La gran fiesta del Mundial
arranca con estadios inacabados, protestas y bajas de figuras
AFP - lunes, 9 de junio de
2014
Cuando el último albañil recoja
de apuro sus herramientas en el estadio Arena Corinthians de Sao Paulo,
comenzará a rodar el jueves el balón en el Mundial de Brasil, menguado por
bajas de grandes figuras y amenazado por las protestas sociales.
Alfombras y butacas eran
colocadas a último minuto en ese estadio con capacidad para 61.000 personas,
pese a que la FIFA, ya resignada, se ha cansado de protestar por los atrasos en
el escenario de Sao Paulo y en otros cuatro estadios de los 12 que acogerán al
Mundial entre el 12 junio y el 13 de julio.
En una casa que no está en orden,
la selección de Brasil iniciará su camino hacia la sexta corona mundial cargada
de una pesada responsabilidad por el temor generalizado a un segunda
frustración en casa, tras el 'Maracanazo' a manos de Uruguay en 1950.
El talentoso Neymar (FC
Barcelona) llevará sobre sus espaldas el mayor peso de semejante reto,
acompañado de un grupo de jugadores que no descollan por su talento como los
grandes 'scratchs' brasileños, pero le aseguran a Luiz Felipe Scolari una cuota
de sacrificio y obediencia táctica que el entrenador considera indispensables
para festejar a lo grande con su público el 13 de julio en el Maracaná.
Por el Grupo A, la seleçao se
enfrenta a Croacia en el debut y luego a México y Camerún, en una primera etapa
en la que parece no afrontar mayores escollos, aunque el camino puede ser
empinado en la siguiente fase en la que seguramente le esperarán España u
Holanda, campeón y subcampeón mundiales, mientras Australia apuesta a un
milagro.
Por favoritismo y palmarés,
Brasil comanda además la defensa del invicto en mundiales jugados en América
Latina, donde los seleccionados europeos nunca pudieron levantar la copa tras
seis citas máximas (Uruguay-1930, Brasil-1950, Chile-1962, México-1970,
Argentina-1978 y México-1986).
A la espera de la mejor versión
de su estrella Lionel Messi (Barcelona), Argentina, bicampeón mundial, tiene
marcado un sendero de rosas en la primera fase ante Bosnia, Nigeria e Irán, con
un envidiable poder de fuego que completan Sergio Agüero (Manchester City),
Gonzalo Higuaín (Nápoles) y Angel Di María (Real Madrid), aunque la incógnita
aparece una y otra vez por una defensa que a menudo parece un tembladeral.
Uruguay, también dos veces
campeón del orbe, le reza a todos los santos para que su estrella Luis Suárez
(Liverpool) llegue a tiempo al Mundial tras ser operado de los meniscos de su
rodilla izquierda el 22 de mayo pasado.
De otro modo, la celeste lo
tendrá muy difícil porque la esperan en el Grupo D dos excampeones mundiales:
una Italia renovada que ha dejado atrás el tradicional 'catenaccio' e
Inglaterra, con hambre de protagonismo tras sucesivas frustraciones desde que
ganó el título en casa en 1966.
Costa Rica, el cuarto equipo
sembrado en el considerado 'Grupo de la Muerte', tiene por delante un panorama
muy desalentador, pero tal vez pueda convertirse en el árbitro si logra
arrebatarle puntos a alguno de sus tres rivales.
Muchas bajas antes de la batalla
En cambio, Colombia viene
perdiendo soldados como un ejército en retirada, comenzando por su figura
Radamel Falcao García, que no ha podido recuperarse de una lesión ligamenteria,
en una lista que completan Aldo Leao Ramírez (Monarcas Morelia, México), el
volante Edwin Valencia (Fluminense, Brasil) y el defensor Luis Amaranto Perea (Cruz
Azul, México).
De este modo, la selección
cafetera que dirige el argentino José Pekerman verá lejano el objetivo de
superar su mejor actuación en un Mundial tras haber llegado a octavos de final
en Italia-90.
Los chilenos también se
encomiendan porque sin una de sus figuras Arturo Vidal (Juventus), entre
algodones luego de una operación de meniscos el 7 de mayo, la escuadra
sudamericana aumenta sus riesgos en el Grupo B junto a Holanda, que busca
romper su racha de tres finales mundialistas perdidas, y España, en busca de
revalidar el titulo con su generación dorada.
La ola de lesiones condiciona
también a otras selecciones que han perdido a jugadores importantes como Franck
Ribery (Francia), Víctor Valdés y Thiago Alcántara (España), Marco Reus (Alemania)
y Matías Fernández (Chile).
En la lista maldita también
entraron Riccardo Montolivo (Italia), Rafael Van der Vaart y Kevin Strootman
(Holanda) y los latinoamericanos Álvaro Saborío y Bryan Oviedo (Costa Rica) o
Luis Montes (México).
Demasiadas bajas cuando aún no
comenzó la madre de todas las batallas.
La gran vidriera
Con la mayoría de las selecciones
en suelo brasileño, la poderosa maquinaria del Mundial se pone lentamente en
movimiento, aunque amenazada por un movimiento social que durante un año ha
cuestionado los gastos para la cita máxima en contraste con las necesidades
pendientes en salud, educación y vivienda.
A la par y aprovechando la gran
vidriera en la que está Brasil como país organizador de uno de los eventos de
mayor repercusión global, en la primera economía latinoamericana se han
disparado en los meses las huelgas por reclamos salariales.
Sobre el inicio a toda orquesta
del Mundial pende la amenaza de que la fiesta se arruine por una huelga de
trabajadores del metro, un servicio que moviliza a unas 4,5 millones de
personas diariamente y es la principal vía de llegada al estadio Arena
Corinthians de Sao Paulo, una de las ciudades más pobladas del planeta.
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