Impacto de la crisis económica en el comercio
mundial
Forbes - lunes, 10 de noviembre de 2014
El valor del comercio mundial disminuyó en más
de 30% en sólo unos pocos meses, como consecuencia de la crisis económica
mundial. Aquí las proyecciones.
Las proyecciones de crecimiento del comercio
mundial para 2014 se situaban entre el 4.0% y el 4.5%, cifra por debajo del
5.5% de crecimiento promedio que históricamente se ha registrado desde 1990. En
esa misma tesitura, la Organización Mundial del Comercio (OMC) informó en
septiembre pasado que el crecimiento del comercio mundial en 2014 no superará
la tasa del 3.1%, mientras que los pronósticos para 2015 se han recortado del
5.3% al 4%.
La OMC justificó estas disminuciones con el
débil crecimiento económico y la disminuida demanda por importaciones del
primer semestre del presente año que vive la economía internacional.
Para el organismo internacional, otros riesgos
que deben ser considerados para el resto de 2014 y 2015 en las proyecciones
tienen que ver con las tensiones geopolíticas y la crisis sanitaria y
humanitaria que supone la epidemia del ébola en África occidental, que ya es
considerado un factor de desestabilización de primera importancia.
El Informe sobre el Comercio Mundial 2014 de la
OMC, presentado el 20 de octubre pasado, puntualiza y establece cuatro
tendencias mundiales a considerar y analizar.
El valor del comercio mundial disminuyó en más
de un 30% en sólo unos pocos meses, como consecuencia de la crisis económica
mundial. El desplome del comercio en 2008-2009 y su rápida recuperación
posterior revelaron la dependencia de las economías en desarrollo de los
procesos cíclicos originados en las grandes economías desarrolladas.
El nivel de ingresos de los países en
desarrollo ha registrado un movimiento de convergencia con el de los países
ricos. Desde 2000, el PIB per cápita ha aumentado 4.7% en los países en
desarrollo, con resultados especialmente notables en el caso de los que son
miembros del G-20. Por su parte, los países desarrollados sólo crecieron un
0.9%.
En consecuencia, los países en desarrollo
representan ahora más de la mitad de la producción mundial (en términos de
paridad del poder adquisitivo).
El aumento del comercio ha sustentado estas
ganancias. La participación de los países en desarrollo en el comercio mundial
ha aumentado del 33% al 48% desde el año 2000.
Los países en desarrollo participan cada vez
más en las redes internacionales de producción, en particular a través de las
exportaciones de servicios. Más de la mitad de sus exportaciones totales, en
términos de valor añadido, guardan ahora relación con las cadenas de valor a
nivel mundial.
Las vinculaciones sur-sur son cada vez más
importantes, mientras que la porción del comercio entre países en desarrollo,
basado en esas cadenas, se ha cuadruplicado en los 25 últimos años.
Sin embargo, el informe indica que los
beneficios de la participación en las cadenas de valor mundiales no son
automáticos. Muchos países en desarrollo se incorporan a esas cadenas llevando
a cabo tareas poco especializadas, en las que el valor añadido es escaso, y
lograr el paso a tareas de mayor valor puede ser difícil.
Entre los obstáculos a los que se enfrentan los
países en desarrollo que tratan de participar en las cadenas de valor mundiales
figuran las barreras infraestructurales y aduaneras.
También figuran la existencia de un conjunto de
normas comerciales multilaterales y la previsión de los efectos
contraproducentes del proteccionismo, que es instrumentado por los países.
Los precios de los alimentos, de la energía,
los metales y los minerales se han duplicado aproximadamente desde el año 2000.
Aunque los precios han vuelto a bajar de sus máximos históricos, la fuerte
demanda de los grandes países en desarrollo es una razón sólida para creer que
los precios se mantendrán altos.
Precisamente desde 2000, los países en
desarrollo han aumentado su participación en las exportaciones agrícolas
mundiales del 27% al 36%, pero sus exportaciones siguen tropezando con los
obstáculos tradicionales al acceso a los mercados, como ocurre con los
aranceles y las subvenciones, aunque las medidas no arancelarias cobran cada
vez más importancia.
La última tendencia que se examina en el
Informe es el carácter cada vez más internacional de las crisis
macroeconómicas, como resultado de una mayor interconexión, de la importancia
que tienen dentro de un sistema basado en normas de la OMC y los mecanismos de
vigilancia en las políticas comerciales de los miembros, que sirven de
protección frente a un brote de proteccionismo.
En otro informe denominado Informe de la OMC
sobre las medidas comerciales del G-20, publicado el 18 de junio de 2014, se
dice que los miembros del G-20 establecieron 112 nuevas medidas restrictivas al
comercio en el periodo comprendido de mediados de noviembre de 2013 a mediados
de mayo de 2014. Un número menor de medidas comparadas con las 116 establecidas
en el periodo inmediato anterior 2012-2013.
La noción de restricción comercial está
relacionada con las medidas de carácter institucional que un país establece y
que restringe el comercio internacional. Esto implica que las medidas impuestas
por los gobiernos, dirigidas a restringir o distorsionar la estructura del
comercio, son medidas formales, de naturaleza institucional, que afectan el
flujo comercial y tradicionalmente se clasifican en dos categorías:
arancelarias y no arancelarias.
Diecisiete de las 20 naciones que componen la
coalición G-20 del mundo han puesto en vigor medidas restrictivas al comercio,
a pesar del llamado conjunto para abstraerse de ese tipo de prácticas, concluyó
un informe del Banco Mundial el 17 de marzo pasado.
Cabe señalar que en el reporte de medidas
comerciales de 2008 a la fecha, se ha visto una disminución del total de las
restricciones establecidas por los países del G-20; en octubre de 2008 se
reportaban 1,185 medidas en vigor comparadas con las 934 que en el reporte de
2014 están vigentes.
Sin embargo, según las estimaciones de los
organismos internacionales que prepararon el reporte, las medidas aplicadas en
2008 afectaban al 4.1% de las importaciones mundiales y al 5.2% de las
importaciones del G-20. En contraste, el último reporte de diciembre de 2013
indicó que esta afectación llegará al 3.9% y 5.0%, respectivamente. Un impacto
muy similar al existente en 2008.
El G-20 está conformado por 19 economías más la
Unión Europea: Sudáfrica, Canadá, Estados Unidos, México, Argentina, Brasil,
China, Japón, República de Corea, India, Indonesia, Arabia Saudita, Rusia,
Turquía, Francia, Alemania, Italia, Reino Unido, Australia y la Unión Europea.
En conjunto, el G-20 representa:
Fuentes:
– Resumen conjunto de las medidas comerciales y
de inversión del G-20 (OCDE/OMC/UNCTAD), junio 2014.
– El informe de evolución del comercio de la
OMC del 20 de octubre de 2014.
– OMC Informe del director General sobre los
hechos ocurridos en relación con el comercio (de mediados de noviembre de 2013
a mediados de mayo de 2014) al Órgano de Examen de las Políticas Comerciales el
11 de julio de 2014.
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