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sábado, 11 de julio de 2009

Dioses


Los dioses pisan césped


Las ceremonias de masas confirman al fútbol como una nueva religión - El mesianismo afecta a las estrellas del deporte y el espectáculo



Hacia el final de la temporada de fútbol 2001-02 un grupo de jóvenes integrantes de la Brigada de Mártires de Al Aqsa estaba reunido con un periodista del Sunday Times de Londres en las profundidades de un sótano en el territorio palestino de Gaza. Los aspirantes al martirio estaban hablando al periodista del dolor de su pueblo, de su deseo de morir antes de vivir como esclavos o de cómo soñaban con oír llorar a las madres israelíes cuando irrumpió en el cuarto, muy animado, otro miembro del grupo. "Manchester United 5", anunció, "West Ham United 3. ¡Beckham marcó dos goles!". Los terroristas estallaron en júbilo, gritando, "¡Alá Akbar! [¡Dios es grande!]".



Un año después el Real Madrid de Florentino Pérez fichó a David Beckham. Si quedaba vivo algún integrante de aquel grupo seguro que vio en televisión la presentación oficial de Beckham ante 8.000 aficionados en el estadio de baloncesto del club madrileño. Pérez fichó al entonces capitán de la selección inglesa porque era un buen jugador pero, también, porque su figura generaba devoción hasta en los rincones más recónditos de la tierra. La genialidad de Pérez, lo que le distinguía de los demás directivos de los clubes de fútbol europeos, era que entendía mejor que nadie cómo transformar la fama planetaria de Beckham, y el fervor religioso que despierta el fútbol en general, en cantidades de dinero nunca vistas. Esto no lo entendió el Manchester: el club tasó su venta exclusivamente en función de su valía en el campo.



De vuelta a la presidencia del Real Madrid, tras tres años al frente de la empresa constructora más grande de España, Pérez insiste en el mismo planteamiento, en la misma fórmula. La diferencia es que hoy el Manchester ha aprendido la lección. El nuevo Beckham, la gallina que pone los huevos de oro, es Cristiano Ronaldo, por el que el club inglés pidió tres veces más de lo que costó Beckham. Quizá hubieran sido sólo dos veces más si no fuera por el hecho de que Cristiano, además, es mucho mejor jugador. Pérez ha respondido a este nuevo desafío, como es habitual en él, a lo grande. No basta con esperar que Cristiano deslumbre en el campo, hay que empezar a recuperar el dinero invertido en él ya, dos meses antes de que arranque la nueva temporada, montando una campaña mediática de marketing descomunal. Así, la presentación del astro portugués se llevó a cabo el lunes no en el estadio de baloncesto, sino en el estadio Santiago Bernabéu, y ante diez veces más espectadores que cuando Beckham se estrenó en público con el uniforme blanco.



Tiempos de crisis exigen un esfuerzo superior y por eso no bastó con invitar a los periodistas y dejar que ellos se encargasen de generar la emoción. Esta vez se les puso el espectáculo en bandeja. La puesta en escena en el campo del Bernabéu recordó a la de un concierto de rock de Bruce Springsteen, o de Michael Jackson. No fue ninguna casualidad. Pérez y su equipo entienden que el fútbol es una rama más del show business, del entretenimiento global; que la capacidad de un equipo de fútbol de generar dinero es similar a la de una película de Hollywood: cuanto más famosos los actores, más grandes las posibilidades de triunfar en taquilla. Cristiano Ronaldo es el Brad Pitt del fútbol.



Pero el fútbol también es cosa seria. Decir que es la gran religión global no es una metáfora. El 30% de la población global se declara cristiano; el 20%, musulmán: La pasión por el fútbol abarca a todas las religiones, razas, lenguas. Como ha escrito Stephen Tomkins, autor de Una breve historia de la Cristiandad: "Estamos abandonando las iglesias por el campo de fútbol. Los jugadores son dioses; las gradas, los bancos de la iglesia. El fútbol es la nueva religión".



Pérez intuye esto mejor que nadie. Para darle a la presentación del bien nombrado Cristiano el toque necesario de legitimidad ante los feligreses, el evento unificó el descabellado ambiente rockero con la solemnidad de una misa papal. Por si hubiese alguna duda, el acto comenzó con unas palabras sobre el césped del nuncio en España, cuya entrevista con Real Madrid Televisión fue difundida por los altavoces del estadio. El embajador del Vaticano confesó (con evidente orgullo) su amistad con Pérez y empezó a decir algo sobre Dios. Pero no tuvo la oportunidad de profundizar sobre el tema como quizá hubiera querido. El tiempo apremiaba y la entrevista se cortó de manera algo abrupta ya que había llegado la hora de que el presidente del Real Madrid, de pie sobre una especie de altar, tomara la palabra. Ante un atril, con Alfredo di Stéfano y Eusebio (dos grandes del viejo fútbol) sentados como cardenales detrás de él, Pérez habló en términos bíblicos -"pocos son los elegidos", pronunció- sobre el joven redentor, como Juan Bautista anticipándose a la llegada de Cristo. La afición coreaba "¡Florentino! ¡Florentino!", reconociendo la realidad, que el redentor de verdad, el gran padre del madridismo, era su presidente. Pero eso no quitó que el estadio se viniera abajo cuando por fin apareció Ronaldo en el campo, alto y guapo, bronceado, vestido de blanco: la imagen cinematográfica de Adonis, o Aquiles, o el dios Apolo.



Y entonces, en una pantalla grande, los goles de Cristiano, los milagros, con música celestial de Puccini, Nessum Dorma, de fondo. Y al final la liturgia, la nueva liturgia (repetida por Karim Benzema, más humilde nuevo discípulo madridista, en su más modesta presentación el jueves): "¡Uno, dos, tres...! ¡Hala Madrid!".



Y después a casa, corriendo, flanqueado por sus guardaespaldas, por si algún devoto exaltado saltara al campo y le arrancase las vestiduras, o le matara de amor.



¿Estará Florentino Pérez reinventado el fútbol una vez más? No el deporte en sí que, como él mismo ha constatado, es caprichoso, enigmático, imposible de reducir a fórmulas triunfadoras; sino el aspecto comercial, el negocio, el cómo se vende el deporte. Su lema ya es bien conocido: lo más caro es lo más barato. Es decir, uno ficha a los grandes nombres del deporte y eso se traduce no sólo en ventas de camisetas, sino en ingresos más inflados de los que alquilan la marca del club (patrocinadores como Adidas y Audi), de los palcos VIP en el estadio, y de los derechos de televisión globales. Lo que está por ver es si ahora se replicará la nueva coreografía, si de aquí a cinco años todos los clubes montarán grandes eventos escénicos a la hora de presentar a sus nuevos jugadores. Y si mientras, surgirán nuevas variantes sobre el tema, si habrá grupos musicales antes de los partidos y en los intermedios, si animadoras se pondrán a bailar cada vez que se interrumpe el juego, por lesión -o expulsión- de un jugador, si habrá fuegos artificiales no sólo cuando se gana una copa sino tras vencer al Spórting de Gijón en la jornada 17 de la liga. El modelo, claramente, sería el más circense, tradicionalmente menos austero, del fútbol americano o el baloncesto de la NBA. Se podría incluso, como hacen en la NBA, crear mini concursos fuera de las jornadas oficiales en los que cracks como Cristiano Ronaldo o Leo Messi compiten entre sí para ver quien mete más penaltis a casillas; o se miden, sin balón a la vista, en un partido de PlayStation.



Si todo esto suena a exageración, no hay que olvidar que Pérez ha mostrado interés en crear una liga europea limitada a los grandes equipos del continente, algo muy similar a lo que se ve en la NBA. El Real Madrid siempre se ha querido identificar con el fútbol espectáculo. La cuestión ahora es si la tendencia expresada en la presentación de Cristiano Ronaldo se consolidará; si el espectáculo va a seguir todos los días, a todas horas, más allá de los 90 minutos reglamentarios de un partido. La respuesta del mundo futbolero no es, ni será, unánime. Ex jugadores de la talla de Pelé y el actual presidente de la UEFA, Michel Platini, se han declarado horrorizados ante lo que perciben como el despilfarro del Real Madrid en la compra de jugadores como Cristiano Ronaldo y el mucho más cristiano (miembro de Atletas de Cristo) Kaká, y el circo que les rodea.



En cuanto a la prensa deportiva, las reacciones se dividen entre los que favorecen al Real Madrid y al Barcelona; y los jóvenes y los veteranos. La prensa madridista se suma a la fiesta, encantada; la del Barça se mofa del exceso capitalino. Francesc Aguilar del Mundo Deportivo se preguntaba en una columna esta semana, a propósito de la participación del nuncio en el acto del Bernabéu: "¿Ha empezado la beatificación de Florentino Pérez y no lo han comunicado? ¿Van a santificar al presidente del Real Madrid?". El consenso en Barcelona lo expresó un periodista muy ligado al Barça cuyo comentario respecto a la presentación de Cristiano fue, "se han pasado cuatro pueblos".



Los periodistas jóvenes parecen sentirse menos incómodos ante la exuberancia escenográfica que propone el curiosamente asceta (en lo personal) Florentino Pérez, pero muchos de los mayores claman al cielo, entre ellos James Lawton del Independent, varias veces laureado con el premio Periodista deportivo del año en Inglaterra. Para Lawton el evento del lunes fue la expresión en estado puro de la "grotesca" herejía que representa el proyecto Pérez. Lawton, que se pregunta que habría estado pensando realmente Alfredo di Stéfano durante la presentación de Ronaldo, dice estar convencido de que ir por ese camino es avanzar hacia la "autodestrucción".



Más medida fue la reacción de Andoni Zubizarreta, ex portero leyenda español. Zubizarreta comprende que "el gran montaje de marketing es lo que sostiene el precio del jugador más allá del juego en sí; vales más por lo que pareces que por lo que haces". Aunque el ex jugador aclara que, por supuesto, el valor radica en el talento del jugador con el balón en los pies. La parte fría de la cabeza de Zubizarreta comprende lo que está haciendo el Real Madrid, incluso agrega que generar ilusión en tiempos de crisis tiene su punto benévolo. Pero confiesa que al mismo tiempo el espectáculo sin precedentes que presenta el Real Madrid, "la mercantilización de la ilusión", le genera "sombras, contradicciones graves".



Se podría comparar con la mercantilización de la fe cristiana que se ve en ciertas sectas evangélicas de EE UU, aquellas en las que los ministros de la iglesia se enriquecen a base de la credulidad de sus parroquianos. Pero, más allá de las discusiones morales que genera el fútbol, la verdad que ha detectado Florentino Pérez antes que nadie es que, como dice un célebre escritor inglés, David Winner, no existe ningún fenómeno que ejerza más fascinación global que este deporte. "Se detecta cada día más una clara tendencia", dice Winner, autor (entre otros) de un premiado libro sobre el fútbol holandés titulado Brilliant Orange. "El fútbol está llenando el vacío cultural que ha dejado la religión".



La diferencia está en que nadie sabe con seguridad científica si hay recompensa después de la muerte, mientras que en el fútbol los resultados se ven en tiempo real, en el planeta Tierra. La gran ilusión (palabra clave del vocabulario florentiniano) que vive hoy el madridismo responde en buena parte a la enorme decepción sufrida la temporada pasada, en la que el eterno rival, el Barcelona, no sólo lo ganó todo jugando maravillosamente, sino que venció al Madrid, profanando el campo del Bernabéu, 2 a 6. La presentación de Ronaldo esta semana fue una especie de limpia, un exorcismo. Pero sólo fue el primer acto de una narrativa que no acabará hasta mayo del año que viene.



Volviendo a la metáfora del cine, el guión del Barcelona fluye con elegante inteligencia y sus actores son grandes talentos que no han podido o no han querido convertirse en celebridades mundiales. Son los Ralph Fiennes o los Anthony Hopkins del fútbol. El Real Madrid ofrece, en cambio, una película llena de extraordinarios efectos especiales, con una banda sonora apoteósica y actores superestrellas, con tendencias -especialmente en el caso de Cristiano Ronaldo- narcisistas. Obedecen al patrón Brad Pitt o Tom Cruise. A veces la película que cuesta menos triunfa más; y la superproducción se desploma. La apuesta de Pérez es grande y de alto riesgo. La ilusión de la afición y de la prensa madridista puede pasar rápidamente a la decepción y a la rabia. Pero si resulta que la temporada entrante, en el escenario del Bernabéu, el guión funciona, si el ritmo es devastador y el Real Madrid arrasa, toda la gloria será para Florentino Pérez, el profeta que habrá cambiado el mundo del fútbol para siempre.

viernes, 10 de julio de 2009

Mujeres

Las mujeres arriba

César Hildebrandt

Qué bueno es ver a las mujeres del vóleibol –niñas, adolescentes o adultas- demostrando que al Perú lo que le hace falta es que el hembraje dé un golpe de Estado y acabe con el machismo enfermo que termina en Burga y en Oblitas, en Chemo y Tongo, en Momón y Montesinos.

El 2011 tendría que ser el año de la reparación y de la elección de una presidenta. Claro, no estoy hablando de mujeres como Lourdes Alcorta, que estaría perfecta para dirigir el FBI sin los vicios de Hoover, ni de algunos apristas que se visten de reinas del satén a la hora de la intimidad, ni de las folclóricas de doble pechuga y bífidas por naturaleza.

Estoy hablando de esas mujeres que nos recuerdan lo mejor del género y que han permanecido lejos de las fuentes de contaminación de la política: los cargos públicos en regímenes corruptos, el lobismo encubierto, la trata de bancas y las cuchipandas con Roque Benavides.

En todo caso, qué niñas adorables las que juegan en Tailandia, qué cojones frente a la adversidad, qué limpieza para asumir los triunfos, qué lecciones de camaradería. Y cómo es que demuestran que detrás del escenario de cualquier éxito está un esfuerzo que extenúa y, en este caso, un tesón que se agranda con el juego de equipo.

El fútbol peruano está arruinado porque dicen los maradonas del comentario que el fútbol es cosa de hombres y lo que aquí se ve –con la excepción de Solano, Fano y algunos otros- son las señoritas de Avignon en traje corto. Y, como todo el mundo sabe, las señoritas de Avignon que Picasso inmortalizó eran putas y no es que salieran de Avignon sino que salieron de un burdel situado en Avignon.

Lo que quiero decir es que nuestros futbolistas posan para la inmortalidad que no los espera. Y no posan para Picasso sino para el fotógrafo de “Líbero”. Y no es que sean precisamente delicados. Es que todos se sienten la abeja reina cuando la verdad es que todos tiran para zánganos. Las obreras están, como se sabe, en el vóleibol.

Es cierto que quien escribe esta columna no es imparcial respecto de las mujeres. Pero esa devoción terrenal por sus andares –esa devoción aquietada ahora creo que definitivamente gracias a la señorita de Pontevedra que me cambió la vida- no me quita el derecho de decir que las mujeres son lo mejor que le ha ocurrido al país y que ya es hora de que la política se airee y se renueve con ellas.

Marginadas en los trabajos, manoseadas en los micros, asediadas por todos los turbios con poder, las mujeres son lo que son porque han aceptado el desafío del machismo y del ninguneo y de la discriminación. Y están respondiendo en todos los terrenos. La poesía joven parece estar en sus manos, los emprendimientos más audaces son los suyos, las artes plásticas son su nuevo territorio. Y podría seguir.

Dicen que no hay situación peor que la de una guerra. Eso es mentira. Peor que una guerra es una posguerra.

Y en la posguerra de 1945 hubo miles de alemanas que tuvieron que pagar la beodez tanática de Hitler y su banda.

Entre esas alemanas que fueron heroínas a la hora del hambre y las ruinas, hubo muchas que se dedicaron a recoger los muchas veces escondidos ladrillos enteros de aquel Berlín vuelto escombrera. Se las llamó “pulidoras de ladrillos” y contribuyeron grandemente a la reconstrucción de la ciudad. Fue tal su importancia hormigueante y sacrificada que la escultora Catalina Singer les hizo un monumento que todavía podía verse, hace algunos años, en el distrito berlinés de Neukoellen.

La capacidad de aceptar tareas modestas para objetivos enormes y de actuar en equipo y de aceptar el “nosotros” con alegría y no con resignación es básicamente femenina. Yo estoy convencido de que si la defensa de Lima la hubiera coordinado la mujer de Piérola, otro habría sido el resultado de los combates de San Juan y Miraflores. Del mismo modo que a las madres del vaso de leche sólo se les pudo acusar cuando la uña de los Rodríguez Banda escarbó en sus carteras.

En fin, lo que quería decir, sencillamente, es que las muchachas del vóleibol me han emocionado.

jueves, 9 de julio de 2009

Lenguaje

El lenguaje como arma

Carlos París es filósofo y escritor

No me refiero en este artículo a la importancia que el lenguaje alcanza en la imposición de una cultura sobre otras a través de su lengua, sino a la relación entre la lengua y la ideología que expresa: una acción sutil que troquela el pensamiento y lo inclina hacia determinadas posiciones. Es un terreno en el que las fuerzas conservadoras han desarrollado una subterránea batalla, tratando, a veces con bastante éxito, de desactivar el lenguaje críticamente realista de la izquierda para sustituirlo por formulaciones encubridoras de los graves problemas e injusticias que afectan al mundo actual.

Así, en el análisis de la estructura social, la realidad de una sociedad dividida en clases –con intereses económicos y políticos antagónicos entre los propietarios y beneficiarios de los medios de producción y del sistema financiero, los dominantes y la masa de asalariados (o parados)– es sustituida por el término de “sociedad dual”, astutamente introducido en los medios sociológicos. A través de tal recurso se logra una imagen despojada de valoración y conflictividad. Parecería que estamos en presencia de dos formas más de vivir la común humanidad, al igual que podríamos dividir a los seres humanos en chatos y narigudos, tal como clasificamos a los monos en platirrinos y catrirrinos. Unos poseen, como mera peculiaridad, la de ser ricos y otros la de ser más o menos pobres. Cuando una minoría se enriquece, mientras la mayoría se empobrece, el fenómeno es descrito diciendo que una sociedad se ha “dualizado”. Semejante diferencia en la distribución de la riqueza no es consecuencia de un sistema en el cual unos son beneficiarios y otros explotados. El término de “explotación capitalista” ha llegado a ser prohibido –me consta– en algún medio de comunicación. Y si el resultado de la contradicción entre clases es la lucha entre ellas, cuyo espectáculo ha llenado la Historia, semejante conflicto es sustituido por la predicación del “consenso” amigable y la ponderación de un desarrollo que a todos conviene. En una imagen vulgar y repetida no se trata de repartir la tarta, sino de aumentarla.

En el orden internacional la imagen del subdesarrollo –producido por la explotación de los países del Tercer Mundo a cargo de los que forman el Primero– queda paliada al designar a los primeros como “países en vías de desarrollo”, aunque no se percibe ningún AVE que los conduzca rápida y felizmente a tal situación Y en este ámbito quedan proscritas las palabras “imperialismo” y “colonización”, a la par que los antiguos Ministerios de la Guerra o del Ejército se convierten en Ministerios de Defensa capaces de lanzar “guerras preventivas” para proteger a los ciudadanos de los países demócratas ante la amenaza que suponen los “Estados canallas”.

Y ¿qué diremos del deformante juego realizado con el concepto de “libertad”, uno de los tres grandes lemas de la Revolución Francesa? En el siglo XIX, los liberales eran los progresistas que combatían el absolutismo y el peso de las tradiciones opresivas. Para Marx, el “reino de la libertad” era la meta de la historia humana. Pero, si prescindimos del uso del término en EEUU, donde designa actitudes progresistas, en el lenguaje actual ha quedado referido a la falsa y sacrosanta libertad de mercado, que encubre el control de la economía y de los compradores por parte de las empresas más poderosas.

¿Empresas, empresarios? Ahora resulta que el término con que debemos referirnos a los propietarios y altos gestores de las empresas es el mucho más noble de “emprendedores”. No les basta con el beneficio económico, exigen la admiración social como representantes de la capacidad de iniciativa valerosa que habíamos atribuido a los arriesgados navegantes y exploradores, a los creadores de ideas e innovaciones, a los artistas que han abierto caminos a la humanidad.

¿Racionalización? Un día en que pasaba ante el Auditorio Monumental, oí gritar a un trabajador que se encontraba sentado comiendo un bocadillo: “Oiga, no racionalice”. Quedé sorprendido al pensar que escuchaba una crítica a la actividad filosófica. Pero las siguientes palabras disiparon mi inquietud. “Que con esta racionalización nos dejan en el paro”. El indignado trabajador había comprendido en su propia carne lo que “racionalizar la producción”, en el actual lenguaje, significa: aumentar beneficios a costa de despidos, del “despido libre”.

Los movimientos feministas han sido muy lúcidos y combativos en relación con el dominio del patriarcalismo en el lenguaje, pero no han dejado de caer en algunas trampas. Concretamente, en la introducción del término “género”, sustituyendo a los de sexo y mujer. Así, los estudios sobre la mujer, los “Women Studies”, tan difundidos en las Universidades estadounidenses, se van convirtiendo en estudios de “género”. Que, por ende, podrían tener como objeto tanto el estudio de los problemas y la historia de la mujer como los de los hombres varones, que han llenado sobradamente la historia convencional. Y, en nuestro país, la designación de la ley llamada a proteger a las mujeres, adoptando el nombre de “Ley de Violencia de Género”, la ha despojado del justo sentido de defensa de las víctimas del dominio patriarcal, de modo que también los varones claman contra la violencia terrible que, a su parecer, ejercen las mujeres.

Y, finalmente, no olvidemos el último y pintoresco juego lingüístico a que estamos asistiendo: el intento de borrar los conceptos de monarquía y república con el oxímoron de una “monarquía republicana”. Sin habernos percatado estamos ya en la III República. ¡Enhorabuena, republicanos!

lunes, 6 de julio de 2009

Sueño


¡SUEÑO ALTERADO…!


Psicólogo Franz Rivera Mansilla


Las principales causas que alteran el sueño son las excesivas tensiones físicas y psíquicas en los períodos de carga durante los entrenamientos y la esfera tensa (entorno y acontecimientos) que tendrá lugar el día siguiente (competencia). No existe persona que alguna vez no se le altero el sueño (por tal o cual razón); para unos es un fenómeno raro, los atemoriza y preocupa. Para otros, se hace habitual, algo natural. A continuación las actitudes hacia el sueño y sus alteraciones.



1. Al acomodarse en la cama no se debe recordar los acontecimientos del día, especialmente, desagradables; u, ocuparse de la planificación del próximo día, en especial, si va a ser difícil; esto es mejor cumplirlo con anticipación. Procurar dejar las preocupaciones, deseos e impresiones del día al margen del principal lugar de descanso y recuperación (la cama).


2. Al acostarse, no se debe pensar en el sueño, ni siquiera desearlo; es mejor desear el descanso, el reposo. A muchos ayuda la lectura de un libro, pero sólo en el caso si no es demasiado apasionante.


3. Si el sueño no llega, hay que tratarlo con la máxima tranquilidad. Cuanto más se enoja el deportista por no dormirse, menos será la probabilidad de que se quede dormido rápidamente.


4. Trate de hablar lo menos posible de su insomnio y sólo de los que pueden ayudarle a vencerlo.


5. Si el deportista ha dormido mal, no debe tener miedo de ello. No es obligatorio que el sueño malo influya negativamente en el resultado deportivo; es mucho más nocivo la autosugestión, la cual se realiza espontáneamente por el deportista (temor por el sueño malo).


6. La preocupación excesiva por el “estado de mañana” induce a veces al deportista a acostarse mucho antes del tiempo habitual y establecido para todos. Puede ello estar justificado, pero a menudo sólo alarga el tiempo de la permanencia en la cama sin sueño.


El deportista deberá conocer sus propias particularidades al combinar el sueño de noche y de día. Para unos, el sueño de día viola el de noche; para otros es inadmisible el sueño de día después de las 4, 5 o 6 de la tarde. Hay deportistas que descansan de día sin sueño, acostados, leyendo un libro; otros pueden dormir cuando y cuanto quiera, etc. (esto les beneficia).


Puede ayudar previo a acostarse una ducha tibia, infusión de manzanilla, escuchar música suave u otra actividad relajante (SDP).

Cappa


Ángel Cappa: "El futuro del fútbol está en el pasado"


Ángel Cappa (Bahía Blanca, 1946) es el entrenador de Huracán, el viejo club porteño del barrio de Parque Patricios. Dicen que lleva meses sin cobrar, cosa habitual en el fútbol argentino. También dicen que le da igual. Que está viviendo una de las épocas más felices de su vida. Los jugadores de Huracán son conocidos como Los Ángeles de Cappa por la vocación docente del técnico, que promocionó a ocho canteranos. Su mayor virtud ha sido despertar la conciencia adormecida del fútbol argentino, anquilosado desde hace años por la corrupción y el oportunismo, más pendiente del negocio que de la pelota.



Pregunta. ¿Por qué funciona un equipo modesto, como Huracán, en un ámbito tan complicado como el fútbol argentino?



Respuesta. En primer lugar, en el fútbol actual, y también en Argentina, lo primero que le arrebatan al jugador es el placer de jugar. Le quitan el coraje. Entonces no se juega. Se cumple una función que termina siendo penosa, para tratar de ganar puntos. El jugador intenta hacer todo seguro. Y el fútbol entraña un riesgo. Hay que entrenarse para correr ese riesgo y asumir el riesgo de jugar. Lo primero que puse como norma es que se animen a jugar. Hay que disfrutar del juego, eso permite al jugador a rendir más.



P. ¿Cómo se traduce eso en el campo?



R. En que asumo el error como parte natural del juego. Nos ocurrió en un partido: un jugador le dio un pase a un contrario y de eso vino un gol. En el vestuario le dije: "No pasa nada. En el segundo tiempo tienes que ser el mejor de la cancha". Entonces el tipo juega, y como se anima... Después vienen los conceptos estrictamente futbolísticos, que son la participación de todos los jugadores durante todo el tiempo. Los jugadores están acostumbrados a participar colectivamente sólo en el esfuerzo para recuperar la pelota. En Huracán están acostumbrados a participar cuando la tenemos: el lateral derecho, el izquierdo, el central... Todo el mundo participa en la elaboración.



P. ¿Cuál fue la reacción de los jugadores ante este discurso?



R. El modo de entrenar en la pretemporada les llamó la atención porque yo entreno con acciones del juego, con la pelota, y no hago lo que está de moda en Argentina, que es trabajar lo físico con pesas, con chalecos lastrados, con trineos y ese quilombo. Lo que hacíamos es ir a la cancha y jugar a un toque, dos toques, hora, hora y media, en campo reducido y campo grande. De vez en cuando hacíamos físico, pero no era la esencia del trabajo. Me costó que los jugadores entendieran que de esa manera iban a estar bien físicamente. Incluso mejor.



P. ¿Por qué hay tanto miedo al fracaso en Argentina?



R. No sólo en Argentina. Salvo el Barcelona y el Arsenal, los demás hacen lo mismo. No hay más que ver lo que hizo el Manchester en la final de la Liga de Campeones: puso a Rooney a marcar a no sé quién. Así el jugador pierde la seguridad en el juego. Los entrenadores en Argentina tienen miedo a que los echen al tercer o cuarto partido. No quieren arriesgar. Dicen: "Dale para adelante, saca para arriba y allá ponemos un tipo solo a ver si agarramos un rebote y de ese rebote a ver si hacemos un gol". De todos modos hay que ser sincero: Lanús empezó con esta corriente hace cuatro años, y se le han unido Vélez y Godoy Cruz. Hay varios equipos que han intentado jugar bien.



P. ¿Por qué es un fenómeno de los clubes pequeños?



R. Porque Boca, River e Independiente tienen una crisis futbolística e institucional tremenda.



P. ¿Cuál es su modelo?



R. El Arsenal de Wenger. Me fui a Londres a ver cómo juegan y estuve hablando mucho con Fábregas. A mí me encanta que cuando un jugador tiene la pelota siempre tenga dos o tres opciones de pase siempre, en cualquier lugar de la cancha.



P. ¿Cómo se trabaja la posesión?



R. Si tiene la pelota el lateral derecho yo tengo que buscar un espacio para que el ocho, el nueve y el cinco estén en situación de recibir. Esto se logra con un concepto viejísimo del fútbol que ha sido archivado hace muchos años: el que tiene la pelota no corre. Corre el que no tiene la pelota. Entonces, entrenando a uno o dos toques obligo al jugador a ir descubriendo los espacios que hay que ocupar para recibir. Casi nunca un jugador tiene que estar solo porque si está solo conduce, y si conduce se arma el quilombo: choca, desaparecen los espacios...



P. ¿Estos movimientos no desacomodan a los jugadores en caso de perder el balón?



R. No, porque hay otro concepto viejísimo del fútbol... ¡Tuve que agarrar un plumero para desempolvar todo esto y quitarle la tierra a estos conceptos! Un equipo que quiere jugar al fútbol tiene que desordenarse para atacar. Esto es lo que hacen Iniesta, Xavi y Cesc. Ocupan los espacios con suma inteligencia y no van nunca por el mismo lado.



P. ¿Huracán ha vuelto a las esencias?



R. Siempre he dicho que el futuro del fútbol está en el pasado. Lo dicen los jugadores de otras épocas cuando nos ven jugar: "¡Juegan como nosotros!".



P. ¿Qué le dicen los hinchas?



R. Un viejito que trabaja en el Patio Bullrich



[el centro comercial más lujoso de Buenos Aires] abriendo la puerta a los taxis, que no tiene ni un diente, me vio por la calle y me dijo: "¡Angelito, qué grande! ¡Ni un centro tiramos!".



P. ¿No envidia a los entrenadores como Capello, que tienen fama de trabajadores y sólo trabajan para colocar a sus equipos para defender bien sin la pelota?



R. El verdadero trabajo es lograr lo que logró el Arsenal: un trabajo permanente y constante. ¿Pero qué es el trabajo? ¿Levantar pesas, correr y saltar vallas? El trabajo es conseguir que todos participen en la elaboración y en la defensa. Todos defienden y todos tienen que llegar al gol. En Huracán todos los jugadores, menos uno, han marcado goles.



P. ¿Cómo es Bolatti?



R. Es el mejor volante central de Argentina. Tiene personalidad, recuperación, transita los caminos del puesto con una autoridad como si estuviera caminando por su casa...



P. ¿Y por qué se ha extendido la creencia de que se necesitan dos pivotes?



R. Hay muy poco conocimiento del juego y mucho miedo. No se trata de que el cinco esté solo. ¡El cinco nunca estuvo solo! El Arsenal también juega con un solo cinco y Fábregas por delante, que aparece de ocho, de siete, de nueve, de cuatro...



P. ¿Por qué tienen tanto poder los representantes en Argentina?



R. Porque los clubes no tienen ni una moneda y viene un agente y dice: "Por el chaval te doy 100.000 dólares y me das el 70% de sus derechos". Y el club se lo da porque ese 70% es el que le permite pagar los sueldos. Y cuando el pibe llega a Primera y le da la pelota a un compañero entonces el agente lo vende a cualquier lado, cobra una comisión de un millón de dólares y se mete al bolsillo 900.000. Es así por la miseria que hay en el fútbol argentino y porque el dinero de la televisión está injustamente repartido. En Argentina los clubes cobran el 5% de los ingresos de las televisiones. En España, el 25%.

sábado, 4 de julio de 2009

Cómplice

León en su casa

César Hildebrandt

El problema no es que Rómulo León Alegría haya pasado de la cárcel real a la cárcel simbólica de su domicilio.

El problema es que el juez prevaricador y cómplice que sigue el caso, y que a todas luces obedece a intereses apristas, ha hecho todo lo posible para que el proceso no avance, la leonina computadora no sea abierta ni descifrada y los daños colaterales del Caso Petroaudios no se produzcan.

Porque esos daños colaterales no tienen nada de colaterales y podrían ser, más bien, centralmente palaciegos y nuclearmente alanistas. Total, ¿no era Nava quien hablaba con León sobre lo que quería Canaán? ¿No estuvo Canaán en Palacio después de declararse el financiador de la campaña para el 2011 de Jorge del Castillo?

Lo que quiere decir todo esto de León Alegría es que el Apra vuelve a hacer ostentación grosera de su dominio de la judicatura y de su peso decisivo en esta república contraria a Montesquieu.

Los que dicen que Rómulo León merecía salir de la cárcel porque ya estaba bueno eso de permanecer en ella sin acusaciones formales parecen olvidar que la responsabilidad de eso la tuvo y la tiene el juez Barreto, que tiene apellido de búfalo y conducta de fan de Alfonso Ugarte.

La figura es esta: te tengo preso pero no te acuso, congelo el expediente, cambio de jueza y de fiscal, apelo a los trucos más sucios del hampa judicial, desobedezco al mismísimo abogado del acusado que me pide abrir el CPU de la computadora, rechazo a los peritos nombrados por el Colegio de Ingenieros y le pido a la Universidad de Ingeniería que nombre a otros, etcétera, etcétera, etcétera.

Entonces, claro, creo las condiciones para que una sala especial de la Corte Superior, corte presidida por el compañero Vega Vega, decrete la excarcelación del sujeto que se jactaba en un audio, precisamente, de sus influencias en el poder judicial.

Mientras tanto, las sobras color rosa de un crimen folclórico –folclórico sobre todo por el empleo de la puñalada por la espalda- ha entretenido a la prensa, ha subido las sintonías, ha obligado a “El Comercio” a pelear en el barro, y hasta Michael Jackson ha servido para que el Congreso, sobornando a cinco congresistas, logre que el gabinete cadavérico “pase la prueba” de la censura.

De modo que un “premier” que pregona su renuncia en público se siente respaldado por un Congreso que hace tiempo sólo produce náuseas.

Todo lo suficientemente depravadillo y cochino como para recordarnos aquel quinquenio en el que los ministros robaban, los jefes de Enci robaban, los mandamases del Ice robaban, los directores del BCR robaban, los altos mandatarios robaban, y Bettino Craxi metía sus narices empolvadas en los asuntos del tren fantasma. ¡Qué tiempos aquellos!

Amistades


Hombres de Canaán

Raúl Wiener


Encontró en el país poderosas amistades, desde el presidente García hasta Rómulo León.


Ya pronto no faltará un sufrido compañero que demande reconocer el “sacrificio” de Rómulo León en su larga carcelería de ocho meses, sin haber entregado a nadie de los nuestros. Y es que, a decir verdad, más allá de algunos excesos de lenguaje, el rata beneficiado por la Sala Penal merece un lugar en el santoral de Alfonso Ugarte, al lado de Agustín Mantilla y otros ilustres militantes de la estrella.



Historia 1:


“Es demasiada teoría para hacer una pendejada”. Quien se expresa con tanta fineza es Danilo López, segundo de Canaán en Fortluck, su empresa de construcciones, y está hablando con Rómulo León, el representante de los dominicanos en el Perú, ex ministro del APRA y con acceso a los más alto niveles del poder. Discuten sobre los documentos que había que llenar para acceder a la licitación de hospitales. Y la pendejada a la que se refiere, son en realidad hasta tres pendejadas: (a) lograr una recalificación de la empresa en Consucode muy superior a la que consiguieron inicialmente, para poder contratar con el Estado por grandes sumas; (b) conseguir que los amigos de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) hicieran las veces de supervisores del proceso de selección de postores; (c) elevar el precio por metro cuadrado construido de hospital.



Los contactos


Para que funcionara toda la tramoya eran necesarios diversos contactos que eran proveídos en todos los casos por el ex ministro: (a) con la presidencia de la República, a través del secretario Nava, y la secretaria personal de Alan García, Mirtha Cunza, que siguen en sus puestos; (b) el primer ministro, Jorge del Castillo, que según los diálogos estaba armando una caja para su campaña del 2011; (c) el ministro Garrido-Lecca, al que Canaán dice haberle regalado un reloj de aviador, de esos que le gustan, mejor que el que venía luciendo hasta entonces; (d) el presidente de Consucode, Santiago Antúnez de Manolo, amigo de Rómulo León desde el colegio; (e) la dirección regional de la OEI, ejercida por Ignacio López Soria, tambi’en amigo del aprista, orientada hacia una discusión de negocios. Y efectivamente el proceso fue tan lejos que la gente de Palacio y los ministros se hicieron adictos de la suite de Canaán, donde se establecieron las principales coordinaciones; el Consucode otorgó la recalificación tramposa para que pudiera contratar con el Estado hasta por 700 millones de soles; Garrido-Lecca armó un paquete hospitalario para el dominicano; la OEI se involucró como contralor de obras.



Historia 2:


“Oye, hermano, más contentos no pueden estar porque les hemos hecho un faenón”. Así hablaba Bieto Químper, celebrando con Rómulo León, al otro lado de la línea, la concesión de cinco lotes petroleros, en el zócalo y en la selva, a favor de Discovery Petroleum de Noruega, para el que trabajaban el abogado y miembro del directorio de Perupetro, y el ex ministro y lobbysta, dentro del gobierno. El faenón consistió en influir a la empresa petrolera del Estado (Petroperú) para que se asociara con la Noruega, que carecía de la experiencia y las dimensiones para ser considerada en la subasta, y en llegar a los niveles de decisión de los organizadores del concurso para que se le facilitase ganar. Fue a los pocos días del faenón que los petroaudios empezaron a escucharse.



Historia 3:


“No sabemos la cantidad. Yo voy a poner todo sobre la mesa y ahí hacemos la distribución”. Rómulo León le explica al ex ministro Abel Salinas sobre los beneficios obtenidos por el lobby hecho ante Petroperú para favorecer a un consorcio peruano-chileno en el transporte de gas licuado.



Se podría seguir. Pero lo que está claro es que en estas historias había un grupo de personas, cuyo eje era Rómulo León, que se valían de vínculos con el gobierno y las instituciones del Estado para promover intereses privados y lograr ventajas en los procesos de contratación y que cobraban elevadas sumas de dinero por ello. Pero a pesar de que aquí no hay forma de enredarse, el juez Barreto y la Tercera Sala Penal, aparentan que no entienden nada y que no se puede llegar a ninguna conclusión.



Primero negaron valor de prueba a los audios y pretendieron que no existían para fines legales. Luego trabaron la revisión de la información electrónica de las computadoras requisadas a León y de la documentación en su poder. Más tarde descartaron formalmente la existencia de una asociación ilícita (banda) detrás de los posibles delitos, dejando a cada uno de los implicados como participante individual, y favoreciendo al líder de estas actividades que era Rómulo León. Finalmente fueron liberando uno a uno a los bandidos, consagrando la impunidad.