Pablo Escobar "nos mostró el camino que no
debemos recorrer", dice su hijo
AFP - noviembre
de 2014
A los nueve años, Juan Pablo Escobar Henao
recibió de su padre, el narcotraficante más famoso del mundo, su primera clase
sobre las drogas. Le contó que las había consumido todas, excepto la heroína,
pero lo desalentó a probarlas, igual que a seguir sus pasos.
"Mi padre no es un personaje para ser
imitado. Nos mostró el camino que no debemos recorrer como sociedad, porque ese
es el camino hacia la autodestrucción, a la pérdida de valores y donde la vida
deja de tener importancia", asegura el hijo del extinto jefe del cartel de
Medellín en entrevista con la AFP para lanzar su libro "Pablo Escobar. Mi
padre".
Con 37 años, decidió contar la historia del
hombre que amasó una gigantesca fortuna con el tráfico de cocaína hacia Estados
Unidos en los años 1980 y luego libró una sangrienta guerra con el Estado
colombiano para evitar ser extraditado a ese país.
"Tuve el extraño privilegio de ser hijo de
Pablo Escobar. Para mí fue un gran padre. Tengo miles de cartas que me escribió
aconsejándome, (...) alentándome a que me eduque, a que sea una persona de
bien, a que me mantenga alejado de las drogas", dice. "Mi papá se
ocupaba hasta de amenazar a sus empleados de muerte si se fumaban un porro de
marihuana delante de mí".
Pero a pesar de todo, Escobar Henao admite que
fue un secuestrador, un terrorista y un asesino. "No puedo tapar el sol
con las manos", afirma, con cierto dejo de orgullo por no haberse vuelto
"una versión más letal".
"Pude haberme convertido en Pablo Escobar
2.0, pero me convertí en el arquitecto, en el diseñador, en el conferencista y
ahora en el escritor Sebastián Marroquín", señala, en referencia al nombre
que adoptó al exiliarse en Argentina con su madre y su hermana tras la muerte
del capo el 2 de diciembre de 1993.
"He tenido miles de opciones de ingresar
en negocios ilícitos. Pero siempre le dije que no a esas posibilidades porque
yo sí aprendí la lección acerca del narcotráfico" (...) un negocio muy
lucrativo y muy bueno, pero que te termina destruyendo".
- Suicidio, traición y caridad -
Pablo Escobar, en su época el séptimo hombre
más rico del mundo, ha inspirado libros, películas, telenovelas y hasta una
serie animada. Pero según su hijo, esta es la primera vez que se cuenta
realmente su verdad.
Escobar Henao sostiene, por ejemplo, que su
padre no fue abatido en un tejado de Medellín, sino que se suicidó con un tiro
en el oído derecho. "No tengo dudas" de que planificó su muerte,
dice, aunque aclara que lo hace porque tiene evidencias y no con la intención
de mostrarlo como "héroe o mártir".
Además, relata la traición de su tío, Roberto
Escobar, informante de la DEA, y de toda su familia paterna, y señala por qué
no se prestó a vincular al expresidente de Perú Alberto Fujimori con su padre a
cambio de beneficios para residir en Estados Unidos.
"Preferíamos morir con la dignidad intacta
que sumarnos a una empresa criminal y de complot contra un gobierno que
desconocíamos por completo cualquier tipo de relación que tuviera con mi
padre".
También apunta que nada les queda de la inmensa
fortuna que les dejó Escobar al morir, porque sus enemigos, "que habían
sido incluso sus amigos en el pasado", la reclamaron como "el botín
de guerra". "Nos tocó despojarnos de todos los bienes y yo agradezco
que eso hubiera sucedido", dice, porque "de a poco volvimos a
empezar".
Hace tiempo que Escobar Henao muestra otra cara
del daño que hizo su padre. En 2009 pidió perdón a las víctimas de la violencia
del narcotráfico en el documental "Pecados de mi padre", donde busca
reconciliarse con los hijos de Luis Carlos Galán y Rodrigo Lara Bonilla,
principales víctimas políticas de las miles que dejó Escobar.
Ahora, destinará el dinero del libro a su hijo
y su familia, pero también, anónimamente, a "obras de caridad en
Colombia".
"No se trata de lavar culpas sino de contribuir
al bienestar del país desde el lugar que se pueda".
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