron el límite de la primera línea de los fundadores.


Hoy, lo efímero también se plantea como una posibilidad de negocio. Es más, muchas oportunidades de negocio se aprovechan con la conciencia del corto aliento y no por ello dejan de ser rentables. Pero, en esos proyectos, los cinco elementos propuestos por Griffin y Ebert, adquieren más relevancia.


Sin importar si el proyecto busca el largo plazo o si es efímero, tener una especie de tablero de control que nos permita ver de un solo golpe cómo se encuentra nuestro proyecto, constituye una herramienta muy útil para alguien que quiere hablar de negocios. Es increíble como muchos emprendedores desconocen alegremente estos conceptos y se lanzan al vuelo den forma tan inocente y, como algunas personas que los dominan han logrado sus objetivos con mayor facilidad.



Evidentemente, estos factores no constituyen una fórmula de éxito. El mundo de los negocios se mueve sobre las ruedas del riesgo, no hay forma de evitarlo, pero sí de reducirlo.

100 días

   Trump y los 100 días de sus primeros cuatro años ¿o de los siguientes ocho?




FORBES- 3 de mayo de 2017
Donald Trump no sólo es el presidente con el menor índice de aprobación de la historia moderna de su país, es quien menos promesas de campaña ha cumplido (hasta ahora). 


Parece lejano el momento en el que el mundo observaba atónito al candidato republicano hablar de construir un muro, de revocar el Obamacare, de volver a hacer America Great Again y de disolver el TLCAN.

Aún más lejano parece el momento en el que aquel candidato ganó las elecciones y en el que se iniciaba un nuevo periodo de incertidumbre y especulación en el mundo.

Si bien es cierto que Trump ha generado un buen número de acciones ejecutivas, también es cierto que a lo largo de sus primeros 100 días no se ha logrado consolidar el proceso legislativo que pueda realmente transformar las intenciones en política pública.

Donald Trump, llegó a la Casa Blanca con un país sumamente dividido y la clase política polarizada y muestra de ello es la lenta confirmación de su gabinete presidencial que, posterior a los 100 días no logra estar integrado en su totalidad (muestra de esto es la muy reciente designación del Secretario de Agricultura y del representante comercial de los Estados Unidos).

La expectativa al inicio de su gestión era que el presidente lograra revertir los efectos de los contrapesos políticos, de los desequilibrios institucionales, es decir, de aquello que aparentemente había dado a su antecesor poca capacidad de entregar resultados concretos.

La realidad es que después de estos primeros 100 días, se sigue teniendo una amplia duda sobre la capacidad resolutiva y operativa de Trump tanto por la forma de relacionarse con el Poder Legislativo como por la falta de gobernanza y legitimidad.

Sin embargo, sorprende que en las encuestas publicadas a los 100 días de su gestión el 96% de sus votantes que lo llevaron a la Casa Blanca, afirma hoy que volvería a votar por él. Fundamentalmente, por la falta de vínculos directos con la clase política a la que él mismo desprecia.

Este nivel de popularidad y falta de aprobación no se había visto en los Estados Unidos desde el periodo presidencial del 33avo presidente Harry S. Truman, quien gobernó de 1945-1953. Sin embargo, la historia le concede el beneficio de la duda por ser el presidente que a la muerte de Franklin D. Roosevelt no sólo vio terminar la Segunda Guerra Mundial, sino que además orquestó en orden internacional bipolar.

Hasta ahora, Donald Trump sólo ha conseguido trabajar efectivamente con su Congreso, me refiero a la nominación y designación del Ministro Neil Gorsuch, quien además de cumplir impecablemente con las credenciales académicas para estar en la Suprema Corte, se ha destacado por su amplio dominio del derecho constitucional y eso, viene extraordinariamente bien en un momento en el que se asoman las disputas y controversias constitucionales.

El tema preocupante es entonces, la eficacia política, no sólo del grupo en el poder sino de la expresión de aletargamiento más importante de los últimos años. Podemos poner como ejemplo a destacados presidentes de la época moderna quienes además intentaron comenzar una nueva época de desarrollo al interior de los Estados Unidos. Por ejemplo, Franklin D. Roosevelt en 100 días consolidó el New Deal para superar la Gran Depresión, y logró echar a andar la maquinaria económica y el desarrollo de empleos logrando primero un consenso nacional.

Pero estos 100 días del actual presidente al frente de su gobierno también nos han demostrado que un personaje como Trump que dice despreciar a la clase política, se pelea con los medios y habla de conspiraciones y espionaje, puede ser quizá la antítesis de la figura presidencial que desde el inicio de la vida independiente de los Estados Unidos ha buscado preservar la institucionalidad del presidencialismo, mas no del centralismo. Las grandes lecciones de Donald Trump a sus 100 días de gobierno deben ser, por un lado que en Estados Unidos el presidente no puede tomar decisiones sin la aprobación de su Congreso. Y, por otro lado, no puede realizar políticas públicas y mucho menos política exterior desde una cuenta de Twitter.

El presidente, si quiere que su proyecto político dure más de cuatro años, debe saber la diferencia entre ser un Celebrity Rockstar y un Actor Político internacional.

100 días pueden ser mucho o poco, el resultado de esta gestión se verá cuando al cabo de su primera mitad haya suficientes acciones traducidas en política pública, un gabinete administrativo y operativo consolidado y ejes de política exterior claros y responsables.


Para México, la primera muestra de voluntad política clara tendrá que ser la pronta designación de un embajador o embajadora de Estados Unidos ante nuestro país (dada la anticipada renuncia de la ex embajadora Roberta Jacobson quien presentó su renuncia y no ha sido revocada ni ratificada). A partir de ahí, se podrá leer un mensaje más certero respecto a los alcances en materia de agenda binacional del presidente Trump.

martes, 2 de mayo de 2017

dinero

Que el dinero no sea un misterio para los niños




FORBES- 2 de mayo de 2017
Si nunca hablas de dinero con tus hijos, difícilmente saldrán al mundo con las herramientas para tener unas finanzas personales sanas. Lleva el tema a la mesa.


Con motivo del Día del Niño, en ComparaGuru.com hicimos el ejercicio de preguntarles a varios padres de familia qué piensan sus hijos sobre el dinero. Algunos ni siquiera les habían planteado el tema, oros contaron anécdotas graciosas en apariencia, preocupantes de fondo.


“El dinero es una fuente de misterio para los niños, sienten su poder, así que hacen preguntas”, dice Ron Lieber, columnista de finanzas personales del New York Times, en un extracto de su libro The Opposite of Spoiled: Raising Kids Who Are Grounded, Generous, and Smart About Money.


Estos cuestionamientos infantiles no son necesariamente directos, pero ciertamente están relacionados con el dinero, según el planteamiento de Lieber. Algunas pueden ser: ¿por qué no me compras tal cosa? ¿por qué vivimos en esta casa? ¿somos pobres?


En una encuesta que hicimos el año pasado junto a Brad.Feebbo, la mayoría de quienes participaron dijeron que era más difícil hablar de dinero con sus amigos y familiares, que, de la muerte, el sexo o las enfermedades. Este tabú sin duda es percibido por los más pequeños de la casa. Y no es lo ideal.


“Si bien existe cierta reticencia a exponer a los niños a conceptos financieros a una edad demasiado temprana, existen beneficios considerables al presentar la educación financiera mientras los jóvenes están todavía en un proceso de establecer sus comportamientos financieros personales. La investigación ha demostrado que hay una relación directa entre la edad del alumno y los cambios de comportamiento. A la luz de esto, es más probable que se retenga la educación financiera que se introduce en una etapa temprana de la vida, lo que por lo tanto aumenta el conocimiento y la educación financiera”, indica la Unicef en un documento sobre su programa de Educación social y financiera para la infancia.


La educación financiera debe empezar en casa lo más pronto posible y una forma de iniciar es llevando el tema a la mesa, sin miedo.


A la hora de que tus hijos se enfrenten con el mundo real deben estar preparados para recibir un sueldo, rechazar o aceptar ofertas de tarjetas de crédito, enfrentar un accidente de auto con seguro, vivir con la tranquilidad de tener un seguro médico y tener un retiro digno.


No existe un único método para enseñarles, pero el ejemplo siempre funciona. El punto es que ese ejemplo no sea un secreto. Diles cuánto ganas y a dónde se va el dinero; dales una mesada y ofréceles un interés sobre su ahorro; págales por alguna tarea; cóbrales intereses cuando les prestes dinero y no te paguen a tiempo; ayúdales a establecer metas de corto y largo plazo.




Si tú no sabes mucho de esto, entonces infórmate primero; que el dinero no sea un misterio ni para ti ni para tus hijos.

lunes, 1 de mayo de 2017

estrategia

 La mejor estrategia de marketing en Facebook


FORBES- 1 de mayo
Para iniciar la estrategia, será necesario realizar una investigación en Google Trends de las zonas geográficas y época de mayor número de búsquedas por ciudades o comunidades.


¿Que estrategia de marketing digital para una tienda online funciona mejor en Facebook? apareció originalmente en Quora, un lugar para adquirir y compartir conocimiento, y mejor entender el mundo.


Respuesta por Gines Mayol, Consultor SEO y de Marketing Online:


Personalmente diria que depende del nicho.


Por ejemplo, yo he comprobado como las tiendas online de moda con precios asequibles para todos, funcionan muy bien en Facebook.


También complementos para mujer de precios económicos suelen conseguir atraer mucho trafico a través de Facebook (y ventas).


Estrategias:

Realizar una investigación en Google Trends de las zonas geográficas y época de mayor número de búsquedas por ciudades o comunidades.

Crear un anuncio en cada una de estas comunidades con presupuesto al día a partir de cien pesos.
Mantener los anuncios al menos una semana.

Tener instalado el pixel de Facebook en la web para que recoja toda la información.

Crear públicos específicos con los usuarios que han visitado estas paginas de tu web (especificas).

Volver a realizar un anuncio de retargeting a los usuarios que ya han visto tus productos anteriormente en la web.

Mantener el anuncio al menos una semana.

El plan de marketing seria: Una semana de anuncios normales y después, una semana de anuncios de retargeting.


Todo esto, contando con que necesitaras un presupuesto al menos de dos mil pesos para realizar todo el proceso.